Gastar 2,7 millones de euros para reparar el emisario submarino de Punta Brava no será suficiente para solucionar las filtraciones de aguas residuales en Puerto de la Cruz. Los técnicos del Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIAT) han propuesto estudiar y redactar un proyecto para construir un nuevo emisario submarino con un trazado distinto al actual como solución estructural a la contaminación que provocó que la playa de Punta Brava estuviera cerrada por prácticamente un año.
Un documento elaborado por los técnicos del CIAT y fechado el 18 de agosto presenta el nuevo conducto como una solución estructural a medio plazo para disponer de un sistema de evacuación más seguro y fiable. La Gerencia sostiene que permitiría reducir la vulnerabilidad asociada al trazado y a los daños detectados en la infraestructura existente.
Los técnicos no plantean el cancelar la actuación de reparación que actualmente se está llevando a cabo y que cuesta al Cabildo de Tenerife más de 2,7 millones de euros tras tener que ser licitada dos veces. Lo que proponen, entre otros planteamientos, es continuar la reparación y, al mismo tiempo, construir un nuevo emisario.
Qué hay que reparar
El emisario evacúa al mar el agua tratada por la depuradora del Valle de La Orotava. A esta instalación llegan aguas residuales de Puerto de la Cruz, La Orotava y Los Realejos. Según el informe, Puerto de la Cruz aportó el 62% del caudal total en 2025. La conducción tiene alrededor de 1,1 kilómetros y termina en un tramo de difusión situado a unos 900 metros de la costa y a más de 30 metros de profundidad.
Las inspecciones localizaron las emanaciones en un segmento de unos 12 metros, a aproximadamente ocho metros de profundidad. Allí, una junta se ha desplazado ligeramente y ha dejado de ser estanca. Los técnicos apuntan como posible causa a la dinámica del mar sobre la conducción. La obra adjudicada a Ferrovial Construcción en junio de 2025 no se limita a corregir ese punto: prevé sustituir unos 240 metros del tramo construido en PRFV.
El documento explica que para retirar y sustituir ese tramo hay que dejar temporalmente fuera de servicio el emisario y disponer de otra vía para evacuar el agua tratada. Las obras materiales comenzaron el 6 de julio de 2026, pero las primeras inmersiones para intervenir en el tramo afectado no pudieron realizarse hasta el 29 de julio, cuando las condiciones del mar permitieron trabajar con seguridad.

Por qué falló la alternativa de los pozos
El CIAT preparó tres pozos de unos 95 metros de profundidad para infiltrar el agua tratada mientras el emisario estuviera fuera de servicio. Entraron en pleno funcionamiento el 17 de julio, pero el 29 se observó una surgencia de agua en un talud cercano. Las inspecciones detectaron problemas de capacidad en el pozo número 3 y un funcionamiento comprometido de los otros dos. Tras cerrar el primero y seguir la evolución del resto, el Consejo decidió el 4 de agosto suspender el uso de los pozos y volver a evacuar el agua por el emisario.
Los técnicos del CIAT atribuyen la pérdida de capacidad a una colmatación parcial de los pozos, especialmente de los números 3 y 1. Consideran probable que los sólidos en suspensión presentes en el agua estén obstruyendo progresivamente el terreno por el que debe infiltrarse. Los análisis citados en el informe muestran que la microfiltración instalada apenas reduce esos sólidos: gran parte de las partículas miden menos de 10 micras y atraviesan los filtros. Si se mantuvieran las condiciones actuales, el informe técnico prevé que los pozos podrían colmatarse por completo en cuestión de meses.
El CIAT también examinó otras formas de ejecutar la reparación, como intervenir primero solo en la zona dañada, instalar una conducción de desvío o revestir el interior del tramo afectado. El informe descarta estas opciones porque ninguna ofrece garantías suficientes para resolver el problema.
Un nuevo emisario como solución a medio plazo
Lo que se propone es mantener operativo el emisario existente mientras se mejora el tratamiento del agua para retirar más sólidos y se aumenta su reutilización, lo que reduciría el volumen que debe evacuarse. Los pozos solo volverían a considerarse una alternativa después de aplicar esas mejoras y comprobar que han recuperado su capacidad de infiltración.
En ese contexto, el informe pide impulsar el estudio y la redacción de un proyecto para un nuevo emisario con otro trazado. Para ello lo que se plantea es la modificación del plan de trabajo actual o del contrato actual, de forma que se incluya esta actuación.
Preguntada este miércoles sobre la propuesta de los técnicos y las medidas a tomar, la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, apuntó que “estaremos” a lo que determinen los técnicos. “Si ellos dicen que es mejor ir hacia un nuevo emisario mientras en el actual hay garantías de que no supone ningún problema, estaremos a lo que digan".
Este viernes está prevista la celebración de un pleno extraordinario para abordar las actuaciones que está impulsando el Cabildo Insular de Tenerife para reducir los vertidos al mar, especialmente las relativas al sistema comarcal de saneamiento y depuración de aguas residuales del Valle de La Orotava. Un pleno solicitado tras la polémica por los vertidos en el Puerto Cruz este verano. En el momento de la redacción de este artículo, además, dos playas de la isla permanecen cerradas por la contaminación fecal.
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