El colapso del tráfico en Tenerife ha dejado de ser un problema exclusivamente de movilidad para convertirse en un fenómeno con importantes consecuencias económicas y sociales. Un estudio del Foro de Amigos del Sur de Tenerife cifra en 500 millones de euros anuales el impacto de las retenciones que se producen a diario en la isla.
Este cálculo tiene en cuenta factores como las horas de trabajo perdidas y el consumo adicional de combustible que generan los atascos, dos variables que reflejan el coste real de la congestión en la red viaria insular.
Un coste millonario
Según los datos del estudio, la saturación del tráfico no solo afecta a la movilidad, sino que repercute directamente en la productividad y en el gasto de los conductores.
Las largas colas que se registran cada día implican que miles de personas pierdan tiempo en sus desplazamientos, al tiempo que aumentan los costes derivados del uso prolongado de los vehículos.
Las carreteras pendientes
El presidente del foro, José Fernando Cabrera, explicó en el programa Hoy por Hoy que el coste estimado para completar las infraestructuras viarias pendientes en la isla ronda los 2.000 millones de euros.
En este sentido, plantea que la reducción de las retenciones podría generar un ahorro suficiente como para financiar estas obras en un plazo aproximado de cuatro años.
El sur de la isla, el punto más crítico
La situación es especialmente compleja en el sur de Tenerife, donde se concentra una elevada densidad de población y actividad turística.
Las mayores dificultades se registran en el eje comprendido entre Los Cristianos, Playa de las Américas y Adeje, con especial incidencia en el enlace de Las Chafiras, uno de los puntos más congestionados de la isla.
El crecimiento poblacional y del parque móvil
El aumento de la población y el crecimiento del número de vehículos en circulación son algunas de las causas que explican el actual nivel de saturación en las carreteras.
Esta combinación ha provocado un incremento progresivo de los atascos, especialmente en las principales vías que conectan el área metropolitana con las zonas turísticas del sur.
Consecuencias en la vida diaria
Más allá del impacto económico, el problema del tráfico tiene un efecto directo en la calidad de vida de los trabajadores.
Según el análisis presentado, muchas personas se ven obligadas a dedicar entre dos y dos horas y media adicionales al día en desplazamientos, lo que reduce su tiempo personal y aumenta el desgaste físico y mental.
Estrés, fatiga y pérdida de tiempo
Las largas jornadas al volante generan situaciones de estrés, ansiedad y cansancio acumulado, afectando al bienestar de quienes dependen del coche para desplazarse.
Además, trayectos que en condiciones normales deberían realizarse en apenas diez minutos pueden prolongarse considerablemente, obligando a los conductores a reorganizar constantemente sus horarios.
Un problema que trasciende la movilidad
El estudio pone de manifiesto que el colapso circulatorio en Canarias, y en particular en Tenerife, es un problema estructural que va más allá del transporte.
El impacto económico, social y laboral de los atascos refuerza la necesidad de adoptar medidas que permitan mejorar la red viaria y reducir la dependencia del vehículo privado en la isla.
