Candelaria da un paso decisivo hacia la piscina municipal cubierta, una de sus infraestructuras tan esperadas como polémicas, si tenemos en cuenta su pasado frustrado desde hace casi una década
En la actualidad, la futura piscina ya tiene un proyecto. Salió a licitación por casi 10 millones de euros en el mes de abril y el expediente se someterá este viernes a un pleno extraordinario y urgente para su adjudicación. Si todo sigue su curso, el municipio empezará a despejar el camino de un proyecto largamente anunciado y reclamado.
Pleno extraordinario
El Ayuntamiento ha convocado el pleno con un único punto en el orden del día, además de la aprobación de la propia urgencia: la propuesta de adjudicar a Proyecon Galicia, SA el contrato de obras de la piscina municipal de Candelaria, por un importe de adjudicación que asciende a 8.588.885 euros, más 601.221,95 euros de IGIC.
La convocatoria llega después de que el proyecto saliera a licitación por 9.904.250,79 euros y un plazo de ejecución de 24 meses, una de las inversiones más relevantes del mandato en materia de equipamientos deportivos.
Una demanda histórica
El proyecto de la piscina nació como una promesa electoral y fue adjudicado en 2015, pero acabó entrando en un proceso judicial que anuló aquella adjudicación y dejó la obra bloqueada durante años.
En el año 2017, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias anuló la adjudicación de 2015 al entender que la actuación no encajaba con el objeto contractual previsto, que era la construcción y explotación en concesión de una piscina cubierta. Después, el Tribunal Supremo confirmó la obligación del Ayuntamiento de compensar a la UTE adjudicataria con 216.000 euros más intereses, lo que cerró uno de los capítulos más delicados del caso.
De promesa a litigio
Ese recorrido explica por qué la piscina ha sido durante años una infraestructura anunciada, esperada y, al mismo tiempo, frustrada. Lo que en origen se presentó como un compromiso político acabó convertido en un conflicto jurídico y económico que retrasó cualquier intento real de ejecución.
Ahora, el Ayuntamiento intenta relanzar el proyecto con una nueva licitación por casi 10 millones de euros y una propuesta de adjudicación a Proyecon Galicia, SA. La diferencia con el pasado es que esta vez el gobierno local insiste en que se trata de una fórmula distinta, más sólida y encaminada a evitar los errores que bloquearon la iniciativa anterior.
Nueva propuesta municipal
La futura instalación se levantará sobre un solar municipal de 3.210 metros cuadrados, actualmente utilizado como aparcamiento público, entre la avenida de Los Menceyes y las calles Francia, Alemania y Batayola. El proyecto contempla una piscina cubierta de nueva planta con dos vasos: uno principal de 25 por 12,50 metros y otro de 10,25 por 12,50, pensados para usos polivalentes y de enseñanza.
El complejo incorporará también vestuarios, gimnasio, salas para actividades dirigidas y una planta de aparcamientos con capacidad para 63 vehículos, además de plazas exteriores. En la planta alta se ubicará la zona de cardiomusculación, junto con otros espacios destinados a la práctica deportiva adaptada a distintos perfiles de usuario.
