Tras años de abandono, sufrir okupaciones e incendios, el futuro para los terrenos del antiguo hotel Tenerife Tour, en Candelaria, cada vez arroja algo más de luz. El Ayuntamiento de Candelaria ha aprobado inicialmente la delimitación y la ordenación urbanística planteada por los promotores para darle un nuevo uso a este espacio ubicado en Las Caletillas, en plena avenida Marítima.
En el último pleno municipal salió adelante de forma inicial la propuesta presentada a través del Programa de Actuación sobre el Medio Urbano (PAMU) Tenerife Tour, que plantea transformar la parcela de más de 8.300 metros cuadrados con la construcción de un nuevo Mercadona, viviendas, locales comerciales y un espacio abierto junto al litoral conectado con el paseo marítimo.
Suspensión de licencias y exposición pública
Para facilitar la tramitación urbanística, el Ayuntamiento también ha suspendido el otorgamiento de licencias de obras de edificación y la autorización de nuevas obras de urbanización dentro del ámbito afectado. La medida figura en el anuncio publicado recientemente y que está en exposición pública para la presentación de alegaciones.
El objeto de la modificación urbanística es una parcela ocupada por un antiguo hotel construido en 1964 y actualmente abandonado. El suelo está clasificado como urbano consolidado y tiene uso residencial según el vigente Plan General de Ordenación (PGO) de Candelaria, aunque el nuevo planeamiento modifica parcialmente los usos permitidos para incorporar actividad comercial y nuevos espacios públicos.
Nuevo paseo marítimo y apertura al mar
El proyecto prevé prolongar el paseo marítimo de Las Caletillas y abrir la parcela hacia el mar mediante nuevos espacios públicos. Los promotores plantean ejecutar una plaza y un solárium en la zona de dominio público marítimo-terrestre, además de crear áreas de estancia y tránsito peatonal.
La actuación incorpora además dos parcelas públicas: una destinada al paseo marítimo, con una anchura de seis metros y más de 900 metros cuadrados de superficie; y otra vinculada a terrazas y usos asociados al frente comercial, de unos 570 metros cuadrados. Ambas deberán ser cedidas al Ayuntamiento.
Viviendas, comercios y un supermercado
El documento urbanístico plantea que el frente litoral deje de estar ocupado por una fachada cerrada y degradada para convertirse en un espacio peatonal y abierto al público. Los promotores sostienen que la actuación permitirá “acercar el mar al paseante y al bañista” y crear “una actividad económica y de esparcimiento al final del paseo”.
La parcela residencial mantendría el uso de vivienda y se desarrollaría en edificios de hasta tres plantas. Aun así, el proyecto flexibiliza los usos permitidos para incorporar también actividades comerciales en la franja próxima al litoral.
Mercadona impulsa el proyecto
La otra gran parcela se destinaría íntegramente a uso comercial y terciario. El documento recoge expresamente la implantación de un supermercado promovido por Mercadona, empresa que figura como impulsora de la iniciativa tras suscribir un contrato condicionado a la aprobación definitiva del PAMU.
Los promotores sostienen además que la nueva ordenación reducirá el impacto visual previsto en el planeamiento vigente, ya que elimina parte del incremento de edificabilidad contemplado por el actual PGO para evitar una “pantalla arquitectónica” en primera línea de costa.
