El PP de Gran Canaria sube el tono tras el concurso desierto de las obras del Estadio de Gran Canaria. Su portavoz y vicesecretario de Comunicación, Ángel Sabroso, ha calificado este jueves la licitación fallida como "el mayor fracaso licitador en la historia de la institución insular" y ha puesto sobre la mesa una propuesta llamada a generar debate: estudiar la salida temporal de la UD Las Palmas del recinto de Siete Palmas para acelerar los trabajos.
"Sacar temporalmente a la UD Las Palmas del recinto no puede ser un tabú si eso permite ganar meses decisivos, abaratar costes y asegurar que Gran Canaria llega a tiempo al Mundial", ha afirmado Sabroso, quien plantea que el Cabildo estudie con el club, las instituciones locales y todos los agentes implicados "una solución temporal que permita liberar el Estadio durante el tiempo necesario para acelerar los trabajos".
La propuesta ataca uno de los condicionantes que, según la patronal de la construcción, encareció y complicó la obra: ejecutarla con el estadio en uso obligaría a las empresas a duplicar o triplicar los turnos de personal para convivir con los partidos de LaLiga y la Copa del Rey.
Procedimiento negociado
Sabroso ha enmendado también la hoja de ruta avanzada el miércoles por el presidente del Cabildo, Antonio Morales, que pasa por negociar con las empresas una adjudicación directa. "Los cambios a realizar son tan sustanciales que no tienen cabida en un procedimiento negociado", ha advertido el dirigente popular, en línea con lo que ya planteó el Grupo Popular Insular: la Ley de Contratos del Sector Público impide acudir a esa vía si se modifican sustancialmente las condiciones del contrato y veta en todo caso el incremento del presupuesto base.
La receta del PP es volver a licitar "corrigiendo los graves errores cometidos con rigor, realismo y sentido común": "Hay que afrontar la realidad y salvar esa infraestructura, salvar el Mundial para Gran Canaria. Para eso hay que corregir los errores, licitar bien, con precios realistas, plazos cumplibles y penalizaciones razonables, ajustar la obra a la realidad y concentrar ahora todos los esfuerzos en aquello que sea imprescindible para llegar a tiempo".
Una obra por fases
El portavoz popular propone una licitación "realista, por fases y centrada en lo esencial", que priorice una primera actuación vinculada directamente a los requisitos mundialistas, especialmente en materia de gradas, cubierta, seguridad, accesibilidad, instalaciones técnicas y servicios básicos.
Sabroso ha deslizado además una cifra que eleva el listón del debate: el coste final de la actuación "se elevará a más de 250 millones de euros", muy por encima de los 174,7 millones del concurso desierto. Según el dirigente popular, el gobierno insular "no dice con claridad lo que una actuación, y sobre todo una cubierta así, va a costar, por miedo ante el enorme rechazo que eso puede generar". El PP recuerda, además, que "no tenemos un proyecto de ejecución cerrado" ni "un plan de explotación claro para el futuro del Estadio".
El comunicado popular trasciende el estadio para convertirlo en enmienda a la totalidad de "12 años de gobiernos de izquierda" en el Cabildo. Sabroso ha enumerado la anulación judicial del Plan Insular de Ordenación, la situación de los dos grandes ecoparques —"Gran Canaria sigue enterrando basura mientras los vertederos están próximos a colmatarse"—, el "colapso" diario de la GC-1 y la GC-3, la concesión del transporte regular de viajeros que expira en unos meses, el proyecto del tren, el déficit de plazas sociosanitarias y la vivienda como ejemplos de una "política de anuncios" sin ejecución.
"El problema generado por la gestión del gobierno del Cabildo exige un liderazgo que el Partido Popular está preparado para asumir", ha señalado el portavoz, quien ha avanzado que su formación prepara una propuesta de unión de todo el centroderecha de Gran Canaria de cara a la próxima corporación insular.
Las declaraciones de Sabroso llegan un día después de que Morales restara dramatismo al concurso desierto —"forma parte del proceso administrativo"— y tachara de "opiniones de parte interesada" las quejas de las constructoras, que cifraron en hasta un 40% la infravaloración de algunos materiales y en unos 80 millones la penalización prevista por retrasos. El gobierno insular analizará la situación el próximo lunes en una reunión con el Instituto Insular de Deportes.