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Detalle del futuro Estadio de Gran Canaria. AH

El Cabildo mueve ficha con el Estadio de Gran Canaria: negociación con empresas y retoques al plan

La institución abre tres vías tras el concurso desierto: un procedimiento negociado con constructoras "de reconocida solvencia", estudiar con L35 cómo rebajar la dificultad de 'La Nube' y una posible nueva licitación

El Cabildo de Gran Canaria ya tiene hoja de ruta para desatascar la reforma del Estadio de Gran Canaria. Tras la reunión técnica celebrada este lunes para afrontar el concurso desierto de las obras, el presidente insular, Antonio Morales, anunció que la corporación activará las tres alternativas que contempla la legislación: iniciar un procedimiento negociado con varias empresas "de reconocida solvencia", estudiar con el estudio de arquitectura L35 posibles cambios que rebajen la dificultad del proyecto 'La Nube' y, como tercera opción, mantener abierta la puerta a una nueva licitación.

En el encuentro, encabezado por Morales y el consejero de Deportes, Aridany Romero, participaron responsables de distintas áreas del Instituto Insular de Deportes y de los servicios de Intervención y Contratación del Cabildo, y en él se concluyó, según la institución, que es viable mantener las tres vías de forma simultánea para hacer realidad el proyecto.

Negociación con constructoras

La primera vía es la que el propio Morales avanzó la semana pasada: un proceso de negociación con varias empresas para analizar las posibilidades de acometer las obras por esa fórmula. Se trata del procedimiento negociado que la Ley de Contratos del Sector Público permite tras un concurso desierto, aunque con un corsé relevante: no pueden modificarse sustancialmente las condiciones del contrato ni incrementarse el presupuesto base de licitación, fijado en 174,71 millones de euros.

La segunda es la más novedosa: el Cabildo se pondrá en contacto con L35, el estudio ganador del concurso internacional de remodelación con su propuesta 'La Nube', para estudiar alternativas técnicas que rebajen la dificultad del proyecto, manteniendo, según la institución, su carácter innovador y su vocación de convertir el recinto en una referencia nacional y europea. Es la primera vez que el gobierno insular admite abiertamente la posibilidad de retocar el diseño, después de que la patronal de la construcción cifrara en hasta un 40% la infravaloración de algunos materiales —lona, estructuras metálicas, hormigón— y el PP reclamara una obra "por fases y centrada en lo esencial".

La tercera vía, una nueva licitación con pliegos revisados, queda como escenario abierto. Sería el camino obligado si la negociación exige subir precios, algo vetado en el procedimiento negociado.

"Una dificultad que estamos afrontando con firmeza"

Morales defendió la gestión realizada hasta ahora y enmarcó el concurso desierto como un obstáculo salvable. "En el proceso de adjudicación de la reforma y ampliación del Estadio ha surgido una dificultad que estamos afrontando con firmeza con el objetivo claro de tener un nuevo Estadio para la isla y que sea sede del Mundial 2030", afirmó.

El presidente reivindicó el camino recorrido: recordó que en julio de 2024 Gran Canaria fue incluida entre las once sedes españolas propuestas para el Mundial y que en diciembre de ese año la FIFA confirmó la candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos. "Nuestra isla estará, por primera vez, en el escenario del mayor acontecimiento deportivo del planeta", subrayó, y atribuyó ese logro a una propuesta que, en su opinión, "cumplió con nota" los requisitos del organismo y demostró una "solvencia y rigurosidad administrativa y técnica" que, sostuvo, se aplicó también a la licitación posterior.

El consejero de Deportes quiso rebajar la trascendencia del revés. "El Cabildo sigue firmemente comprometido con crear esta gran instalación tractora de la economía", señaló Romero, para quien lo ocurrido "es simplemente una pausa en este procedimiento". "Estamos analizando todas las acciones que nos permite la Ley de Contratos del Sector Público, y siempre con esa visión de seguir siendo sede del Mundial, donde el Cabildo ha demostrado que es un socio serio y fiable", concluyó.

Un calendario que aprieta

El anuncio llega tras una semana de máxima tensión en torno al proyecto. El concurso, con 174,71 millones de presupuesto y 36 meses de plazo, quedó desierto el pasado martes sin una sola oferta. La patronal atribuyó el fiasco a los precios por debajo de mercado y a una penalización por retrasos que rondaría los 80 millones de euros; el PP lo calificó de "mayor fracaso licitador en la historia" de la institución; y el propio Morales avisó este mismo lunes, horas antes de la reunión, de que no permitiría "presiones de ningún lobby mediático, empresarial o de cualquier otra naturaleza".

El reloj, mientras tanto, sigue corriendo: la obra, que debe elevar el aforo del recinto de Siete Palmas de 32.418 a 44.484 espectadores, tiene que estar terminada en julio de 2029 para que Gran Canaria ejerza como sede mundialista.