El consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata, ha vinculado la recuperación ambiental de los conocidos como agujeros de Güímar al desarrollo del proyecto de central hidroeléctrica de bombeo previsto para este municipio tinerfeño, una actuación que permitiría, a su juicio, corregir “el mayor atentado ecológico de la historia reciente de Canarias”.
Hernández Zapata realizó estas declaraciones a la agencia EFE tras la cancelación de la visita de la vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, que estaba prevista para anunciar el inicio de la tramitación del proyecto.
Estudio ambiental
El consejero explicó que su departamento ha encargado a Gesplan la elaboración de un estudio de recuperación ambiental del ámbito afectado por las extracciones de áridos, con el objetivo de analizar soluciones viables desde el punto de vista medioambiental.
Entre las alternativas que se barajan se encuentra el aprovechamiento de algunos de estos huecos para crear los embalses necesarios para la central de bombeo, así como el uso de los materiales resultantes para rellenar el resto de los agujeros existentes.
Solución óptima
Según Hernández Zapata, la opción de rellenar todos los huecos sin recurrir a la extracción de áridos de otros enclaves resulta “difícilmente defendible desde el punto de vista ambiental”. En cambio, considera que la central hidroeléctrica permitiría una solución óptima, al compatibilizar la restauración del territorio con una infraestructura generadora de energía renovable.
El consejero defendió que este proyecto permitiría dar una respuesta integral a un problema ambiental histórico, al tiempo que contribuiría a reforzar el modelo energético sostenible de la isla.
Almacenamiento energético
Hernández Zapata se refirió a la central hidroeléctrica de bombeo de Güímar como una pieza clave para el almacenamiento energético en Tenerife y para el futuro sistema eléctrico Tenerife–La Gomera.
En este contexto, recordó que dotar a Tenerife de un salto hidroeléctrico ha sido uno de los objetivos estratégicos de su área desde el inicio de la legislatura, en línea con otras infraestructuras similares ya operativas o en desarrollo como Gorona del Viento, en El Hierro, o Chira-Soria, en Gran Canaria.
Tramitación avanzada
El consejero aseguró que los trabajos para resolver los problemas relacionados con la calificación del suelo y los recursos judiciales se han desarrollado “de manera discreta” y se encuentran prácticamente resueltos, aunque reconoció que aún no lo están al cien por cien.
La inversión estimada para la central hidroeléctrica de bombeo se sitúa entre 1.000 y 1.200 millones de euros, que se financiarían con cargo al Estado a través del sistema eléctrico.
Impacto en el sistema eléctrico
Hernández Zapata recordó que el sistema eléctrico canario está subvencionado para equiparar el coste de la factura al del resto del país, por lo que una mayor inversión en infraestructuras energéticas permitiría reducir el coste de generación y, con ello, el esfuerzo económico que asume el Estado.
A su juicio, el proyecto de Güímar no solo tendría un impacto ambiental positivo, sino que supondría un avance estructural para la seguridad y sostenibilidad energética de Canarias.