El Cabildo de Tenerife ha dado a conocer el inicio de un programa de formación dirigido a sus agentes de Medio Ambiente. La idea, según informan desde la institución insular, es reforzar "sus capacidades técnicas, legales y operativas" en la protección del entorno natural.
Bajo el nombre de “Formación Básica para Agentes de Medio Ambiente”, se desarrollará entre el 13 y el 24 de abril de 2026 con 10 jornadas intensivas. El temario será teórico-práctico donde destacan el marco legal de actuación, la gestión de emergencias, la conservación de la biodiversidad y la digitalización de los servicios.
Funciones
Los agentes recibirán formación sobre sus funciones como autoridad judicial y administrativa, con especial atención a la "elaboración de actas de infracción, el valor probatorio de sus denuncias y la coordinación con la Fiscalía en delitos ambientales".
El bloque incorpora además el uso de "nuevas tecnologías aplicadas a la vigilancia", como drones y cámaras de fototrampeo, "especialmente en zonas de difícil acceso", así como "sesiones específicas sobre la gestión de emergencias", centradas en "incendios forestales, el funcionamiento del operativo Brifor y la especialidad Prevex, junto a los protocolos de radiocomunicaciones en situaciones críticas", señalan desde el Cabildo.
Biodiversidad
En cuanto a biodiversidad, el programa aborda el manejo del Programa Biota "para el seguimiento de especies amenazadas y contenidos vinculados a la Red Canaria de Vigilancia Sanitaria de Fauna Silvestre (Red Vigía), incluyendo el control de especies exóticas invasoras y los planes de recuperación de flora y fauna catalogada". A su vez, la formación se completa "con módulos sobre digitalización y Sistemas de Información Geográfica (SIG), con herramientas como ‘Orux Maps’ y técnicas de fotografía pericial, además de una salida de campo en Las Raíces, en El Rosario, orientada a reforzar la educación ambiental y la atención al ciudadano".
La pasada semana, el Cabildo anunciaba la incorporación de 20 nuevos agentes de medio ambiente a su plantilla, lo que permitirá aumentar de 2 a 14 el número de efectivos en el Parque Nacional del Teide. Con este refuerzo, se prevé la puesta en marcha de nuevas unidades de investigación, entre ellas una brigada para esclarecer las causas de los incendios forestales, una unidad específica de flora y fauna y una unidad canina especializada en la detección de venenos.