Antes de que se hayan aprobado los primeros pasos para la construcción del proyecto Underwater Gardens en el sur de Tenerife, ya se ha ganado la desaprobación de los grupos ecologistas de la isla. Este jueves, los promotores del proyecto tenían agendada una reunión con algunos grupos ecologistas para presentarles la información y generar un diálogo en torno al parque temático que quieren construir, pero desde la Asociación Punta Blanca han cancelado su participación en la reunión al no haber recibido la documentación sobre el proyecto regenerativo en el que se basa esta construcción.
El proyecto, que la propia Comisión de Evaluación Ambiental de Tenerife calificó en la categoría de parque temático, está en plena tramitación de la evaluación ambiental ordinaria de la parte terrestre en el Cabildo, así como pendiente de evaluación en Costas de la parte marina, conocida como Sea Garden. Este es el área que, principalmente, plantea dudas a los ecologistas, que todavía no se ha hecho pública y que aglutinaría la “regeneración marina” que prometen los promotores.
Denuncia por falta de transparencia
Ante la falta de documentación para analizar la iniciativa marina, desde la asociación denuncian a través de un comunicado la “falta absoluta de transparencia, el incumplimiento de compromisos y lo que consideramos una estafa basada en la mentira y manipulación sistemáticas”, al respecto del proyecto y de la reunión que tenían prevista. Su valoración se basa en la imposibilidad de analizar, previa a la reunión, la documentación del proyecto marino.
El CEO y fundador de Underwater Gardens Park Tenerife, Marc García-Durán, explica a Atlántico Hoy que la información no ha sido remitida porque está en pleno procedimiento administrativo y defiende que hasta que no se someta a información pública por las propias administraciones ellos no pueden hacerla pública.
Evaluación estratégica y críticas ecologistas
En las primeras semanas de enero, los promotores entregaron la evaluación ambiental estratégica para ser nuevamente analizada por la comisión ambiental. “La exposición pública se hará cuando el Cabildo considere que ya se ha producido el proceso interno y ahí nosotros no tenemos nada que decir”, comenta García-Durán.
La asociación ecologista reprocha, sin embargo, que una iniciativa que se centra en un proyecto regenerativo “no debería tener nada que esconder” y denuncian que este “es un parque temático que viene a sumar una atracción más al parque temático para turistas que, entre unos y otros, han convertido Tenerife”.
Posturas enfrentadas sobre el diálogo
Para el promotor, el hecho de que hayan rechazado la reunión prevista “son formas de hacer con las que yo no comulgo”. “A mí me gusta hablar, comentar, dentro del marco del sentido común”, señala, amparándose en que “para poder opinar hay que sentarse y escuchar. Luego puedes decir que no estás de acuerdo”.
Pero los ecologistas dan un no rotundo a reunirse sin estudiar ampliamente el proyecto. “En Canarias conocemos bien este patrón: 500 años de extractivismo, violencia ambiental y saqueo nos han enseñado a identificar con claridad este tipo de macroproyectos disfrazados de progreso. Lo llaman parque regenerativo, sostenible o educativo, pero no es más que otro parque temático extractivista que profundiza en el modelo que está destruyendo nuestras islas y que, por si fuera poco, se financia con dinero de todos los contribuyentes”, han denunciado desde la asociación.
Jardines submarinos
El proyecto, en su parte marina, se compone de unos “jardines submarinos” que “responden de manera inteligente e integrada a las necesidades específicas de regeneración de un ecosistema degradado a través de los Smart Enhanced Reefs (SER®), una nueva generación de arrecifes inteligentes que permiten regenerar la vida marina e incrementar la biodiversidad local”, según recogen en una página web.
Aseguran que crean “soluciones personalizadas y adaptadas a cada lugar”, que aportan “valor científico y tecnológico”, y explican que en la regeneración que proponen se incorporan diferentes técnicas en substratos blandos (suelos arenosos) y duros (suelos rocosos), además de basarse en una nueva generación de substratos inteligentes, los Smart Enhanced Reefs SER, que se diferencian de otros arrecifes artificiales en que se adaptan a las circunstancias locales y se integran en sus funciones ecológicas.
Alegaciones y acusaciones de ecocidio
En el primer periodo de información pública del proyecto ya presentaron alegaciones Ben Magec-Ecologistas en Acción, El Rincón-Ecologistas en Acción y la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza, alegando que se trata de un proyecto enmascarado tras el discurso de sostenibilidad y que existe un sobredimensionamiento de las instalaciones y volúmenes edificatorios.
“Hay una interpretación de la naturaleza del proyecto que hacen que lo confundan con un proyecto más del tipo de proyecto que se ha hecho en los últimos 50 años, y nosotros estamos proponiendo un proyecto con la visión de los próximos 50 años”, defiende el CEO. Para la asociación, sin embargo, “estamos ante otro caso de ecocidio disfrazado de desarrollo verde. Y, como entonces, vamos a ponerles las cosas muy difíciles”.
Características generales del proyecto
El proyecto fue declarado de interés insular en 2022. Ocupa 106.216,96 metros cuadrados de la costa de Guía de Isora, según los primeros documentos. En el ámbito submarino se plantea la ubicación de “jardines submarinos regenerativos” y la instalación de un embarcadero.
En la parte terrestre se proyectan instalaciones dedicadas al ocio y a la educación, con jardines, restaurantes, aparcamiento y una pérgola fotovoltaica. En el borrador del proyecto se explica que la iniciativa está vinculada a la regeneración ambiental del litoral, al estudio y custodia de la biodiversidad, a la adaptación al cambio climático y a la divulgación y sensibilización a través del entretenimiento, el ocio, la cultura y el buceo
