La exalcaldesa socialista de San Juan de la Rambla, Fidela Velázquez, en declaraciones a Atlántico Hoy, ha valorado como “más que justificada” la moción de censura registrada este pasado martes contra el alcalde Juan Ramos (CC), que podría devolver la Alcaldía al socialista Jesús Ezequiel Domínguez. Para Velázquez, la ruptura del pacto de gobierno no es un episodio puntual, sino el desenlace de una relación rota desde hacía tiempo.
La iniciativa ha sido presentada por los grupos del PSOE, AUP-Sí Se Puede y Nueva Canarias, con el respaldo de seis concejales, suficientes para alcanzar la mayoría absoluta en una Corporación de once ediles. El pleno extraordinario en el que se debatirá la moción está previsto para el próximo 4 de noviembre.
“Un pacto contra el sol”
Velázquez no esconde su sorpresa por la alianza que llevó a Sí Se Puede a gobernar junto a Coalición Canaria y el PP. En su opinión, se trató desde el principio de un pacto “anti psoe”, concebido para impedir que los socialistas consolidaran un proyecto de gobierno en el municipio.
“Parecía un pacto antinatura..., un grupo progresista, como es Sí Se Puede, que pactara con el PP y con Coalición Canaria”, afirma la exalcaldesa, que recuerda que las tensiones internas ya eran visibles hacia la mitad del mandato. La renuncia del primer teniente de alcalde, Juan Siverio, a sus responsabilidades de gobierno ha sido, a su juicio, la confirmación definitiva de esa ruptura.
Una gestión “detenida”
La exregidora centra buena parte de su crítica en la situación interna del Consistorio. Según relata, el Ayuntamiento ha arrastrado durante el mandato conflictos graves con el personal y ha perdido referentes clave de la gestión, como la interventora y la secretaria, lo que habría dejado la administración sin los apoyos técnicos necesarios para impulsar proyectos, licitaciones o modificaciones presupuestarias.
“La sensación -y la realidad- es que hay una gestión detenida desde hace mucho tiempo”, sostiene Velázquez. A su entender, esa parálisis se traduce en obras que no salen, licitaciones retrasadas y una falta de capacidad para responder a las necesidades cotidianas de la ciudadanía.
“Cien días para apuntalar”
Ante quienes cuestionan presentar una moción de censura a solo siete meses de las elecciones municipales, Velázquez responde con una metáfora doméstica: si el techo de una casa está a punto de caerse, primero hay que apuntalarlo, aunque la reforma completa llegue más adelante.
“Tienen cien días. No les da para gestión gorda, pero sí para apuntalar aquella gestión pública que corresponde al Ayuntamiento y que está por los suelos”, explica. Para ella, el objetivo no es otro que llegar a las elecciones con lo básico funcionando, mencionado limpieza, jardines, atención al público, servicios sociales y becas.
Del rencor al entendimiento
Quizá lo más llamativo de sus declaraciones es la ausencia de revancha, sobre todo para quienes han seguido durante estos tres años el cruce de ataques en las redes sociales, tanto hacia los socialistas rambleros como a la propia ex alcaldesa. Velázquez reconoce que tanto ella como el PSOE se han sentido perjudicados por antiguos socios políticos, pero defiende que la política debe anteponer el interés general a los agravios personales.
“Yo no tengo rencor a nadie, porque pierdo el tiempo siendo rencorosa. Mi objetivo es mejorar el pueblo”, asegura. Y añade: “Si podemos salvar la gestión de cara a la mejoría del pueblo, pues se pacta con todo el mundo”.
La exalcaldesa, que fue apartada del cargo tras la moción de censura de 2013 impulsada por el PP y apoyada por Coalición Canaria, reivindica aquella etapa del llamado pacto de la Concordia, cuando integró en el gobierno a distintas fuerzas municipales. “Me han hecho daño, pero primero está el pueblo”, subraya.
Un regreso que no se plantea
Preguntada por una posible vuelta a la primera línea política, Velázquez explica que ganas no le faltan, pero que no se plantea presentarse a las próximas elecciones, ya que permanece inhabilitada hasta octubre de 2027. Asegura la socialista que, por el momento, prefiere contribuir desde fuera con una visión progresista de la actualidad.
“No pinto nada aquí. Yo ya estoy en mi casa, soy ciudadana de a pie”, afirma, aunque deja entrever que, si en el futuro puede aportar, seguirá haciéndolo. “La política me ha dado pérdidas, pero yo estoy en política por algo distinto a mi ego particular”, concluye. Si bien la exalcaldesa y presidenta del Tagoror Norte parece asumir su futuro lejos de la primera fila política, lo cierto es que a este medio le consta que entre sus anhelos sigue estando la gestión de la Educación en Canarias.
Recuperar el bastón de mando
El respaldo de Velázquez al cambio de Gobierno en su municipio llega en un momento delicado para el gobierno municipal. La dimisión del primer teniente de alcalde y miembro de AUP-Si Se Puede, Juan Siverio, dejó en minoría al equipo de Juan Ramos y abrió la puerta a la moción de censura que, de prosperar el 4 de noviembre, devolvería la Alcaldía al PSOE con Jesús Ezequiel Domínguez al frente.
Ezequiel Dominguez ya gobernó el municipio entre 2020 y 2023, asumiendo la alcaldía que dejaba libre su predecesora, Fidela Velázquez, tras revalidar el cargo en las elecciones de 2019. El 9 de diciembre de 2020, la exalcaldesa dejó el bastón de mando tras declararse la incompatibilidad de su puesto después de haber sido condenada a ocho años y medio de inhabilitación por prevaricación administrativa, aunque la condena se rebajó a siete años.
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