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Un cartel de la manifestación de José Manuel, el ganadero de Tenerife que vendió sus cabras. / REDES

El ganadero de Tenerife que vendió sus cabras tras las quejas vecinales convoca una manifestación

La protesta se celebrará este sábado en el Mercadillo del Agricultor de La Matanza y busca dar visibilidad "a la situación del sector primario"

El ganadero tinerfeño José Manuel, que hace unas semanas denunció públicamente haber tenido que vender sus cabras tras las quejas de algunos vecinos en el municipio de La Matanza, ha impulsado una manifestación para este sábado 7 de marzo en defensa del sector primario. La convocatoria está prevista a las 11:00 horas en el Mercadillo del Agricultor del municipio y busca "visibilizar su situación y la que atraviesan agricultores y ganaderos en Canarias".

Según explica el propio ganadero, la protesta no pretende "centrarse únicamente en su caso particular", sino servir "como altavoz para los problemas que afectan al campo canario". La convocatoria hace un llamamiento a "agricultores, ganaderos y a cualquier ciudadano que quiera sumarse para mostrar su apoyo" al sector primario del archipiélago. 

Cierre

Hace unos meses, Atlántico Hoy conoció la historia de José Manuel, un cabrero del municipio tinerfeño de La Matanza que lamentaba las continuas quejas vecinales, entre ellas de una vivienda vacacional, que recibía por los olores, las heces y el tránsito de sus cabras por la zona. Una situación que, lejos de resolverse, se ha agravado con el paso del tiempo.

Según relató a este medio hace unas semanas, el ganadero aseguraba que "se había visto obligado” a vender cerca de un centenar de cabras y a cerrar su quesería, poniendo prácticamente fin a la actividad que había desarrollado durante toda su vida. Explica que llegó a recibir "varias notificaciones del ayuntamiento" y un aviso de que "podrían confiscarle los animales" tras las quejas presentadas. 

Expediente 

En este sentido, desde el consistorio señalaban que "nunca se pretendió confiscar los animales" y que solo existía un expediente de amonestación con un importe bajo derivado de "las constantes denuncias vecinales por las heces y olores".

Además desde el ayuntamiento apuntaban que, "según la normativa vigente desde 2011, no podía mantener a sus cabras en la ubicación actual y que disponía de suelo rústico más arriba donde trasladarlas". Según apuntó José Manuel en ese entonces, "no tiene ningún problema para mudarse" pero insistía en que "no disponía de dinero para esas instalaciones nuevas".