El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha ampliado el plazo de consulta pública del expediente urbanístico que permitirá incorporar al planeamiento municipal la denominada Circunvalación Norte, una infraestructura prevista en el plan territorial del área metropolitana que conectará la avenida de Anaga de la capital con la vía de Ronda de San Cristobal de La Laguna.
La ampliación afecta al proceso de evaluación ambiental estratégica de la Modificación Menor nº3 del Plan General de Ordenación Urbana-05, cuyo objetivo es adaptar el planeamiento de la ciudad a la vía prevista en el Plan Territorial Especial de Ordenación del Sistema Viario del Área Metropolitana (PTEOSVAM).
La concejal de Urbanismo de Santa Cruz de Tenerife, Zaida González, explica a Atlántico Hoy: "Lo que estamos haciendo es la adaptación de nuestro plan, que es antiguo, a lo que ya existe en el PETEOSVAN, porque había diferencias entre ambos planes. Pero no supone nada más a efectos de la ejecución de la vía".
Paso previo
Durante este periodo ampliado, administraciones, entidades y ciudadanos pueden presentar observaciones sobre el la modificación del PGOU que busca incorporar al planeamiento municipal la Circunvalación Norte, una carretera prevista desde hace años para conectar Santa Cruz con La Laguna por el borde sur del macizo de Anaga.
Aunque el procedimiento de la obra en sí se encuentra todavía en trámites, los documentos técnicos ya describen con bastante detalle cómo sería el trazado de esta infraestructura y cómo se articularía con el sistema viario de la ciudad, especialmente con el eje de las ramblas.
Rodear la ciudad por la ladera de Anaga
La Circunvalación Norte está concebida como una carretera arterial de alta capacidad que recorrería el borde norte de la aglomeración urbana entre Santa Cruz y La Laguna. El trazado comenzaría en Santa Cruz, en las proximidades de la avenida de Anaga y el barrio de La Alegría, y discurriría hacia el oeste hasta enlazar con la vía de Ronda de La Laguna, donde finalizaría su recorrido.
El objetivo principal de esta infraestructura es crear una alternativa al tráfico que actualmente atraviesa la ciudad, especialmente al eje formado por la Rambla de Santa Cruz, la avenida Islas Canarias y la TF-5. Según los documentos técnicos, la vía pretende mejorar la accesibilidad a los barrios altos de la ciudad y al mismo tiempo desviar parte del tráfico de largo recorrido que hoy utiliza las principales avenidas urbanas.
El recorrido se desarrollaría por la ladera sur del macizo de Anaga, aproximadamente paralelo al barranco de Santos, atravesando distintos sectores de la ciudad mediante una combinación de tramos en superficie, viaductos y túneles.
Conexión con la Rambla y el centro de Santa Cruz
Uno de los puntos clave del proyecto es su conexión con el sistema viario urbano de Santa Cruz. La circunvalación contaría con una serie de glorietas y enlaces que permitirían conectar la nueva carretera con distintos barrios y avenidas de la ciudad.
Entre esas conexiones destaca la prevista en el entorno de Avenida 25 de Julio, que enlazaría con la calle José Rodríguez Hamilton. Este enlace permitiría conectar la circunvalación con el eje central de la ciudad y serviría como vía de desahogo del tráfico de la Rambla, actualmente uno de los corredores más saturados del municipio.
Además de este punto, el proyecto contempla intersecciones con otros ámbitos urbanos, entre ellos:
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Valleseco, donde comenzaría el tramo inicial de la vía
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Barranco de Tahodio
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Barranco de la Leña
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Colinas de Bellomonte
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La Salud
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La Salud Alto
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La Cuesta
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TF-111 (carretera de Los Valles)
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Finca España
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Valle Colino
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Vía de Ronda de La Laguna
Un trazado con túneles bajo Anaga
Para atravesar las estribaciones del macizo de Anaga y reducir el impacto sobre el territorio urbano y natural, parte del recorrido se realizaría mediante túneles de gran longitud.
Tras salir del entorno de la avenida de Anaga, la vía penetraría en la primera de las estribaciones del macizo mediante un túnel que discurriría bajo la zona sur del barrio de La Alegría. Posteriormente la carretera avanzaría hacia el noroeste, bordeando la montaña de Guerra y atravesando distintos sectores de la ladera.
En el entorno de Valle Tabares, el trazado volvería a introducirse en túnel para pasar bajo la zona de Las Nieves. Tras este tramo subterráneo, la carretera emergería cerca de Finca España, donde se ubicaría una glorieta de conexión con la red viaria local.
A continuación, la infraestructura atravesaría el Pico Cho-Canino mediante un nuevo túnel hasta salir en Valle Colino, donde se situaría otra rotonda de enlace. Desde ese punto la vía continuaría en dirección suroeste hasta enlazar finalmente con la Vía de Ronda de La Laguna, resolviendo el final del recorrido mediante una glorieta de conexión.
Relación con la vía de Cornisa
La incorporación de la Circunvalación Norte al planeamiento municipal obliga también a revisar otra infraestructura prevista en el Plan General de Ordenación Urbana: la llamada vía de Cornisa.
Este viario urbano estaba pensado como un eje de conexión entre los barrios situados en la ladera norte de Santa Cruz, funcionando como alternativa al tráfico de la Rambla. Sin embargo, en varios puntos su trazado coincide con el previsto para la circunvalación.
Eliminar tramos
Por ese motivo, la modificación del PGOU plantea reconsiderar o eliminar algunos tramos de la vía de Cornisa que se solapan con la nueva carretera. Otros segmentos podrían mantenerse para seguir conectando urbanizaciones de la ladera —como Las Colinas, Salamanca o Residencial Anaga— que no tendrían acceso directo a la circunvalación.
Esto se debe a que, en determinados tramos, la nueva vía discurriría en túnel bajo las urbanizaciones, con accesos únicamente en puntos concretos. Como consecuencia, el planeamiento prevé mantener parte del viario urbano existente o proyectado para garantizar la conexión entre los barrios.