El Cabildo de Tenerife ha reabierto los accesos por carretera al Parque Nacional del Teide después de comprobar que la circulación puede realizarse con seguridad tras las inspecciones realizadas durante la mañana.
Las carreteras TF-24 y TF-21 han quedado nuevamente habilitadas al tráfico una vez que los servicios de conservación de carreteras verificaron el estado de la calzada y finalizaron los trabajos de acondicionamiento necesarios.
Cierre preventivo por placas de hielo
Ambas vías permanecieron cerradas de forma temporal durante la jornada anterior como medida preventiva. La presencia de placas de hielo en varios puntos obligó a restringir el acceso a las zonas de cumbre para evitar riesgos tanto para los conductores como para los equipos de emergencia.
Este tipo de cierres es habitual en episodios de frío o precipitaciones en el entorno del Teide, donde las condiciones meteorológicas pueden cambiar con rapidez y provocar acumulaciones de hielo en la calzada.
Inspección y trabajos de acondicionamiento
Durante la mañana, los equipos encargados del mantenimiento de la red viaria insular llevaron a cabo labores de revisión en las carreteras afectadas para evaluar el estado del firme.
Tras confirmar que las condiciones permitían una circulación segura, el Cabildo procedió a levantar las restricciones y restablecer el tránsito en ambos accesos al parque nacional.

Precaución en los desplazamientos
Desde la corporación insular se recuerda a la población la importancia de consultar previamente el estado de las carreteras antes de desplazarse hacia zonas de alta montaña.
Asimismo, se recomienda revisar la previsión meteorológica y extremar la precaución al conducir por áreas de cumbre, donde las condiciones pueden variar con rapidez y aparecer hielo o nieve en determinados tramos de la vía.
Un entorno natural con condiciones cambiantes
El Parque Nacional del Teide, uno de los espacios naturales más visitados de Canarias, se sitúa a gran altitud, lo que provoca que durante los meses de invierno sea frecuente la aparición de fenómenos meteorológicos que afectan a la circulación.
Por este motivo, las autoridades insulares suelen aplicar medidas preventivas cuando se detectan riesgos en las carreteras de acceso, priorizando siempre la seguridad de residentes, visitantes y equipos de intervención que operan en la zona.