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mesa de ronda durante la presentación de 'Tenerife Space Horizon', la estrategia que busca convertir a la isla en referente atlántico del sector aeroespacial. / ALBERTO VALDÉS-EFE

Tenerife aspira a ser un modesto Silicon Valley aeroespacial

El papel del Instituto de Astrofísica de Canarias, el desarrollo de la constelación de satélites o la futura construcción de un telepuerto son algunas de las pistas que invitan a creer que el sector aeroespacial va a vivir un boom en los próximos años

La isla de Tenerife está a medio camino de convertirse en uno de los puntos estratégicos de la Unión Europea en el ámbito aeroespacial. Aunque sea un objetivo ambicioso, las pocas empresas del sector que están instaladas en la isla consideran que hay una importante es posible y que incluso ya lo es en determinados ámbitos. El papel del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), el desarrollo de la constelación de satélites o la futura construcción de un telepuerto son algunas de las pistas que invitan a creer que el sector aeroespacial va a vivir un boom en los próximos años. 

La isla se encuentra así a medio camino de convertirse en uno de los puntos estratégicos de la Unión Europea en el ámbito aeroespacial, un objetivo ambicioso que las pocas empresas ya instaladas consideran viable por el potencial existente y por el posicionamiento internacional alcanzado desde el Archipiélago.

Proyectos incipientes

Actualmente, la única institución con un desarrollo consolidado en este ámbito es el Instituto de Astrofísica de Canarias, cuyos avances tecnológicos y prestigio internacional están siendo determinantes para atraer empresas y proyectos a Tenerife. La capacidad para diseñar y fabricar satélites, como el Alisio 1 y de cámaras especialmente avanzadas, como la Drago-3, están siendo fundamentales en el impulso del sector. 

Esta cámara estará presente en los satélites que conformarán la constelación de satélites que está impulsando el Cabildo de Tenerife. El proyecto de constelación está a punto de ser adjudicado formalmente a la empresa Telespazio Ibérica y la previsión es que se pueda lanzar en dos años. En paralelo, el Cabildo de Tenerife y la empresa Canary Sat trabajan en el desarrollo de un telepuerto destinado a la gestión, lanzamiento y aterrizaje de satélites.

Además, se prevé la instalación en Tenerife de una incubadora de empresas de la Agencia Espacial Europea (ESA BIC), así como el diseño de una formación específica en la Universidad de La Laguna que cubra las necesidades de cualificación de este sector tecnológico.

Montaje de una cámara Drago desarrollada por IACTEC-Space, la rama tecnológica y aeroespacial del IAC./ IACTEC

Objetivos económicos y de empleo

La estrategia insular plantea como meta que, en un plazo de 10 años, el sector aeroespacial emplee a 500 personas en Tenerife y sea capaz de generar el 1% del Producto Interior Bruto de la isla. Este objetivo fue fijado por el consejero insular de Innovación, Juan José Martínez (CC), durante la presentación de las primeras líneas de la estrategia aeroespacial.

En ese acto participaron altos cargos de las empresas que ya operan en este ámbito, quienes auguraron un futuro prometedor para la isla si se cumplen los objetivos marcados por el Cabildo.

Canary Sat y la conectividad segura para Europa

El CEO de Canary Sat, Antonio Abad, explicó durante su intervención que, en una conferencia celebrada este miércoles en Bruselas con la Agencia Espacial Europea, la Comisión Europea y representantes del sector, se puso de manifiesto que, dada la situación geopolítica, Europa necesita disponer de “un sistema de conectividad propio con las capacidades de dar comunicaciones seguras”.

Canary Sat, con la constelación que vamos a desplegar, aspira a participar de esa infraestructura de comunicaciones seguras para Europa”, explicó Abad, quien añadió que “en estos momentos en los que la situación geopolítica demanda de esas capacidades”.

Gobiernos, defensa y nodo estratégico

Según Abad, los gobiernos serán clientes clave de este tipo de servicios, especialmente en el ámbito de la defensa y de las infraestructuras críticas. Además, con el desarrollo del telepuerto, la empresa aspira a convertir a Tenerife en un “nodo estratégico” de telecomunicaciones entre África, Europa y América.

El CEO subrayó que, aunque la dimensión espacial es importante, resulta aún más crucial el “segmento terrestre”, al ser el encargado de orquestar una constelación de 260-270 satélites orbitando la Tierra. “Eso lo vamos a hacer en el centro de control aquí en Tenerife utilizando tecnologías con Inteligencia Artificial y computación cuántica”, señaló.

Un lugar estable

Dentro del ámbito de la fabricación y lanzamiento de satélites, Telespazio Ibérica se perfila como otro de los actores principales en la isla. La empresa se instaló en Tenerife hace un año y está a punto de convertirse en la adjudicataria del proyecto de la Constelación Islas Canarias.

El director de negocios y ventas de la compañía, Carlos Hernández, destacó que para impulsar un sector que requiere grandes inversiones es imprescindible contar con una estrategia política sostenible y coherente en el tiempo. “Para una multinacional, cuando viene a un territorio, lo primero que tiene interés no es tanto si los incentivos fiscales son mejores o peores sino en si hay una coherencia a largo plazo”.

Ilustración de un satélite. / IMAGEN DE LA RED

Potencial tecnológico y efecto tractor del IAC

Hernández advirtió de que los “vaivenes políticos” harían más reticentes a las empresas a la hora de instalarse en la isla, aunque consideró que en Tenerife existe estabilidad suficiente para desarrollar este plan, que definió como algo más que “una idea feliz”.

Por su parte, el CEO de AVS, Miguel Ángel Cabrera, afirmó que “decidimos estar aquí porque había que estar aquí. El IAC es un tractor natural, no tiene que tener una estrategia, lo es de facto”, destacando iniciativas como Iactec o Celeste y el potencial en comunicaciones ópticas y servicios en órbita.

Proyecto Celeste y tecnologías espaciales avanzadas

El proyecto Celeste, con horizonte hasta 2030, es uno de los principales hitos tecnológicos del grupo del IAC. Según explicó el jefe de operaciones telescópicas, Álex Oscoz, el objetivo es convertirse en un referente en tecnologías clave del ecosistema espacial, trabajando en instrumentalización espacial, diseño y fabricación de óptica, fotónica, óptica adaptativa y comunicaciones ópticas cuánticas.

Estos cinco ejes convierten a Tenerife en un polo estratégico europeo”, señaló Oscoz, quien remarcó que en la isla “no solo usamos tecnología espacial, la diseñamos y la fabricamos”. En este contexto destacó el desarrollo de las cámaras Drago y la constelación de satélites, afirmando que “pocas regiones o ninguna en Europa van a tener acceso a estas capacidades”.

Tras la intervención de los expertos, en la jornada se bromeó con la posibilidad de que Tenerife se convierta en una Silicon Valley del sector aeroespacial. “Me conformo con la mitad”, respondió el consejero de Innovación, sintetizando la ambición del proyecto insular.