María Salud Gil, presidenta de la patronal de la construcción de Las Palmas / EFE
María Salud Gil, presidenta de la patronal de la construcción de Las Palmas / EFE

La patronal de la construcción pide volver a licitar la reforma del Estadio de Gran Canaria: “Es la única salida”

María Salud Gil asegura que existe interés de constructoras canarias y peninsulares por ejecutar la obra del Mundial 2030, pero reclama actualizar los precios de los materiales, revisar las penalizaciones y adaptar el proyecto a la realidad del mercado

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Atlantico Hoy

La Asociación de Empresarios Constructores y Promotores de Las Palmas (AECP) considera que la solución más rápida y viable para desbloquear la reforma y ampliación del Estadio de Gran Canaria pasa por volver a sacar a concurso el proyecto de La Nube. Tras quedar desierta la licitación impulsada por el Cabildo de Gran Canaria, con un presupuesto superior a los 174 millones de euros, la presidenta de la patronal, María Salud Gil, sostiene que la administración insular debe rehacer el procedimiento incorporando las condiciones económicas que demanda el sector.

Para la máxima responsable de la patronal de la construcción en la provincia, la opción de recurrir a un procedimiento negociado sin publicidad no resolvería el problema, ya que impediría incrementar el presupuesto inicialmente fijado y obligaría, en su caso, a reducir unidades de obra para mantener el coste previsto, una posibilidad que considera difícilmente justificable.

Gil se muestra convencida de que el Cabildo actuará con rapidez para impulsar una nueva licitación y adaptar el proyecto a la realidad del mercado. A su juicio, la institución insular es consciente de las circunstancias que han llevado a que ninguna empresa presentara oferta y mantiene un compromiso firme para corregirlas cuanto antes.

Interés empresarial, pero no a cualquier precio

Desde la AECP insisten en que el fracaso del concurso no responde a una falta de interés del sector. Al contrario. La presidenta recuerda que durante el periodo de licitación 18 empresas visitaron el Estadio de Gran Canaria para conocer sobre el terreno las características del proyecto y estudiar una posible participación.

Según explica, incluso en los últimos días del plazo varias compañías intentaron articular alianzas estratégicas para concurrir conjuntamente al concurso, aunque finalmente descartaron esa posibilidad al concluir que las condiciones económicas hacían inviable asumir el riesgo.

"Hay interés por ejecutar esta obra, pero no por entrar en un proyecto en el que las empresas tengan que asumir pérdidas antes incluso de empezar a cobrar", resume Gil.

Hasta un 40% de diferencia en materiales clave

La patronal sitúa el principal problema en la valoración económica del proyecto. Según sus cálculos, los precios incluidos en la licitación estaban por debajo de los costes reales del mercado, con diferencias que alcanzaban aproximadamente el 40% en algunos de los elementos más importantes de la actuación.

Entre ellos cita el hormigón, las estructuras metálicas y las lonas que conformarán la nueva cubierta prevista en el proyecto de La Nube, piezas fundamentales para transformar el recinto de Siete Palmas en una de las sedes españolas del Mundial de fútbol de 2030.

Gil defiende que la nueva licitación debe incorporar los precios vigentes en el momento en que vuelva a salir al mercado, independientemente de cuándo se produzca. Recuerda que la evolución internacional de las materias primas y del transporte está provocando fuertes oscilaciones en los costes y pone como ejemplo el incremento registrado este año en los fletes marítimos.

La actividad de la UD Las Palmas añade complejidad

Otro de los aspectos que, según la patronal, condiciona la viabilidad de la obra es la obligación de ejecutar los trabajos mientras el Estadio de Gran Canaria continúa acogiendo los partidos de la UD Las Palmas.

La presidenta de la AECP recuerda que la instalación de las grandes estructuras metálicas que sostendrán la futura cubierta obligará a desocupar sucesivamente cada una de las gradas por motivos de seguridad, una circunstancia que incrementa notablemente la complejidad técnica de la actuación.

Además, mantener la actividad deportiva durante las obras exigiría a las constructoras duplicar o incluso triplicar los turnos de trabajo, un esfuerzo organizativo que el sector considera asumible, pero que encarece y dificulta considerablemente la ejecución.

Revisar unas penalizaciones que el sector considera desproporcionadas

La patronal también reclama modificar el régimen de penalizaciones previsto en los pliegos del concurso que ha quedado desierto.

Según explica María Salud Gil, las sanciones por incumplir los plazos de ejecución podían alcanzar cifras cercanas a los 80 millones de euros, un nivel que califica de desproporcionado para una actuación de esta complejidad y duración.

En su opinión, la incertidumbre sobre la evolución futura del precio de los materiales convierte esas penalizaciones en un riesgo excesivo para cualquier empresa, lo que terminó desincentivando la presentación de ofertas.

Pese a ello, la presidenta de la AECP mantiene una visión optimista sobre el futuro del proyecto y confía en que, si el Cabildo adapta el presupuesto, revisa las condiciones económicas y vuelve a licitar la obra con rapidez, la reforma del Estadio de Gran Canaria podrá ejecutarse dentro de los plazos necesarios para llegar a tiempo al Mundial de 2030.