Una avioneta se vio obligada a realizar este jueves por la tarde un aterrizaje de emergencia en Amarilla Golf, en el municipio tinerfeño de San Miguel de Abona, después de perder altura cuando se encontraba a varios kilómetros del aeropuerto Tenerife Sur.
La aeronave terminó en uno de los cruces del sistema viario de esta urbanización costera. En el interior viajaban dos hombres, de 20 y 50 años, que pudieron salir de la avioneta por sus propios medios y no presentaban lesiones de gravedad aparentes.
Traslado preventivo
El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2 recibió la alerta sobre las 17:00 horas, tras ser informado del intento de aterrizaje de emergencia de la aeronave. En ese momento se activaron de inmediato los recursos necesarios para intervenir en la zona.
El personal del Servicio de Urgencias Canario (SUC) valoró y asistió a los dos ocupantes. Aunque no presentaban traumatismos ni lesiones evidentes, fueron trasladados a centros hospitalarios para permanecer en observación y completar la valoración sanitaria.
Valoración sanitaria
El ocupante de 20 años fue evacuado en una ambulancia del SUC al Hospital del Sur, mientras que el hombre de 50 años fue trasladado al Hospital Universitario Hospiten Sur.
En ambos casos, según la valoración sanitaria, el traslado se realizó de forma preventiva y sin lesiones de gravedad aparentes, teniendo en cuenta las características del accidente.
Emergencias en Amarilla Golf
Hasta el lugar se desplazaron bomberos del Consorcio de Tenerife, efectivos de la Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil y personal sanitario del SUC.
El dispositivo sanitario incluyó una ambulancia de soporte vital básico, una ambulancia sanitarizada y una ambulancia medicalizada. Los equipos de emergencia atendieron a los ocupantes y aseguraron la zona tras el aterrizaje.
Combustible en la vía
Los bomberos del Consorcio de Tenerife vertieron un colchón de espuma en la zona para evitar la ignición del combustible que había quedado derramado en la vía.
Según la información facilitada por los servicios de emergencia, el accidente no afectó a transeúntes ni a otros vehículos. La Guardia Civil y la Policía Local se encargaron de asegurar el entorno mientras se desarrollaba la intervención.
