Hubo un tiempo en el que escuchar jazz en Canarias era casi una rareza. Un pequeño oasis, como lo recuerda Miguel Ramírez, en unas islas donde estas músicas aparecían de forma intermitente y donde todavía estaba casi todo por construir. Treinta y cinco años después, aquel proyecto que nació en Gran Canaria ha terminado por extenderse por todo el Archipiélago hasta convertirse en una cita esperada cada verano.
El Festival Internacional Canarias Jazz & Más celebrará su 35ª edición del 3 al 25 de julio con una programación que llegará a las ocho islas, repartida en 30 espacios escénicos y con 60 conciertos, cinco charlas y dos masterclass.
La nueva edición fue presentada este jueves en el Teatro Guiniguada, en un acto que sirvió no solo para desgranar el cartel, sino también para mirar hacia atrás y medir el camino recorrido por uno de los festivales más veteranos de Canarias.
Alianza entre jazz y sinfónica
Uno de los grandes reclamos de esta edición será Jacob Collier, que actuará junto a la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria en dos conciertos para los que ya no quedan entradas. La formación estará dirigida por Suzie Collier, madre del multipremiado artista británico, y protagonizará una de las apuestas más ambiciosas de esta edición.
Para Ramírez, director del festival, la presencia de la OFGC no es un gesto aislado, sino la confirmación de una línea de trabajo que el festival lleva años intentando consolidar: el encuentro entre la música sinfónica y el jazz.
El director artístico recordó experiencias anteriores con Michel Camilo, la Orquesta Sinfónica de Tenerife, Avishai Cohen, Take 6 o Snarky Puppy con la Metropole Orkest, y avanzó que la intención es que este tipo de producciones sigan formando parte estable del festival.
31 proyectos y una mirada canaria
La programación reunirá este año 31 proyectos musicales de 16 nacionalidades y cerca de 220 músicos. Junto a Jacob Collier aparecen nombres como Tigran Hamasyan, José James y Célia Kameni, Yellowjackets, Ghost-Note, Marco Mezquida Trío, Hamilton de Holanda, Roberto Fonseca, Manou Gallo, Moisés P. Sánchez o Cuban Jazz Syndicate, entre otros.
El acento local también tendrá un peso destacado. Diez proyectos del cartel son canarios y más de un tercio de la programación está liderada por mujeres. Entre las propuestas propias destaca Mujeres Canarias del Jazz, una producción con la Banda Sinfónica Municipal de Las Palmas de Gran Canaria y las voces de Esther Ovejero, María Zerpa, Moneiba, Mónica Santana y Olga Sánchez.
"Africanizar" el festival
La presencia africana también formará parte de la mirada del festival. Ángeles Jurado, jefa de Cultura y Educación de Casa África, celebró la recuperación de la colaboración con el Canarias Jazz & Más que en el pasado permitió acercar a Canarias a distintos artistas africanos vinculados al jazz y a las músicas creativas.
Jurado defendió la necesidad de “africanizar” más el festival, al considerar que existen grandes artistas africanos de jazz que merecen mayor visibilidad. La edición de este año incluye, entre otras propuestas, a la artista Manou Gallo, procedente de Costa de Marfil.

Las islas como escenario
Todos estos y estas artistas sonarán en teatros, auditorios, plazas y espacios abiertos de las islas, como cada año. Uno de esos espacios será San Bartolomé de Tirajana, que vuelve a acoger dos días de festival, remarcando, según la concejala municiapl de Cultura, Pino Esther Delgado, que el sur grancanario no es solo un territorio turístico, sino también un municipio con una programación cultural amplia durante todo el año.
Una oferta cultural que se traslada a su vez a la otra punta de la isla en Santa Brígida, que también repite como sede. Su concejala de Cultura, Avelina Fernández, señaló que el festival se ha convertido en una cita esperada tanto por vecinos como por visitantes.
Jazz para niños, mayores y todos los públicos
Más allá de los grandes conciertos, el festival trabaja en actividades didácticas, conciertos familiares y masterclass. Ramírez explicó que uno de los objetivos es que los niños y jóvenes tengan una primera experiencia positiva con el jazz y entiendan estas músicas como algo cercano, divertido y accesible.
Para él, el siguiente paso a afianzar está en avanzar en inclusión, como en la atención a personas mayores, público infantil y colectivos vulnerables para que la música llegue a más sectores de la sociedad.
Desde el punto de vista económico, el 58,54% del presupuesto se destina a la contratación de empresas y profesionales locales. Además, el festival moviliza cada año a más de 200 personas entre sonido, iluminación, producción, comunicación, logística, seguridad, limpieza y servicios auxiliares, con un impacto económico directo superior a los 580.000 euros.
Arranque en Arucas, Tenerife y La Graciosa
La 35ª edición arrancará el 3 de julio con tres citas en distintos puntos del Archipiélago. En la Plaza de San Juan de Arucas actuarán Yellowjackets, banda estadounidense con dos premios Grammy y 25 discos publicados, junto a Moisés P. Sánchez.
Ese mismo día, Ghost-Note estará en la Sala de Cámara del Auditorio de Tenerife y Lajalada, el proyecto de la grancanaria Belén Doreste, abrirá la programación en La Graciosa.
Un festival con público propio
Para Ramírez, quien ha pasado el testigo del proyecto - aunque él seguirá vinculado "mientras el cuerpo aguante" -, "el festival ya es de Canarias". “No lo doy por consolidado, pero sí lo está. Tenemos que estar súper orgullosos y felices del festival que tenemos y de adónde hemos llegado”, expuso.
"Al principio, el festival nació para llevar la música a la gente; ahora, también es la gente la que se acerca a la música", recalcó. Esto ha convertido al Canarias Jazz & Más, en palabras del viceconsejero de Cultura del Gobierno de Canarias, Horacio Umpiérrez, como el espacio dedicado al jazz más antiguo del Archipiélago y ha demostrado a su vez, "por muy cursi que suene, que la cultura es el alimento para el alma".