Esta semana, tras años cerrado al público y con sus espacios incluso okupados, las palas mecánicas han comenzado el derribo del emblemático hotel Tenerife Tour, una de las insignias turísticas del municipio de Candelaria. Durante los últimos años, este espacio situado en la esquina más septentrional de la avenida marítima ha sido un mero esqueleto de cemento, pero ahora comienza una nueva etapa, que todavía tiene un largo recorrido administrativo y físico por llevar a cabo.
En los terrenos del hotel se proyecta un conjunto de viviendas y comercios, con un supermercado Mercadona, acompañado de una intervención para prolongar el paseo marítimo y recuperar el frente litoral para el uso público, así figura en el Programa de Actuación sobre el Medio Urbano que se hizo público en mayo y que ya obtuvo su aprobación inicial por parte del Ayuntamiento de Candelaria el 30 de abril.
Una zona residencial con 70 viviendas
El documento de iniciativa, diligenciado en febrero de 2023, contempla la construcción de 70 viviendas en edificios de hasta tres plantas. La parcela que combina este uso con locales comerciales tendría una superficie de 3.194,67 metros cuadrados.
En la parte próxima al litoral se prevén espacios comerciales de una sola planta. El documento fija los parámetros de la futura edificación, pero señala que el proyecto arquitectónico residencial todavía no estaba determinado. Por tanto, esa propuesta no permite conocer la distribución final de los pisos ni sus precios.

Un Mercadona adaptado a la pendiente
La segunda gran parcela, de 3.684,71 metros cuadrados, se destinaría a usos comerciales y terciarios. En ella se contempla la implantación de un supermercado Mercadona, empresa que participa en la iniciativa junto a Tenerife Tour S. A., propietaria del recinto.
El edificio comercial aprovecharía el desnivel del terreno para reducir su impacto visual, recoge el documento. La propuesta describe una sola altura en la parte más elevada y el desarrollo de los restantes niveles ladera abajo, con accesos peatonales tanto desde la zona superior como desde el paseo marítimo.
Para el conjunto de esta parcela se prevén unos 4.367 metros cuadrados edificables. Esa cifra incluye los distintos usos comerciales y no corresponde exclusivamente a la sala de ventas del supermercado.

Un frente litoral abierto al público
La transformación también alcanzaría al borde costero, justo donde esta semana han comenzado a trabajar las palas mecánicas. La propuesta contempla prolongar el paseo marítimo existente, habilitar espacios de estancia y crear una plaza con mirador y solárium en la zona de dominio público marítimo-terrestre.
El Ayuntamiento explicó al presentar la iniciativa que esta intervención supondría eliminar las antiguas piscinas y recuperar ese frente para el acceso y disfrute de la ciudadanía. Las obras del paseo y del espacio litoral serían financiadas y ejecutadas por el promotor.
Dentro de la parcela original se prevén dos franjas de cesión pública que suman 1.476,61 metros cuadrados. Una tendría seis metros de anchura y se dedicaría a paseo y estancia; la otra, de cuatro metros, quedaría junto a los locales y admitiría terrazas y otros usos vinculados al comercio, conforme a la normativa.
Tres meses previstos para el derribo
La actuación inmediata es la demolición del antiguo complejo. El proyecto establece un plazo de ejecución de tres meses. El derribo, promovido por Tenerife Tour S. A., se realizará por fases, desde las plantas superiores hacia las inferiores, con separación de materiales reciclables y gestión de los residuos. El objetivo es eliminar el riesgo de las construcciones abandonadas y dejar despejado el solar.
Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.