El Gobierno de Canarias ha adjudicado provisionalmente las obras para construir el tercer carril de la TF-5 entre Guamasa y el aeropuerto de Tenerife Norte, en sentido Santa Cruz de Tenerife. Se trata de una actuación valorada en 66,4 millones de euros que busca aliviar uno de los puntos con mayores problemas de tráfico de la isla.
Según ha dado a conocer Obras Públicas, la unión temporal de empresas Ferrovial Construcción S.A. y ASYOTA será la encargada de ejecutar un proyecto que pretende aumentar la capacidad de una de las principales vías de acceso al área metropolitana.
De dos a tres carriles
En un comunicado, recuerdan que la actuación contempla ampliar de dos a tres carriles este tramo de la autopista con el objetivo de incrementar la capacidad de absorción del tráfico. Según la información trasladada por el Ejecutivo autonómico, la ampliación permitirá aumentar un 50% la capacidad de la vía.
El proyecto incluye además una reordenación de varios puntos estratégicos del trazado. Entre las actuaciones previstas figuran la remodelación de los enlaces de Guamasa y San Lázaro, además de la construcción de un nuevo acceso directo al Aeropuerto de Tenerife Norte. La nueva configuración permitirá que los vehículos procedentes del norte "puedan acceder directamente a las instalaciones aeroportuarias sin necesidad de continuar hasta el enlace de San Lázaro", como ocurre actualmente, apuntan.
Proceso
La adjudicación provisional llega después de un proceso de licitación que despertó un amplio interés empresarial. A comienzos de marzo se conoció que un total de nueve licitadores presentaron ofertas para ejecutar los trabajos: Acciona; Asch Infraestructuras-Transformaciones y Servicios S.A. (TRAYSESA); Sando-El Silbo; Dragados-Señalizaciones Villar; FCC; Ferrovial Construcción S.A.-ASYOTA; OHLA-Agrupación Guinovart Obras y Servicios; Sacyr-Darias-Sabina; y Satocan S.A.-Vías y Construcciones.
Desde el Cabildo de Tenerife ya se había avanzado a finales de marzo que los trabajos podrían comenzar este verano y desarrollarse durante un plazo estimado de tres años. Además, las previsiones apuntan a que las obras se ejecutarán manteniendo abiertos los carriles actuales para evitar afecciones importantes al tráfico durante su desarrollo.