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José Carlos Herrero, guía Parque Nacional del Teide|CEDIDA

Guía profesional denuncia intrusismo en el Teide y defiende la acreditación estatal obligatoria

El guía de montaña y educador ambiental, José Carlos Herrero, reivindica la acreditación específica del Parque Nacional del Teide como requisito clave para trabajar “arriba” y denuncia el intrusismo existente

José Carlos Herrero, guía de montaña, educador ambiental y guía acreditado del Parque Nacional del Teide, subraya que trabajar profesionalmente “arriba” ya no es solo una cuestión de experiencia, sino de titulación específica exigida a nivel estatal

Explica a Atlántico Hoy que esta credencial funciona como un sello de calidad que garantiza que quienes guían y divulgan en el Parque cuentan con formación rigurosa y actualizada sobre el espacio protegido.​

Curso específico para el Teide

Para ejercer como guía del Parque Nacional del Teide es necesario superar un proceso formativo que combina teoría, práctica y un examen final. Según detalla Herrero, el curso se convoca cada año, dura unos cuatro meses, incluye una parte teórica online, otra presencial en las instalaciones del Parque y concluye con una prueba que acredita al profesional para realizar labores de guiado y divulgación.​

Esta acreditación se suma a otras titulaciones reguladas por el decreto de turismo activo del Gobierno de Canarias, como guía de montaña o educador ambiental, pero no las sustituye. Recuerda nuestro entrevistado que el Plan Rector de Uso y Gestión del Teide (PRUG) establece que cualquier persona que vaya a hacer divulgación o guiado en el parque debe contar con este título específico.​

Acreditación estatal

La formación y validación de los guías depende del Organismo Autónomo de Parques Nacionales, un ente estatal adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Herrero destaca que todos los parques nacionales de España disponen de este tipo de cursos, con figuras como “guía de Timanfaya”, “guía de la Caldera de Taburiente” o “guía de Garajonay”.​​

Sin embargo, el Teide es, según apunta, el más restrictivo. “Es el único que exige obligatoriamente examen a nivel estatal, con parte teórica, parte presencial y prueba final, mientras que en otros parques basta con completar horas formativas y sesiones prácticas”, apunta.

Requisito clave

Añade el educador ambiental que en los últimos años ha aumentado el número de profesionales que se presentan a estas convocatorias, tanto quienes ya trabajan en el sector como quienes quieren empezar, en gran medida para adaptarse a la normativa del PRUG

“La exigencia del título no se limita a guías de montaña o educadores ambientales. También afecta a actividades como las rutas de observación de estrellas o cualquier servicio profesional de carácter divulgativo dentro del Parque Nacional del Teide”, matiza.​​

Fragmento del PRUG

Herrero insiste en que esta acreditación no es un simple trámite burocrático, sino la garantía de que la persona que guía a los visitantes conoce en profundidad los valores naturales y culturales del espacio, y sabe transmitirlos con rigor.​

Intrusismo y falta de control

Pese a este marco, José Carlos denuncia que “muchísima gente” ejerce sin contar ni con este título ni con otras titulaciones básicas, lo que genera un elevado intrusismo profesional. Señala especialmente a ciertos guías turísticos extranjeros que operan en el Teide sin la acreditación del Parque Nacional, lo que merma la calidad de la información que reciben los visitantes.​

Hasta ahora, admite, “siempre se hacía la vista gorda” y solo de vez en cuando se tramitaban denuncias por carecer de la titulación requerida, aunque recientemente se han anunciado decenas de sanciones y un refuerzo del control.​​

Más calidad

Herrero rechaza que se trate de “titulitis” y defiende que el objetivo es garantizar que, cuando alguien hable del Teide a un grupo, “como mínimo diga cosas con sentido, que sean verdad y que divulgue con calidad”. 

A su juicio, reforzar el requisito de contar con la acreditación oficial, junto con una vigilancia más estricta, ayudará a reducir el intrusismo y a asegurar que la experiencia del visitante esté a la altura de la importancia del Parque Nacional del Teide.​​