Antonio Morales endurece el tono con el Estadio de Gran Canaria. AH
Antonio Morales endurece el tono con el Estadio de Gran Canaria. AH

Morales endurece el tono con el Estadio de Gran Canaria: "No permitiremos presiones de lobbies"

El presidente del Cabildo defiende que el proyecto "no ha fracasado" y avanza que las decisiones se tomarán "con plena autonomía", horas antes de la reunión con el Instituto Insular de Deportes para desatascar la obra

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Alberto Ley

El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha elevado el tono este lunes en la crisis del Estadio de Gran Canaria. En declaraciones remitidas a los periodistas, ha asegurado que la corporación no permitirá "presiones de ningún lobby mediático, empresarial o de cualquier otra naturaleza" en relación con los pasos a seguir tras quedar desierta la licitación de las obras de ampliación y reforma del recinto de cara al Mundial 2030.

Las palabras del presidente llegan horas antes de la reunión prevista para este mismo lunes con el Instituto Insular de Deportes, promotor formal de la obra, en la que el gobierno insular debe empezar a definir la salida al concurso fallido de 174,71 millones de euros, al que ninguna empresa presentó oferta.

Escuchar a todos, decidir en solitario

Morales ha matizado que la corporación sí escuchará a "todos los sectores implicados", algo que considera positivo, "pero las decisiones las tomará el Cabildo con plena autonomía, pensando exclusivamente en el interés general".

El mensaje supone un endurecimiento respecto a su primera reacción del pasado miércoles, cuando despachó las quejas de las constructoras como "opiniones de parte interesada". Desde entonces, la presión sobre el gobierno insular no ha dejado de crecer: la patronal de la construcción cifró en hasta un 40% la infravaloración de algunos materiales del proyecto y en unos 80 millones de euros la penalización prevista por retrasos, mientras el PP ha calificado el episodio como "el mayor fracaso licitador en la historia" del Cabildo y ha reclamado relicitar la obra por fases, e incluso sacar temporalmente a la UD Las Palmas del estadio.

"Esto no significa que el proyecto haya fracasado"

El presidente insular ha insistido en que la corporación analizará "con todo el rigor la situación creada", y que lo hará "con serenidad, con responsabilidad y con el asesoramiento técnico y jurídico necesario".

"Esto no significa que el proyecto haya fracasado, de ninguna manera, sino que significa que debemos analizar la situación, estudiar las alternativas que permiten la ley y tomar la mejor decisión posible", ha indicado Morales.

El abanico legal, no obstante, es limitado. La Ley de Contratos del Sector Público permite acudir a un procedimiento negociado con las empresas tras un concurso desierto —la vía que el propio Morales apuntó la semana pasada—, pero solo si no se modifican sustancialmente las condiciones del contrato y sin que pueda incrementarse el presupuesto base. Si el diagnóstico del sector es correcto y el problema de fondo son los precios, la alternativa pasaría por una nueva licitación con pliegos revisados, un procedimiento más largo en un calendario marcado por una fecha inamovible: la obra debe estar terminada en julio de 2029, según exige la FIFA.

Un proyecto "estratégico" para el pacto PSOE-NC

Morales ha recordado que el grupo de gobierno insular (PSOE y Nueva Canarias) considera el proyecto "estratégico" y ha garantizado que trabajarán "con rigor, transparencia y determinación" para que pueda seguir avanzando, como asegura que han hecho hasta ahora con todo el plan para convertir a Gran Canaria en sede mundialista.

La reforma, bautizada como La Nube y diseñada por L35 Architects, debe elevar el aforo del estadio de Siete Palmas desde los 32.418 espectadores actuales hasta los 44.484 para que la isla ejerza como una de las once sedes españolas del Mundial que organizarán España, Marruecos y Portugal en 2030.