Gran Canaria tiene muchos planes para quienes buscan playa, sol y descanso, pero no todos pasan necesariamente por tumbarse en la arena. En la costa sur de la isla, entre Puerto Rico y Amadores, hay un espacio pensado para quienes quieren desconectar mirando al Atlántico, entre piscinas de agua marina, chorros de hidromasaje, sauna, baño turco y tratamientos de bienestar.
Se trata del centro de talasoterapia del Gloria Palace Amadores Thalasso & Hotel, un complejo situado frente al océano que se ha convertido en uno de los referentes del turismo de salud y relax en Gran Canaria. Su principal atractivo es un circuito de agua marina de grandes dimensiones, diseñado para combinar descanso, cuidado personal y vistas al mar en un mismo lugar.
Un spa frente al Atlántico
El establecimiento se encuentra suspendido sobre la costa, en una zona privilegiada entre las playas de Puerto Rico y Amadores. Esa ubicación es parte importante de la experiencia: no es solo un circuito de agua, sino un espacio abierto al paisaje del sur de Gran Canaria, con el Atlántico como telón de fondo.
El centro de talasoterapia ocupa 1.800 metros cuadrados dedicados al bienestar. Su propuesta gira en torno al uso de agua marina a diferentes temperaturas, una fórmula vinculada a la talasoterapia y muy presente en destinos costeros que han apostado por el turismo de salud.
El gran reclamo del espacio es su circuito de agua marina, equipado con 29 estaciones de hidromasaje. Entre ellas se incluyen zonas de natación a contracorriente, cuellos de cisne, cascadas, chorros de agua y tumbonas de microburbujas, pensadas para relajar distintas zonas del cuerpo.
Agua marina, calor y contraste
El circuito no se limita a una piscina principal. La instalación incluye una piscina de puesta en forma con 326 metros cúbicos de agua de mar a 33 grados, además de dos piscinas dinámicas con temperaturas de 16 y 37 grados. Esta combinación permite alternar agua caliente y fría, uno de los recursos habituales en los circuitos termales.
El centro cuenta también con una piscina destinada a gimnasia acuática y una piscina principal adaptada para personas con movilidad reducida. A ello se suman otros espacios de calor y contraste, como sauna, baño turco, baño termal, ducha escocesa y ducha Kneipp.
La idea es ofrecer un recorrido completo para quienes buscan algo más que un baño relajante. El circuito combina presión de agua, temperatura, movimiento y descanso, con zonas pensadas para activar la circulación, aliviar tensiones y favorecer la desconexión.
Tratamientos y cabinas individuales
Además del circuito de agua marina, el centro dispone de 28 cabinas individuales para tratamientos. En ellas se ofrecen servicios como masajes, baños terapéuticos, chorros a presión y terapias ayurvédicas. Según la información del establecimiento, sus instalaciones están orientadas también al tratamiento de afecciones reumáticas, secuelas postraumáticas y problemas relacionados con el estrés, como el cansancio nervioso o la angustia.
En cualquier caso, hay condiciones que conviene tener en cuenta antes de reservar. El acceso a los servicios está permitido únicamente a mayores de 15 años. Además, los tratamientos de agua y calor están contraindicados para mujeres embarazadas.
Day pass sin alojarse en el hotel
Una de las ventajas de este espacio es que no hace falta alojarse en el hotel para disfrutar de la experiencia. El centro ofrece distintas modalidades de day pass para quienes quieran pasar unas horas de relax en sus instalaciones. El pase individual tiene un precio de 50 euros, mientras que la opción para dos personas cuesta 89,95 euros. También existe una modalidad familiar para dos adultos y un niño de entre 2 y 12 años por 109,95 euros.
Para quienes buscan únicamente el acceso al circuito de talasoterapia, la entrada tiene un coste de 31 euros. Esta opción permite disfrutar del circuito de agua marina sin contratar otros servicios o tratamientos adicionales.
Un plan diferente para el verano
El sur de Gran Canaria suele asociarse a playas, paseos marítimos, terrazas y hoteles, pero este tipo de propuestas amplía la forma de disfrutar de la isla en verano. El circuito de talasoterapia permite refugiarse del ritmo diario sin alejarse del mar, pero con una experiencia distinta a la de una jornada convencional de playa.
El Gloria Palace Amadores Thalasso & Hotel fue inaugurado en 2003 y diseñado por el arquitecto Luis López. Su arquitectura, abierta al océano, ha contribuido a convertirlo en uno de los espacios más conocidos de bienestar en Gran Canaria.
Bienestar con vistas al océano
El atractivo de este circuito está en la suma de varios elementos: agua marina, instalaciones amplias, tratamientos, posibilidad de acceso sin alojamiento y vistas al Atlántico. No es solo una propuesta para turistas, sino también una opción para residentes que buscan un plan diferente dentro de la isla.
En un verano marcado por las escapadas cortas y las experiencias de desconexión, este centro de talasoterapia ofrece una alternativa cómoda para quienes quieren cuidarse sin renunciar al entorno costero. Gran Canaria suma así un plan de bienestar que va más allá del baño en la playa y que convierte el agua del mar en parte central de la experiencia.