Durante la visita del papa León XIV a Tenerife, las redes sociales se llenaron de imágenes creadas con inteligencia artificial que situaban al pontífice en guachinches, bodegones e incluso locales de comida rápida de la isla. Sin embargo, finalmente fue otra autoridad quien sí pudo disfrutar de la gastronomía local: el rey Felipe VI.
Tras cederle el Falcon del Ejército del Aire a León XIV debido a la avería que sufrió el avión en el que debía volar el Papa hacia Roma, el monarca tuvo que permanecer varias horas más en Tenerife. Durante esa espera Felipe VI terminó degustando uno de los platos más populares en la isla, las costillas con papas y piña de Casa Tomás.
Menú tradicional
Según informó Televisión Canaria, el monarca cenó un menú tradicional del conocido restaurante de Tegueste. El propietario de Casa Tomás, Víctor Galván, explicó a la televisión autonómica que el pedido fue para llevar y que el menú incluyó de primero garbanzas, después las famosas costillas con papas y piña acompañadas de mojo de cilantro y finalmente quesillo.
Galván relató que recibieron el encargo con poco margen de tiempo, por lo que tuvieron que ponerse a trabajar con rapidez. “Empezamos rápido porque tuvimos poco tiempo para prepararlo, pero salió todo bien”, señaló. Además, posteriormente recibieron una llamada para comunicarles que la cena había gustado mucho. “Para nosotros es un orgullo y una alegría”, afirmó el propietario del establecimiento, uno de los bodegones más conocidos de Tenerife y especialmente popular por este plato tradicional.
Anécdota
Al parecer durante esa espera el teniente general Julio Salom, compañero de promoción del rey y ayudante de campo de Juan Carlos I, lo invitó a su residencia en Capitanía para descansar. Allí aprovecharon para cenar el menú de Casa Tomás, convirtiendo el imprevisto aéreo en una anécdota gastronómica con sabor tinerfeño.