Ya han visto la luz los planos y proyectos de la rehabilitación del firme del acceso a Santa Cruz de Tenerife por la TF-1 que fue anunciada hace una semana. La actuación, que se tramita como separata dentro del proyecto del BUS-VAO, tendrá casi 20 kilómetros en sentido hacia la capital un año en obras. Por la zona se calcula que en 2026 pasarán más de 51.000 vehículos al día y, según calcula el Cabildo, el impacto total será sobre 70.000 conductores.
La intervención “no implica modificaciones en la capacidad, número de carriles ni configuración geométrica de la vía”, el planteamiento se centra en el estado del firme y en su recuperación por un presupuesto de unos 16,1 millones de euros.
Dos tramos para una misma obra
El proyecto se ha dividido en dos documentos para ejecutar la rehabilitación por fases. El primero abarca del kilómetro 1,4 al 9,9, mientras que el segundo cubre hasta el kilómetro 20, a la altura del polígono industrial de Güímar.
El primero de los tramos tiene un tiempo previsto de ejecución de seis meses, mientras que el segundo estará un año en obras desde que sea licitado.
Entrada a Santa Cruz y obras de noche
La intervención se plantea en el sentido de entrada a Santa Cruz. Es una parte especialmente sensible de la TF-1 porque concentra una parte importante de los desplazamientos diarios hacia la capital y su entorno.
Por eso, el plan de obra pretende concentrar el grueso de los trabajos en horario nocturno. El documento recoge que “la práctica totalidad de los trabajos se ejecuten en horario nocturno”, con una franja entre las 22.00 y las 06.00 horas, para reducir el impacto en las horas de mayor circulación.
Carriles, desvíos y señalización
Aunque el proyecto busca minimizar molestias, asume que durante la ejecución habrá afecciones al tráfico. Se contemplan cortes parciales y ocupaciones puntuales de carriles para poder realizar los trabajos con seguridad, con la intención de concentrar esas intervenciones fuera del tramo más crítico del día.
Para ello, la documentación incluye un anejo específico de soluciones al tráfico, con señalización provisional y medidas de seguridad vial, orientadas a organizar desvíos y cortes parciales mientras duren las obras. La idea es mantener la circulación operativa sin alterar la configuración de la autopista.
Cuánto tráfico soporta la TF-1
El volumen de circulación es uno de los argumentos que explica el planteamiento nocturno. El estudio de tráfico toma como referencia los aforos de 2022, con una intensidad media diaria de 48.309 vehículos al día, de los que 2.027 son pesados. A partir de esa base, el proyecto prevé una tasa de crecimiento anual del 1,44%.
Con esa proyección, el propio documento estima que en 2027 la TF-1 alcanzará los 51.907 vehículos diarios. Aunque 2026 no aparece en las previsiones, si se aplica la tasa de crecimiento anual desde 2022 hasta este año se obtiene una cifra en el entorno de los 51.000 vehículos al día en el año en curso.
Presupuesto: más de 15 millones
El coste está desglosado por fases. El presupuesto base de licitación del tramo 1+400–9+900 asciende a 8.337.791,11 euros, mientras que el del tramo 9+900–20+000 es de 6.759.013,91 euros. En conjunto, la rehabilitación suma 15.096.805,02 euros.
Si se incluye el IGIC, el importe total alcanza los 16.153.581,37 euros, según los cuadros económicos incorporados en los documentos del proyecto.
