La UD Las Palmas se abre a jugar en otro estadio para contribuir a agilizar los trabajos de ampliación y reforma del Estadio de Gran Canaria de cara al Mundial de 2030, del que es sede oficial, después de haber quedado desierta la licitación al no presentarse ninguna empresa al concurso.
Así lo ha asegurado el presidente de la entidad amarilla, Miguel Ángel Ramírez, en declaraciones al periódico Canarias7, quien ha manifestado que existen alternativas para poder disputar los partidos como local y que se puede jugar "fuera de la casa".
Alternativas para facilitar las obras
También ha confiado en que la obra del estadio pueda estar terminada dentro del plazo previsto desde el primer momento por el Cabildo de Gran Canaria, en julio de 2029, y que puedan disputarse en él partidos del Mundial de España, Portugal y Marruecos 2030.
Una de las razones que han esgrimido los constructores de Las Palmas para justificar la falta de interés en concurrir a esta licitación ha sido, precisamente, las dificultades que supone llevar a cabo la actuación de ampliación y reforma del estadio mientras se mantiene la actividad deportiva habitual en el recinto.
Confianza en el Cabildo
"Estamos tranquilos porque confiamos en el compromiso y la sensibilidad que tienen los dirigentes del Cabildo con este proyecto", ha dicho Ramírez, quien ha asegurado que esta situación se solventará y finalmente se llevará a cabo la obra, previa modificación del concurso si hiciera falta.
El presidente amarillo ha mostrado también el posicionamiento favorable de la UD Las Palmas al planteamiento del Cabildo y al proyecto, puesto que, a su juicio, "es de gran importancia para nuestra tierra ser sede del Mundial de Fútbol de 2030".
Acuerdo entre el club y la institución insular
El pasado mes de marzo, en rueda de prensa, Cabildo de Gran Canaria y club anunciaron conjuntamente que la UD Las Palmas colaboraría con la ampliación y reforma del Estadio de Gran Canaria con 60 millones de euros, a cambio de poder participar en la gestión del recinto futbolístico una vez concluida la actuación y celebrado el Mundial de 2030.
En la actualidad, el Estadio de Gran Canaria es propiedad del Cabildo de Gran Canaria, que es el promotor de este proyecto de reforma.