Los Legías con G. / CEDIDA
Los Legías con G. / CEDIDA

Fran Trillo: "Lo más emocionante fue sentir el calor del público gaditano, cuando se abrió el telón del Falla"

Los Legías con G han llevado este año su humor y su música más allá de Tenerife al dar el salto al Gran Teatro Falla de Cádiz

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Grupo EnMascarada Carnaval

Los Legías con G llevan años haciendo disfrutar al público chicharrero con su música y su humor dentro de la Canción de la Risa. Pero este año, Fran Trillo y su grupo decidieron dar un salto cualitativo y cuantitativo: nada menos que cruzar el charco para presentarse al concurso de chirigotas del Gran Teatro Falla en Cádiz, la cuna del carnaval más exigente del país.

La idea llevaba gestándose siete u ocho años, y por fin en 2026 vieron la luz. Con un repertorio diseñado específicamente para cumplir las exigentes bases del concurso gaditano —dos pasodobles, dos cuplés, presentación, popurrí y despedida, todo original— y con un esfuerzo económico y logístico considerable, este grupo de 15 componentes (más de 30 personas en la expedición) logró algo más que participar: vivió una experiencia que califican de "emotiva e inolvidable".

En esta entrevista, Fran Trillo desvela las claves de aquella aventura y se deshace en elogios hacia la gente de Cádiz, la organización del Falla, las peñas que los acogieron —especialmente la peña rociera Pepín Muñoz— y el cariño que recibieron en cada rincón de la ciudad. ¿Volverán? "Ya nos gustaría", confiesa, "pero el sobreesfuerzo es enorme". Porque, como bien deja claro, esta fue una iniciativa autogestionada, sin subvenciones ni padrinos: solo el amor por el Carnaval y las ganas de vivir una experiencia única.

Los Legías llevan varios años haciendo disfrutar al público chicharrero con la Canción de la Risa. ¿Cómo surgió la idea de dar el salto a Cádiz?

La idea de dar el salto a Cádiz surgió hace 7 u 8 años, porque a todos nos gusta mucho el tema de la chirigota, y yo llevo volviendo loco a ellos, como te comenté en el programa anterior, con la idea de viajar a Cádiz y participar en el concurso del Gran Teatro Falla todo este tiempo, y así fue. Simplemente nos vimos este año con la posibilidad de hacerlo. Teníamos una idea que fue la que planteamos, al grupo le gustó, a la Asociación Sociocultural también, y bueno, lo pusimos en el candelero y para allá fuimos.

El nombre de 'Los Legías con G'  llamó mucho la atención. ¿Cómo vieron esa repercusión de que fuera un grupo de Tenerife a participar en el Carnaval de Cádiz?

En realidad nosotros no lo vemos como una repercusión, lo vimos como una granexperiencia bonita que teníamos ganas de vivir, fuimos a participar, con mucha ilusión y respeto, y simplemente lo conseguimos: conseguimos tener una experiencia muy bonita y disfrutar de, para mí, el mejor concurso y el más exigente de los carnavales que existen.

¿Hay muchas diferencias, entre el público chicharrero y el gaditano?

Bueno, tampoco te sabría decir. La verdad que el público chicharrero es espectacular, muy bonito, muy agradecido, al igual que el de Cádiz. Nosotros nos sentimos como en casa. Cuando participamos en el Falla nos trataron con mucho cariño, con mucho respeto, y la verdad que pasamos un rato muy agradable para recordar toda la vida.

El proceso creativo de crear el repertorio para ir a Cádiz y también el de Tenerife, ¿fue tan costoso? ¿O con tantos años de carnaval no les fue tan difícil preparar esos dos repertorios?

Sí, sí, fue bastante costoso. Teniendo en cuenta que teníamos que preparar, como bien dijiste, dos repertorios en un plazo de tiempo bastante reducido, porque además se nos solapaba prácticamente un concurso con el otro. Nosotros tuvimos que actuar el día 15 de enero y ya a principios de febrero era el de Tenerife. Entonces era generar dos repertorios, dos actuaciones totalmente diferentes, dos fantasías totalmente diferentes y con lo que conllevaba el espectáculo de Cádiz, que es bastante más complicado que el de aquí, porque tienes que ajustarte a unas bases específicas. En este concurso tienes que generar dos pasodobles originales, dos cuplés originales con estribillo, una presentación, un popurrí y una despedida. Estamos hablando de una actuación de prácticamente media hora. El trabajo fue bastante laborioso, bastante costoso, con muchos sacrificios, pero como había mucha ilusión y muchas ganas, pues se sacó para adelante el proyecto.

¿Qué fue lo más emocionante de pisar por primera vez el Teatro Falla?

Pues mira, lo más emocionante de pisar el Teatro Falla es la sensación de subirte en el escenario de lo que es, para nosotros, el concurso con mucho más nivel y exigencia de los carnavales que existen sobre la faz de la tierra: el Gran Teatro Falla. La sensación es brutal desde que se abre el telón y te dan los focos en la cara hasta que acabas tu actuación y sientes el calor de ese público compartiendo contigo, pasándoselo bien y aplaudiendo tu actuación. La verdad que fue una experiencia muy bonita, como te dije al principio.

