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Reunión del Cecopin de Tenerife por la borrasca Therese./ CEDIDA

Tenerife toma nota del incendio de 2023 y moderniza su CECOPIN: 24 antenas y tres sistemas de radio para blindar las comunicaciones de emergencia

El proyecto, con una inversión prevista de 75.690 euros, reunirá en la Torre Azul las comunicaciones de BRIFOR, Bomberos, CECOES 112, Cruz Roja y Protección Civil

En agosto de 2023, el gran incendio forestal de Tenerife puso a prueba la capacidad de coordinación de los servicios de emergencia de la isla. El Centro de Coordinación Operativa Insular, el CECOPIN, tuvo un papel central durante aquella crisis. Ahora, en un contexto en el que las emergencias necesitan cada vez de mayor coordinación, el Cabildo de Tenerife ha decidido aplicar lo aprendido en el incendio para modernizar el CECOPIN.

El proyecto, redactado en junio de 2025, plantea concentrar en la Torre Azul del Pabellón Santiago Martín, en La Laguna, los equipos y las comunicaciones que utilizan los distintos operativos insulares.

Se queda pequeño

El CECOPIN cumple desde 2021 una doble función. Durante la actividad diaria presta servicio a los departamentos de Seguridad y Protección Civil y a la unidad de incendios forestales. Cuando se produce una emergencia extraordinaria, pasa a coordinar los recursos movilizados por el Cabildo y la aplicación de planes como el PEIN de Tenerife o el INFOCA.

La instalación actual se ha quedado pequeña para esa función. En la Torre Azul hay tres emisoras TETRA y otras tres DMR, conectadas a seis antenas instaladas sobre una torre de seis metros. En la cercana Torre Roja funcionan seis estaciones TETRA de la red RESCAN y dos estaciones DMR de BRIFOR. El proyecto prevé trasladar estos equipos a la Torre Azul y reunirlos en una misma infraestructura.

24 antenas

El cambio elevará la capacidad hasta las 24 antenas. Dieciséis estarán destinadas a las comunicaciones TETRA, siete a redes DMR y una a la banda aeronáutica. Desde ellas podrán operar BRIFOR, Protección Civil, el Consorcio de Bomberos, Cruz Roja, Carreteras del Cabildo, los voluntarios y el CECOES 112.

La convivencia de estos servicios es una de las claves de la reforma. TETRA permite trabajar con RESCAN, la red compartida de seguridad y emergencias del Gobierno de Canarias. DMR da servicio a las redes privadas de distintos operativos. La conexión aeronáutica añade una vía para las comunicaciones con aeronaves, mientras que parte de las emisoras podrán gestionarse desde consolas conectadas a la red IP.

La logística

El proyecto busca que los equipos puedan trasladarse e integrarse en el menor tiempo posible. Para conseguirlo, cada emisora dispondrá de su propia antena y de una línea de cable independiente. Las señales viajarán desde los puestos de la sala de gestores, bajo el suelo técnico, hasta la sala de interconexión. Desde allí subirán por el patinillo del edificio y continuarán por la cubierta hasta las torres.

Esta distribución evita las pérdidas que provocarían los combinadores de radiofrecuencia en unos recorridos de cable tan largos. También permite identificar y revisar cada línea por separado. Los cables deberán quedar ordenados, fijados y etiquetados, con conexiones protegidas frente a la intemperie y descargadores de sobretensión antes de entrar en el edificio.

La ampliación cambiará el aspecto de la cubierta. La torre actual ganará un tramo de tres metros y pasará de seis a nueve metros de altura. Junto a ella se levantará una segunda torre de doce metros, formada por cuatro tramos. Las antenas VHF de los sistemas DMR y de la banda aeronáutica se colocarán en la estructura ampliada. Las dieciséis antenas UHF de la red TETRA ocuparán la nueva torre.

La distribución responde al espacio disponible y a la necesidad de mantener cierta separación entre antenas para reducir interferencias. También tiene en cuenta la proximidad del aeropuerto de Tenerife Norte y las servidumbres aeronáuticas de la zona. La torre nueva llevará una baliza nocturna alimentada con una placa solar propia.

La cobertura

El proyecto dedica una parte amplia de la memoria a comprobar la cobertura. Los cálculos estudian los enlaces entre el CECOPIN y repetidores situados en Pico Inglés, montaña Birmagen, Ladera de Anocheza, montaña Arguaso y montaña Ayosa. Para cada recorrido se analizan la distancia, las pérdidas de propagación, la longitud del cable y la potencia que llegará a la antena.

Esos datos servirán para ajustar las emisoras. Cada entidad tendrá que acreditar la potencia de salida de sus equipos y mantenerla dentro de los límites autorizados. Una vez instalada la red, también deberán medirse las pérdidas y la respuesta de cada alimentador, así como la relación entre la potencia enviada y la reflejada por las antenas.

Los rayos

La protección frente a rayos es otro de los puntos centrales del nuevo proyecto. Cada torre contará con una punta de pararrayos tipo Franklin. Los cables coaxiales tendrán conexiones a tierra y descargadores de sobretensión, y las torres se unirán al sistema de protección mediante dispositivos que igualan las diferencias de potencial. La resistencia de la toma de tierra del pararrayos deberá ser igual o inferior a diez ohmios.

El documento calcula además las zonas de exposición a las emisiones. Para las antenas VHF establece una distancia teórica de seguridad de 3,27 metros. En las antenas UHF, esa distancia aumenta hasta los 4,62 metros. La cubierta contará con señalización y las emisoras se apagarán durante los trabajos de instalación o mantenimiento en las torres.

El suministro eléctrico parte de los sistemas que ya existen en el CECOPIN, que dispone de alimentación ininterrumpida y del grupo electrógeno general del pabellón. El proyecto recomienda añadir baterías capaces de mantener la instalación durante más de 24 horas. También contempla un cuadro eléctrico independiente, dispositivos que puedan rearmarse de forma automática o remota y una alarma que avise de cualquier pérdida de la alimentación principal.

Inversión

La inversión prevista asciende a 75.690,20 euros, incluidos los gastos generales, el beneficio industrial y el IGIC. La mayor partida corresponde a las antenas y los cables, con 34.217,98 euros. Las torres y sus soportes suman otros 14.920,67 euros. El presupuesto también cubre las canalizaciones, el sistema de pararrayos, la seguridad de los trabajos y la gestión de residuos.

La estabilidad de las torres y de sus apoyos sobre el edificio se desarrolla en un estudio estructural complementario redactado por un arquitecto. El proyecto de telecomunicaciones establece la distribución de las antenas, los recorridos de los cables, las medidas de protección y las pruebas necesarias para poner la instalación en servicio.

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