Los jugadores del EMB Candelaria pararon en la primera jugada de su debut en el Campeonato Infantil de Canarias en señal de protesta. / AH
Los jugadores del EMB Candelaria pararon en la primera jugada de su debut en el Campeonato Infantil de Canarias en señal de protesta. / AH

El baloncesto base canario estalla por las dudas sobre la edad de varios jugadores

El EMB Candelaria para en señala de protesta en la primera jornada del Campeonato Infantil | Padres elevan una denuncia formal ante la Federación Canaria y señalan posibles irregularidades en el Canterbury

Martín Alonso

El baloncesto base canario vive uno de sus momentos más delicados en los últimos años. El Campeonato de Canarias infantil ha desatado un conflicto que se ha gestado durante años y que trasciende lo deportivo y pone el foco en la integridad de las competiciones formativas: la presencia de jugadores sobre los que existen “dudas razonables” acerca de su edad reglamentaria.

La polémica, que lleva tiempo latente en el ámbito del baloncesto base tanto en Canarias como en el resto de España, ha estallado definitivamente en las últimas semanas. Padres, entrenadores y clubes han comenzado a alzar la voz ante lo que consideran una situación que vulnera los principios de igualdad competitiva y juego limpio.

Gesto del Candelaria

Uno de los detonantes más visibles se produjo en la jornada inaugural del Campeonato Infantil, cuando el EMB Candelaria secundó una protesta simbólica que ya empieza a extenderse. Siguiendo la iniciativa promovida desde el perfil de Instagram @aclaradoparaeldegafas, los jugadores realizaron una parada en la primera jugada del partido, mientras familiares en la grada levantaban el brazo señalando al cielo con el dedo índice.

Un gesto silencioso pero cargado de mensaje: exigir juego justo.

Centro del debate

Las denuncias apuntan a un patrón concreto que ha generado inquietud entre numerosas familias. Según relatan algunos padres, se trata de jugadores que superan ampliamente los dos metros de altura, con promedios superiores a los 40 puntos por partido, y que además participan indistintamente en categorías que van desde Infantil o Preinfantil hasta Cadete o incluso Junior.

“No es una cuestión de talento, es una cuestión de igualdad”, sostienen fuentes consultadas, que insisten en que el problema no es individualizar en menores concretos, sino garantizar que todos compitan bajo las mismas condiciones.

El fenómeno, según coinciden varios actores del baloncesto base, no es nuevo. Desde hace años, algunos clubes han intensificado la captación internacional —especialmente en África—, incorporando jugadores cuya edad documental genera controversia en determinados casos.

Denuncia formal

El malestar ha dado un paso más con la presentación de un escrito formal ante el Comité de Competición de la Federación Canaria de Baloncesto. En el documento, firmado por varios padres como tutores legales de jugadores de la categoría infantil masculina en la provincia de Las Palmas y publicado por la web BasketmaniaTenerife, se solicita una investigación urgente.

Imagen del partido entre el Canterbury y el EMB Candelaria. / FCB
Imagen del partido entre el Canterbury y el EMB Candelaria. / FCB

El escrito es claro en su planteamiento: existen dudas razonables sobre el cumplimiento del requisito de edad reglamentaria por parte de jugadores del Canterbury School, lo que podría derivar en una posible alineación indebida.

Los firmantes argumentan que esta situación afecta directamente a la integridad de la competición; la igualdad competitiva; y la clasificación deportiva. Reclaman medidas inmediatas para evitar un posible “perjuicio irreparable” de cara a la fase final del campeonato.

Verificación de edad

Entre las solicitudes elevadas al Comité de Competición destacan varias peticiones de gran calado: la verificación oficial e inmediata de la edad de los jugadores implicados, incluyendo, si fuese necesario, pruebas médico-legales, siempre respetando los derechos fundamentales de los menores; la adopción de medidas cautelares urgentes, como la suspensión preventiva de la participación de los jugadores cuestionados hasta que se esclarezca su situación; y en caso de confirmarse irregularidades, la apertura de expediente disciplinario por posible alineación indebida, con sanciones que podrían incluir multa económica, pérdida de partidos o deducción de puntos.

El documento se apoya en la normativa vigente, incluyendo la Ley 1/2019 de la Actividad Física y el Deporte de Canarias y el Reglamento Disciplinario federativo, que establecen la obligación de preservar los principios de juego limpio, igualdad y respeto entre participantes.

Debate que trasciende Canarias

La controversia no es exclusiva del archipiélago. En competiciones nacionales de referencia como la MiniCopa Endesa (ACB), el debate sobre la edad de algunos jugadores también ha generado polémicas en los últimos años.

Sin embargo, el caso canario adquiere especial relevancia por su impacto directo en el tejido formativo local. Clubes, familias y formadores coinciden en que está en juego algo más que resultados deportivos: la credibilidad del sistema.

Proteger a los menores y la competición

Pese a la intensidad del debate, existe un consenso claro entre las partes implicadas: los menores no deben ser señalados ni responsabilizados. La cuestión, insisten, recae en los mecanismos de control y en la necesidad de que las instituciones garanticen el cumplimiento de las normas.

El movimiento impulsado por @aclaradoparaeldegafas ha logrado canalizar un malestar creciente, transformándolo en una protesta organizada que ya ha tenido su primera expresión visible en la pista.

Ahora, la pelota está en el tejado de la Federación Canaria de Baloncesto. La respuesta institucional marcará el rumbo de un conflicto que ya no se puede ignorar y que amenaza con redefinir las reglas del juego en el baloncesto base.