Fran, ¿crees que hay mucha diferencia entre el humor canario y el humor gaditano? ¿O realmente se pueden compaginar y entender perfectamente?

Hombre, entenderse se puede entender perfectamente. Que son diferentes es evidente. El arte que tienen los gaditanos, bajo mi criterio, es insuperable. No lo he dicho ahora, lo he dicho por activa y por pasiva en todos los medios que me han preguntado. A mí me parece que tienen un humor sublime, una forma de escribir espectacular y que son inigualables. Es mi opinión, muy particular. Habrá quien opine que no, pero vamos, para mí no hay color. Intentar ponerse a la altura de ellos es bastante complicado.

Si tuvieras que quedarte con un recuerdo de la experiencia, no solo de la actuación, sino de toda la convivencia de esos días, ¿con qué recuerdo te quedarías?

No hay uno en especial. Te puedo contar que desde que nosotros bajamos del avión y llegamos a Cádiz, nos sentimos como en casa. No tenemos sino palabras de agradecimiento para la gente de Cádiz, porque nos trataron de maravilla.

En Cádiz, cuando vas a participar en el Gran Teatro Falla, todos los grupos se reúnen en "las peñas", donde se ponen el disfraz, donde hacen el último ensayo y desde donde salen desfilando haciendo el pasacalle hasta el Teatro Falla, y donde los va acompañando la gente. Normalmente estas peñas suelen estar bastante cerca del teatro. Pues a nosotros, según llegamos, nos cedieron una peña que estaba a cinco minutos del Gran Teatro Falla: la peña rociera Pepín Muñoz, a la que tenemos que agradecerle enormemente cómo nos acogieron, cómo estuvieron con nosotros, nos dieron de comer, ensayamos, nos vestirnos. En fin, personas encantadoras, maravillosas, que nos animaron en todo momento

De ahí salimos desfilando al Falla. La experiencia es increíble: la gente por las calles aplaudiéndote cuando llegas al Falla. Desde el momento que entras al Falla, el personal es espectacular. Te acompañan, te llevan al camerino, te dan todo lo que necesitas. Cuando te toca, te acompañan al escenario, aparecen los regidores, es impresionante, el seguimiento es increíble. Los regidores te explican cómo debes colocarte en el escenario, cuál es la mejor ubicación para la acústica del Falla. Es impresionante cómo trabajan en ese teatro y la sensación que te llevas cuando sales de él. No tengo palabras, son personas espectaculares, tanto en su trabajo como en su trato.

Nosotros nos fuimos un jueves y nos vinimos un domingo. Estuvimos por toda la ciudad de Cádiz, por todas sus calles, porque además de carnavaleros somos parranderos. Íbamos parando en sus bares, en sus restaurantes, tocando, comiendo, bebiendo, y en todos lados nos trataban de maravilla. Nos veían llegar, nos reconocían, se quedaban con nosotros a cantar, a parrandear.

Eternamente agradecidos al señor Agustín Rubiales, que fuera presidente de la Casa de la Cultura del Carnaval en Cádiz,  y estuvo con nosotros en el viaje, nos acompañó a todos lados. Un grande. Nos invitaron, a través de él también, a la peña Paco Alba. Paco Alba —para el que no lo sepa, hace 50 años de su fallecimiento este año, y lo homenajeaban en Cádiz— fue el creador de las comparsas, una persona muy querida en el carnaval de Cádiz. Pues nos invitaron a la peña que lleva su nombre, nos invitaron a comer, pasamos un día entrañable con ellos allí, con sus dirigentes, que por cierto son maravillosas personas. Actuamos para ellos, acabamos parrandeando con ellos, un día magnífico.

Al día siguiente, por las calles nuevamente, en su mercado, cantando al aire libre, la gente acompañándonos. La experiencia es general, no te puedo decir un momento específico, porque cada vez que nos despertábamos teníamos una experiencia maravillosa y lo pasábamos genial. No tenemos sino palabras de agradecimiento para la gente de Cádiz. Nos trataron de maravilla.

¿Es una experiencia para volver a repetir el próximo año o por ahora nos quedamos con una sola?

Hombre, ya nos gustaría poder repetir todos los años, pero esto lleva, como te dije al comienzo de la entrevista, un sobreesfuerzo que no creo que sea posible hacer todos los años. Fíjate que este año movilizamos 32 personas en la expedición, más todo lo que hay que llevar en percusión, los escudos que llevábamos de los romanos, los trajes, después la estancia, la comida durante cuatro días, el esfuerzo de los ensayos, generar dos letras, sacrificar tiempo de tu familia para ensayar lo de Tenerife y lo de Cádiz. Ya nos gustaría, pero es bastante complicado. El esfuerzo es enorme, estamos a unos cuantos kilómetros.

¿Animarías a otros grupos del carnaval a que vayan a Cádiz o intenten realizar esta experiencia también?

Hombre, sí, por supuesto. Yo creo que es una experiencia que hay que vivir. Si se ven con la posibilidad de gestionarlo y desplazarse con solvencia, pues ¿por qué no? Claro que sí. Es una experiencia muy, muy, muy gratificante y muy bonita. No me canso de dar las gracias a la ciudad de Cádiz y a la gente de Cádiz, porque nos trataron de maravilla. Nos sentimos como en casa.