El primer día del Granca Live Fest tuvo nombre propio, Lauryn Hill. La leyenda estadounidense convirtió el Estadio de Gran Canaria en un viaje a los años 90, emocionó con algunos de sus temas más reconocibles y hasta se ganó al público con un “pio pio”.
Pero su esperado concierto no terminó de responder a todas las expectativas. La presencia de sus hijos Zion y YG Marley, con varios guiños al reggae y al legado de Bob Marley, acabó ocupando buena parte de una actuación que algunos asistentes esperaban más centrada en la artista.
La jornada inaugural del festival mezcló públicos, generaciones y estilos. Había camisetas de Lauryn Hill, de Viva Suecia, grupos que acuden cada año como parte de su ocio de verano y fans que iban detrás de esa artista que escucharon durante años o que descubrieron después como una leyenda. Todo en una noche que empezó con talento local, siguió con Dani Fernández y Ptazeta, y acabó marcada por la actuación más esperada del cartel.
Un viaje a los 90
La primera jornada del festival tuvo algo de viaje al pasado. Si el año pasado Will Smith llevó al público hasta Miami y al imaginario de Wild Wild West, este año el listón generacional lo puso Lauryn Hill, una artista a la que le bastó un solo disco, The Miseducation of Lauryn Hill, para entrar en la historia del hip hop y el R&B.
La exintegrante de The Fugees era el gran reclamo de este jueves. Su concierto supuso su debut en Canarias, en la que es, además, su única actuación en España este año. Una llegada que se hizo esperar unos 20 minutos, como buena diva, pero que fue recibida como lo que es, una leyenda viva.
La cantante abrió una actuación en la que sonaron temas vinculados a su carrera y a la de The Fugees, con grandes momentos como Doo Wop (That Thing), Everything Is Everything, To Zion o Killing Me Softly With His Song, canciones que forman parte de la memoria sentimental de varias generaciones.
Sus hijos y el peso de Bob Marley
Sin embargo, la noche también dejó una sensación agridulce en parte del público. Durante el concierto subieron al escenario dos de sus hijos, Zion y YG Marley, que acabaron acaparando buena parte de la actuación. Su repertorio abarcó temas de reggae y guiños al legado de su abuelo, Bob Marley, como War o Praise Jah in the Moonlight.
La presencia familiar aportó un componente especial al espectáculo, pero también provocó críticas de asistentes que, tanto a la salida del festival como en las redes del mismo, lamentaron no haber podido disfrutar más tiempo de Lauryn Hill como protagonista absoluta.
Un "pio pio" para el público
Otra pata que cojeó en ciertas ocasiones fue el sonido. Aunque la voz de Lauryn Hill mantuvo la fuerza y personalidad que la caracterizan, hubo varios momentos que la calidad del sonido no acompañó del todo hasta el punto de que la propia artista pareció molesta algunos instante y llegó a hacer señas a su equipo.
Aun así, el concierto dejó imágenes para el recuerdo. Lauryn Hill se mostró enérgica, conectó con el público y hasta se animó a pronunciar el ya clásico “pio pio”.
Talento local e indie-rock
Antes del plato fuerte de la noche, el Estadio de Gran Canaria fue entrando en calor con Dani Fernández, que volvió a demostrar su buena conexión con el público canario. A pleno pulmón sonaron temas como Todo cambia, Bailemos, Supersubmarina o Clima tropical, y el artista dedicó Y si lo hacemos? a la palmera Valeria Castro, “una canaria que siempre defiende su tierra”, con quien comparte la canción.
La tarde había comenzado con el dúo canario Playacoco, formado por Faeh y Molina, que se enfrentaron a los vacíos de gente en lo que la cosa se animaba, algo habitual en las primeras horas.
Después llegó la artista emergente Admire, dentro de la iniciativa UrbanEñe de la Fundación SGAE, y más tarde fue el turno de Ptazeta, que jugaba en casa y presentó parte de su nuevo EP, Amor, acompañada en el escenario con Grimassira Maeva.
Próximos días del festival
El festival, que este año celebra su quinta edición, afronta su formato más ambicioso con cuatro jornadas de conciertos y un cartel que todavía tiene por delante nombres como Juan Luis Guerra, Aitana o Maroon 5.
El arranque del jueves dejó una primera noche marcada por el debut de Lauryn Hill en Canarias, el empuje de los artistas locales y el cierre festivalero de Viva Suecia, que tomó el relevo para llevar al Estadio de Gran Canaria hacia el indie-rock nacional.
