En Canarias hay 15.000 autocaravanas y vehículos camperizados homologados, más una masa flotante de unos 12.000 que entran cada año en ferry proveniente de los puertos peninsulares. Hacen un turismo itinerante que deja cientos de miles de euros en los negocios del archipiélago, pero son de los colectivos de usuarios más denostados. Estos viernes y sábado, 24 y 25 de abril, los autocaravanistas dicen basta en Tenerife y salen a la carretera para protestar.
En los últimos años, los usuarios de vehículos vivienda se han multiplicado por toda España y, con ellos, el número de espacios de los que son vetados, en muchas ocasiones de forma ilegal. Juan Martín, presidente en Tenerife de la Asociación de Autocaravanas y Campers Homologadas de Canarias (ACAT), relata a Atlántico Hoy que muchos ayuntamientos colocan señales y gálibos irregulares para impedir a los usuarios de estos vehículos aparcar en la vía pública, algo que es, según narra, una discriminación.
Expulsados
El artículo 93.2 del Reglamento General de Criculación dice: "En ningún caso podrán las ordenanzas municipales oponerse, alterar, desvirtuar o inducir a confusión con los preceptos de este reglamento". Y, sin embargo, los ayuntamientos que reciben más autocaravanistas en toda España no dejan de poner señales no recogidas por la DGT para prohibir el aparcamiento de autocaravanas o incluso su entrada a parkings a cielo abierto sin ninguna razón objetiva que avale limitar la altura.
Como estas señales y estos gálibos son ilegales, muchos consistorios que han ido perdiendo juicios han optado por buscar opciones dentro de la ley que les sirvan para excluir a las autocaravanas de sus municipios. Lo más común es, según narra Martín, hacer aparcamientos con tamaños pequeños en los que sólo caben turismos, de forma que las gruas puedan retirar cualquier vehículo que exceda esas medidas.
Sin espacios para ellos
Cada vez hay menos aparcamientos donde ir con la autocaravana en Tenerife, y las administraciones, lamenta Juan Martín, no amplían los espacios reservados para ellos como áreas de autocaravanas, de forma que cada vez más autocaravanistas terminan por vender su vehículo vivienda.
"No pedimos que sea de sea gratuito, para nada. Si hay que pagar por por vaciar y llenar depósitos, pues se paga, pero hombre, que lo hagan", explica el presidente de ACAT. Una de las principales reclamaciones de los autocaravanistas, además de la regulación más clara de espacios donde puedan aparcar, es que se establezcan "puntos ecológicos" para poder vaciar sus aguas grises y negras, así como poder cargar agua limpia.
Hay muy pocos puntos así en Tenerife. El presidente de ACAT, que lleva décadas conduciendo furgonetas y autocaravanas, sólo es capaz de nombrar dos en toda la isla: uno en Las Chafiras y otro en Los Realejos, lo que refleja la carencia de este tipo de infraestructuras que, para más inri, "para el erario público no cuesta nada".
Pocas áreas
La gente suele quejarse de los autocaravanistas. Les acusan de ocupar plazas de aparcamiento y de ser sucios, pero las administraciones no realizan una inversión suficiente para dotar de espacios adecuados y regulados a un colectivo de decenas de miles de personas en Canarias.
Los usuarios de estos vehículos se sienten cada vez más vigilados y perseguidos, sin opciones para disfrutar de sus autocaravanas en sitios delimitados para ellos. Martín menciona tan solo cuatro áreas de gran volumen en toda la isla: la de Punta del Hidalgo (municipal), un camping privado en Guargacho, un campamento en Arico y el área municipal de La Tejita, "que lleva mucho tiempo cerrada".
ACAT ha realizado aportaciones importantes al futuro Reglamento de Turismo al Aire Libre, pero mientras tanto continúan reclamando espacios delimitados donde poder hacer uso de sus vehículos y vaciar aguas de forma segura, sin contaminar, sin que se les estigmatice. "Podrían habilitar lugares, igual que hacen para las fiestas", menciona Juan Martín.
La manifestación
La protesta de esta semana para reclamar estas medidas arrancará el viernes 24 de abril con una concentración a las 15:00 horas en la estación de servicio El Gomero, en San Miguel de Abona, donde se facilitará la organización del evento y la pernocta de los asistentes.
La manifestación tendrá lugar el sábado 25 de abril a las 11:00 horas, con salida desde el mismo punto. El recorrido previsto, aún pendiente de aprobación definitiva por la Subdelegación del Gobierno, incluye el paso por Granadilla, Abades, Candelaria (a través de la Rambla de los Menceyes) y Santa Cruz de Tenerife. Posteriormente, los participantes regresarán por el mismo itinerario, con distintos puntos de reagrupamiento establecidos.
