Antonio Durán, actor de 'Hierro': "Es un orgullo para todos poder conocer, a través de la ficción, un poquito más nuestro país"

Más conocido como “Morris”, Antonio Duran es uno de los actores gallegos más consagrados a nivel nacional. Después de su magistral actuación en la serie Fariña, ahora podemos verle en la segunda y última temporada de la exitosa serie Hierro de Movistar +.

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antonio duran morris
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Más conocido como “Morris”, Antonio Durán es uno de los actores gallegos más consagrados a nivel nacional. Después de su magistral actuación en la serie Fariña, ahora podemos verle, desde su estreno el pasado viernes 19 de febrero, en la segunda y última temporada de la exitosa serie Hierro de Movistar +. El actor narra en esta entrevista para AtlánticoHoy algunas anécdotas en cuanto al rodaje, así como su experiencia y la caracterización de su personaje, el cual juega un papel fundamental.En el tráiler de la serie se puede ver cómo apunta con una pistola a Díaz (Darío Grandinetti) ¿Qué papel juega en la historia de Hierro esta segunda temporada? Mi aparición desemboca en una investigación, porque no se sabe quien soy, ni que pinto allí. Además, la forma en que yo desaparezco no se la puede imaginar el espectador. Mi personaje es un sicario gallego llamado Ventura, que viaja desde Galicia a El Hierro con el encargo de matar a Díaz. Pero al final, todo el mundo termina sin saber quién es ese hombre y qué hace allí. A raíz de esto, comienza una investigación que va derivando en otros personajes. Es muy bonito.¿Cómo se preparó para el personaje? ¿Qué indicaciones le dieron los hermanos Coira? A los hermanos Coira los conozco mucho. Ofrecerme este ‘caramelito’ en el primer capítulo, creo que fue un guiño de Jorge Coira a Galicia. Estoy acostumbrado, sobre todo en audiovisual, a estudiarme muy bien los guiones y los diálogos. Pero en la serie, este personaje casi no tiene, es un hombre que apenas dice tres palabras. Luego lo juego y caracterizo con el director. En este caso, a Jorge lo conozco bastante pues trabajé años con el en una serie. Rodando Hierro me sentí en familia, tanto por la gente de Galicia que estaban haciendo la serie, que son bastantes, tanto en el equipo técnico como en el artístico, como por los propios actores y actrices del elenco.¿Se siente cómodo interpretando a este tipo de personajes más oscuros? La verdad es que sí. Llevo 40 años en la profesión e hice mucha comedia en televisión. En teatro, un poco de todo. Pero desde mi participación en Princesas junto a Fernando León, me han ofrecido muchos papeles extremos, inquietantes y oscuros. Este personaje en Hierro, tal y como lo entendí y preparé, tenía que ser inquietante. En la ejecución, es un personaje muy gallego. Como sicario, el llega al El Hierro con una tarea clara. Es un obrero del crimen, va a lo que va, y no se mete en más historias. Además, mi físico es muy característico. Soy un hombre pequeño, con una fuerte mirada, que puede imponer. Es por esto por lo que me ofrecen este tipo de papeles.

“Ofrecerme este ‘caramelito’ en el primer capítulo, creo que fue un guiño de Jorge Coira a Galicia”

 Con respecto a la Covid-19, ¿cómo fue la experiencia de tener que grabar en estas condiciones?Viajé justo después del confinamiento y estuve bastante en la Isla, para cuatro días que grabé. Me hicieron unas pruebas y tuve que pasar un tiempo en cuarentena. Pero después pude disfrutar y recorrerme todo El Hierro. Intenté viajar dos veces más antes. La primera, coincidió con los días de calima, cuando cerraron los aeropuertos canarios. Ya estaba en el aeropuerto de Vigo, cuando nos avisaron de que se suspendían los vuelos. La segunda vez que volví a tener billete, fue cuando comenzó la pandemia y nos confinaron. Ana Míguez, jefa de producción, es muy amiga mía y ella me decía “Joder el problema eres tu, puto Morris, para que te metimos aquí”. Pero al final todo salió bien. Fue una experiencia formidable.¿Había estado antes en El Hierro?Me pareció una Isla muy especial que aún no conocía, curiosa y mucho más virgen que las demás. Realmente no me imaginaba que fuera así y me recordó a Galicia en la profundidad canaria. Los distintos climas, la vegetación, zonas que me recordaban al desierto de Almería... Espero poder volver pronto».Se pueden ver varias escenas en el catamarán que va a El Hierro, ¿cómo fue rodar en esta localización?  Sí, rodamos con el barco ya atracado, pero como si estuviese en marcha. Ese momento en la serie es muy bonito, porque lo descubre la niña jugando. Ella ve la pistola y Ventura juega un poco con ella. Le hace un gesto como “shhh, no se lo digas a nadie” y la niña se queda un poco asustada. Es un personaje muy solitario, que no se relaciona con nadie. Sin querer hacer mucho spoiler, también le vemos con buenas dotes de conductor en la serie, ¿cómo fue el grabar esas escenas en las carreteras de El Hierro?Íbamos seguros. Yo soy de los que se mete mucho y si es verdad que llegó un momento en el que nos la estábamos jugando por la velocidad que llevábamos. Las carreteras las teníamos cortadas, con una cámara subida a una camioneta. Hubo un momento, en el que por despiste, se escapó un coche de frente y nos asustamos un poco. Es muy bonito conducir por El Hierro. Toda la vista es preciosa».Hace unos días comentaba Iris Díaz en este medio que las ficciones se han descentralizado de la ciudad para abarcar realidades más “en la periferia” como sucede con Hierro, ¿nota usted esta tendencia en la ficción española? ¿Qué historias cree que a la gente le apetece ver en la pantalla?Sí, es cierto. Yo creo que Fariña fue una de las primeras series en la que se empleó el acento tal y como es. España es muy rica en cuanto a los lenguajes y dialectos. Pocos países tienen la posibilidad de sorprenderse a si mismos con historias propias protagonizadas por gentes muy distintas. Creo que, por primera vez, el audiovisual se esta sirviendo de esa riqueza de acentos, de formas de vida, de climas, de paisajes, para ofrecer distintas realidades encajadas en cualquier guion. Es un orgullo para todos poder conocer, a través de la ficción, un poquito más nuestro país. Ahora nos obligan menos a falsear de donde somos. No nos piden que neutralicemos el acento y eso es una maravilla, tanto para nosotros como para el espectador que lo ve».En su carrera le hemos visto interpretando en diferentes formatos, ¿en qué le veremos este año a parte de en Hierro?Es curioso. El año pasado estrené un thriller en Televisión Española que se llamaba Néboa y los hechos ocurrían en una isla imaginaria en Galicia. Hace poco estrené en la gran pantalla una película titulada Ons, que regresará de nuevo, cuando se reabran los cines. Los hechos suceden en la isla de Ons, también en Galicia, muy parecida a El Hierro, pero más pequeña. Lo curioso es esto, que los argumentos de mis tres últimos proyectos ocurran todos en islas. A final de mes, iré a Madrid a hacer teatro junto a Andrés Lima en el Centro Dramático Nacional. Un espectáculo llamado Shock 2 (La Tormenta y la Guerra). Por tanto, lo más inmediato es que haga teatro, aunque también tengo una pequeña película pendiente.