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Imagen del Teide / VOLCANO TEIDE

Así "respira" el Teide: escucha los registros de los últimos eventos sísmicos

Tenerife registra nuevos eventos sísmicos bajo el Teide en febrero de 2026. INVOLCAN explica qué son las señales de baja frecuencia, los sismos híbridos y cómo suenan gracias a la sonificación

La actividad sísmica bajo el Teide no siempre se percibe como un temblor. A veces, el movimiento del subsuelo se traduce en señales imperceptibles para el oído humano que, gracias a la tecnología, pueden convertirse en sonido. En las últimas semanas, Tenerife ha registrado distintos tipos de eventos sísmicos asociados al sistema volcánico central de la isla.

La herramienta que permite “escuchar” estas vibraciones se denomina sonificación, un proceso mediante el cual las ondas registradas por los sismómetros se transforman en sonidos audibles. Esta técnica facilita la comprensión de fenómenos que, de otro modo, quedarían limitados al análisis técnico.

Ruido bajo el volcán

Según INVOLCAN, en volcanes activos como el Teide, además de la sismicidad de fondo —pequeños terremotos frecuentes— pueden registrarse eventos vinculados al movimiento de fluidos hidrotermales. Estos fluidos, formados por mezclas de agua y dióxido de carbono a alta presión y temperatura, ascienden desde zonas profundas asociadas a la cámara magmática.

Durante ese ascenso pueden generar distintos tipos de señales sísmicas. No siempre implican una erupción inminente, pero sí forman parte del comportamiento habitual de un sistema volcánico activo y monitorizado de forma permanente por los organismos científicos.

Señales de baja frecuencia

En las redes sociales del Instituto Volcanológico de Canarias se puede observar lo anterior. La mañana del martes 10 de febrero de 2026 se registró en Tenerife una señal sísmica de baja frecuencia. Este tipo de eventos suele asociarse al movimiento de fluidos en el interior del edificio volcánico y presenta características diferentes a los terremotos tectónicos convencionales.

En la sonificación, estas señales se perciben como un sonido más grave y sostenido, reflejando su menor frecuencia. Este tipo de registros ya se han detectado en ocasiones anteriores en el entorno del Parque Nacional del Teide.

Enjambre híbrido

Entre el miércoles 18 y el viernes 20 de febrero de 2026, los sistemas de vigilancia registraron un enjambre de eventos híbridos. Este tipo de sismos combina características de los terremotos volcánicos y de los eventos de baja frecuencia.

En la sonificación correspondiente, el sonido presenta variaciones más abruptas y pulsos diferenciados, lo que ayuda a distinguirlo del registro del día 10. Los enjambres híbridos suelen relacionarse con fracturación de roca y movimiento de fluidos simultáneamente.

Vigilancia constante

El sistema volcánico del Teide-Pico Viejo se encuentra bajo seguimiento continuo por parte del Instituto Geográfico Nacional (IGN) e INVOLCAN. Ambas entidades analizan parámetros como la sismicidad, la deformación del terreno y las emisiones de gases.

En los últimos meses se ha informado de repuntes en la actividad sísmica en la zona, aunque dentro de niveles considerados compatibles con un sistema activo pero estable. Este tipo de eventos no implica necesariamente un proceso eruptivo inminente, pero sí forma parte de la dinámica interna del complejo volcánico.

Qué significa para la población

La mayoría de los eventos registrados no son perceptibles por la población y solo se detectan mediante instrumentación especializada. La sonificación se utiliza principalmente con fines divulgativos y científicos, permitiendo comprender mejor cómo “respira” el volcán.

Los expertos recuerdan que Tenerife cuenta con uno de los sistemas de vigilancia volcánica más completos del país y que cualquier cambio significativo sería comunicado a través de los canales oficiales. Mientras tanto, bajo el Teide continúan produciéndose pequeñas vibraciones que ahora, gracias a la tecnología, pueden escucharse y analizarse con mayor claridad.