La licitación desierta de las obras del Estadio de Gran Canaria ya ha entrado de lleno en la batalla política insular. El Grupo Popular en el Cabildo ha calificado este miércoles de "muy mala noticia" que ninguna empresa se presentara al concurso de 174,7 millones de euros y considera que "este frenazo pone en serio peligro la celebración del Mundial 2030 en la Isla".
Para el portavoz del PP y líder de la oposición insular, Miguel Jorge, la ausencia de ofertas al concurso convocado en junio por el Instituto Insular de Deportes supone un "durísimo revés" a las aspiraciones de Gran Canaria de asegurarse ser una de las sedes mundialistas. Los populares urgen al gobierno de NC y PSOE que preside Antonio Morales a explicar "con la máxima transparencia" cuál será la nueva hoja de ruta y cuánto se encarecerá la obra para que pueda estar culminada en julio de 2029, como exige la FIFA.
"Un secreto a voces"
El diagnóstico del PP coincide con el que hizo este martes la patronal de la construcción: los números no salían. A juicio del Grupo Popular, era "un secreto a voces" que el presupuesto de ejecución del proyecto La Nube, diseñado por el estudio L35 Arquitectos, no se ajustaba a los precios reales del mercado, a lo que se sumaban el escaso plazo de ejecución previsto —36 meses— y los sobrecostes derivados de la insularidad, "factores que el Cabildo no ha tenido en cuenta a la hora de licitar las obras y establecer condiciones atractivas para despertar el interés de las empresas".
La Asociación de Empresarios Constructores y Promotores de Las Palmas (AECP) cifró la infravaloración de algunos materiales —lona, estructuras metálicas, hormigón— en hasta un 40%, y la penalización prevista por no terminar a tiempo en unos 80 millones de euros, unas condiciones que su presidenta, María Salud Gil, definió como una "bomba de relojería".
El director de obra, en la diana
El comunicado popular carga también contra una de las decisiones más discutidas del mandato: la contratación, a finales del pasado año, de un director insular de Ejecución del Nuevo Estadio de Gran Canaria. El PP se pregunta para qué ha servido "un polémico nombramiento que tenía como principal objetivo reforzar el seguimiento técnico y administrativo de la obra y que, a la vista del fiasco del concurso, se puede concluir que no ha servido absolutamente para nada".
Más allá del reproche político, los populares plantean una objeción de calado jurídico. Miguel Jorge descarta que el Cabildo pueda acudir a un procedimiento negociado sin publicidad tras quedar desierto el concurso, porque la Ley de Contratos del Sector Público solo contempla esa vía cuando "las condiciones iniciales del contrato no se modifiquen sustancialmente, sin que en ningún caso se pueda incrementar el presupuesto base de licitación ni modificar el sistema de retribución".
El argumento apunta al corazón del problema: si el motivo del concurso desierto es que el presupuesto se quedó corto, como sostienen tanto el PP como la patronal, la corporación insular no podría subirlo por la vía rápida y tendría que relicitar la obra con nuevos pliegos, un procedimiento más largo en un calendario que ya aprieta.
"Una tensión enorme" financiera
Jorge sostiene que el contratiempo "va a someter a la Isla y al próximo gobierno insular a una tensión enorme, tanto desde el punto de vista financiero —al tener que incrementar el presupuesto— como de los plazos de ejecución", y reclama a Morales y al consejero de Deportes, Aridany Romero, "la máxima implicación y transparencia" en torno a un proyecto que califica de estratégico para el futuro de Gran Canaria.
El PP, que recuerda que apoyó desde el primer momento la candidatura de la isla como sede mundialista, remata con ironía: critica la "extraña habilidad" del gobierno insular para convertir las buenas noticias en "una fuente de problemas que deja muy tocada la imagen de la Isla a nivel internacional y la capacidad del Cabildo para organizar grandes eventos deportivos".
La obra, recordemos, debe elevar el aforo del recinto de Siete Palmas desde los 32.418 espectadores hasta los 44.484 y estar terminada en julio de 2029 para que Gran Canaria ejerza como una de las once sedes españolas del Mundial que organizarán España, Marruecos y Portugal.