La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha informado este miércoles de que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha rebajado a nivel amarillo el aviso por la borrasca, aunque ha advertido de que el fenómeno sigue mostrando un comportamiento “bastante errático”, lo que dificulta las previsiones. En este contexto, la corporación insular mantiene activado el Plan de Emergencias Insular (PEIN) hasta las 18:00 horas, momento en el que se prevé la retirada del aviso meteorológico.
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Dávila realizó un repaso de la evolución del temporal, especialmente durante la tarde y noche del martes, cuando el norte de la isla registró las precipitaciones más intensas. Ante esta situación, se elevó la alerta a nivel máximo a las 20:40 horas, alcanzando el nivel 2 de emergencia y cediendo la dirección al Gobierno de Canarias para facilitar la movilización de recursos estatales, incluida la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Balance
Asimismo, recordó que a las 21:00 horas se activó el sistema de alertas ES-Alert para pedir a la población que redujera la movilidad ante el empeoramiento de las condiciones meteorológicas. La presidenta insular subrayó que las lluvias comenzaron con fuerza en el área metropolitana y se desplazaron posteriormente hacia el norte de la isla, dejando acumulados significativos.
En algunas estaciones se superaron los 167 litros por metro cuadrado, con especial incidencia en municipios como Tacoronte, Puerto de la Cruz o Los Realejos. Según detalló, durante la noche se triplicó el número de incidencias registradas en el centro de coordinación, relacionadas principalmente con derrumbes e inundaciones. En Tacoronte, concretamente en la zona de El Pris, fue necesario desalojar a 10 familias por daños estructurales en un edificio que está siendo evaluado por técnicos.
Impacto
Las precipitaciones también dejaron registros destacados como 42 litros por metro cuadrado en La Matanza, 71 en Los Realejos y 112 en Aguamansa. Además, se produjeron nevadas en el Teide, con más de 20 centímetros acumulados, lo que obligó al cierre de varias carreteras, entre ellas la TF-21, así como accesos en Anaga (TF-12 y TF-13) y otras vías como la TF-445. También se han llevado a cabo trabajos de retirada de ramas en la TF-5 y permanecen cerrados senderos y pistas forestales.
Por otro lado, el Cabildo mantiene operativos tres albergues al completo y ha habilitado un cuarto para acoger a las familias desalojadas de El Pris. En paralelo, los equipos técnicos trabajan ya en la evaluación de los daños, especialmente en la red viaria, con el objetivo de cuantificar el impacto económico del temporal y avanzar en la recuperación de la normalidad en la isla.
