Impacta un rayo en un avión Bruselas-Tenerife y los pasajeros se amotinan para no regresar a Bélgica

La aeronave de Brussels Airlines aterrizó de emergencia en Gran Canaria y la aerolínea pretendía regresar al origen para repararla

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El avión de Brussels Airlines que aterrizó de emergencia en Gran Canaria por el impacto de un rayo./ Redes
El avión de Brussels Airlines que aterrizó de emergencia en Gran Canaria por el impacto de un rayo./ Redes

Este miércoles, un avión de Brussels Airlines que cubría la ruta Bruselas-Tenerife tuvo que aterrizar de emergencia en Gran Canaria por el impacto de un rayo en su fuselaje. Tras inspeccionar la aeronave visualmente, los técnicos encontraron un orificio causado por la descarga eléctrica.

Gran Canaria está a 15 minutos volando de Tenerife, pero la decisión de la aerolínea fue de todo menos lógica para los 155 pasajeros del avión: regresar a Bruselas para reparar el aparato. Más de cuatro horas de vuelo --sumadas a las cuatro que ya llevaban dentro de la aeronave-- era la única opción para Brussels Airlines.

Sólo un vuelo permitido

La razón que la compañía expuso fue que no tenía bases en Canarias donde poder arreglar el desperfecto y sólo se concedería al avión un único vuelo. Por lo tanto, si se dirigían a Tenerife para desembarcar al pasaje, la aeronave quedaría atrapada en la isla.

Cuando la tripulación comunicó por megafonía el insólito plan, los pasajeros estallaron en gritos. No podían creerse que tuviesen que pasar otras cuatro horas a bordo de un avión con un boquete producido por un rayo y estando ya en Canarias. Los pilotos intentaron explicar que, al no tener bases, no sólo se bloquearía el avión si iban a Ternerife, sino que tampoco podrían ofrecerles alojamiento ni transporte si decidían bajarse en Gran Canaria.

El diario belga HLN recogió este jueves declaraciones de uno de los pasajeros a bordo, que aseguró: "Brussels Airlines nos obligaba a volver a Bruselas, un vuelo de cuatro horas y 30 minutos, en un avión que tenía un problema técnico, pero no quería llevarnos 15 minutos más a Tenerife. Eso es una locura". Este mismo periódico describió este jueves la situación como un "motín".

Se pasa el tiempo de vuelo

Tras un tiempo de discusiones y gritos entre pasajeros y tripulación, sucedió lo que el comandante más se temía: se pasó el tiempo legal de vuelo. Sólo habían estado en el aire cuatro horas pero, con la demora por el "motín", durante el viaje de vuelta se iba a superar irremediablemente el tiempo legal de trabajo de los tripulantes, algo sujeto a estrictos controles.

En consecuencia, todo el pasaje se bajó del avión en Gran Canaria y tuvo que apañárselas por su cuenta en el aeropuerto. Brussels Airlines ha asegurado que a todos los pasajeros se les reembolsarán los gastos --si son razonables-- de taxis y hoteles. Además, los pasajeros tienen derecho a recibir una indemnización.

Pasajeros del vuelo de Bruselas a Tenerife en el aeropuerto de Gran Canaria./ Redes
Pasajeros del vuelo de Bruselas a Tenerife en el aeropuerto de Gran Canaria./ Redes

 

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