Esta semana, Playa Jardín ha vuelto a cerrar al baño por contaminación fecal. Es una situación que se repite en esta playa, que permaneció clausurada durante casi un año a raíz de la contaminación microbiológica provocada por la rotura del emisario. Durante ese periodo se impulsaron las actuaciones que debían poner solución al problema de fondo, pero los episodios de alta presencia de bacterias fecales siguen afectando a la zona de baño.
Una de las obras fundamentales para solucionar el problema es la ampliación y renovación de la EDAR Comarcal del Valle de La Orotava, valorada en unos 21 millones de euros. La obra se adjudicó en diciembre y se formalizó en febrero, pero, de momento, las actuaciones sobre el terreno no han comenzado. El avance se limita por ahora al ámbito administrativo, con la firma del acta de replanteo, aunque todavía no hay movimiento de tierras visible. El plazo de ejecución es de 37 meses, por lo que su finalización está prevista para 2028.
La segunda gran actuación es la rehabilitación del emisario submarino de Punta Brava, cuya rotura estuvo en el origen del episodio de contaminación que provocó el cierre. La obra fue adjudicada a Ferrovial en junio de 2025 por unos 2,7 millones de euros. El Cabildo asegura que ya se han realizado trabajos auxiliares, pero la intervención principal sobre el emisario todavía no ha comenzado. Inicialmente se planteaba un plazo de ejecución de 16 meses, aunque ahora se estima que la reparación no estará terminada hasta finales de 2027.
Un tratamiento terciario todavía pendiente
A estas actuaciones se suma el tratamiento terciario de la depuradora, destinado a regenerar el agua para su reutilización agrícola. La obra, que debía haber terminado en junio de 2025, todavía no ha sido recibida oficialmente por el Cabildo. La institución ha admitido la complejidad de los trabajos como uno de los factores que están retrasando la puesta en funcionamiento del tratamiento de las aguas.
El PSOE preguntó por el estado de estas obras en el último pleno insular, alegando que desde la fecha en la que la instalación debía haber entrado en funcionamiento solo se han bombeado 93.000 metros cúbicos de agua regenerada, frente a los más de 2,3 millones de metros cúbicos que, según sus cálculos, ya deberían haberse impulsado.
Mientras estas actuaciones avanzan, el Ayuntamiento mantiene las medidas de mantenimiento y prevención. Este viernes comenzó el séptimo ciclo de limpieza de Playa Jardín y el Consistorio asegura haber realizado 239 analíticas favorables y más de un centenar de actuaciones de limpieza, control y mantenimiento.
Discrepancias sobre las analíticas
El nuevo cierre llega además en medio de una discrepancia entre Salud Pública y el Ayuntamiento sobre los resultados de las analíticas. El Consistorio asegura que un segundo laboratorio independiente ha vuelto a obtener resultados favorables, coincidiendo con otro análisis encargado anteriormente, aunque afirma que acatará las instrucciones de la autoridad sanitaria.
Con la playa nuevamente cerrada, las tres actuaciones clave siguen sin estar plenamente operativas: la depuradora tiene por delante dos años de obras, el emisario continúa pendiente de su intervención principal y el tratamiento terciario todavía no ha sido recepcionado.
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