La decimoquinta edición de la Tenerife Bluetrail by UTMB se encuentra en el aire a pocos días de su inicio debido a la llegada de la borrasca Therese, un fenómeno meteorológico que podría comprometer el desarrollo de una de las pruebas deportivas más destacadas del calendario en Tenerife.
Las previsiones apuntan a condiciones adversas marcadas por lluvias, fuertes rachas de viento, heladas e incluso nieve en cotas relativamente bajas, en torno a los 1.600 metros de altitud. Este escenario plantea dudas sobre la seguridad de los participantes, especialmente en los tramos de mayor exigencia del recorrido.
Las distancias largas, las más afectadas
El posible impacto de la borrasca Therese se concentra principalmente en las pruebas de mayor recorrido, concretamente en las modalidades de 110 y 73 kilómetros.
Ambas distancias atraviesan el Parque Nacional del Teide, superando los 2.000 metros de altitud en varios puntos. Estas condiciones elevan el riesgo para los corredores en caso de que se confirme el empeoramiento meteorológico previsto para los próximos días.
La decisión final
La organización de la prueba, junto a los representantes de UTMB ya desplazados a la isla, se mantiene pendiente de la evolución del fenómeno meteorológico antes de tomar una decisión definitiva.
Está previsto que este martes al mediodía se analice la situación en una reunión del Gobierno de Canarias con representantes de los siete cabildos insulares, en la que se valorará el impacto de la borrasca en distintos eventos programados.
Suspensión de actos previos
Como medida preventiva, la organización ha optado por no celebrar la rueda de prensa de presentación prevista para este martes, un acto habitual en los días previos a la prueba.
El evento tenía previsto arrancar el jueves con la Vertical Night Challenge, una de las pruebas más emblemáticas del programa, que incluye la subida al Asomadero. Sin embargo, su celebración también queda condicionada a la decisión final sobre el desarrollo del evento.
La cancelación, una posibilidad real
En caso de que finalmente se opte por no celebrar la carrera, la organización deberá comunicarlo con la mayor antelación posible para minimizar el impacto en los participantes, muchos de los cuales se desplazan desde fuera de la isla.
Además, todo apunta a que, si no puede disputarse este fin de semana, la prueba no tendría margen para ser reprogramada dentro del calendario internacional de UTMB, lo que abocaría a su cancelación definitiva en esta edición.
