Detalle del proyecto ‘La Nube’ del estudio L35 Architects para la reforma del Estadio de Gran Canaria. / AH
Detalle del proyecto ‘La Nube’ del estudio L35 Architects para la reforma del Estadio de Gran Canaria. / AH

Las claves de la reforma del Estadio de Gran Canaria: qué está hecho y qué falta

El proyecto ya está adjudicado y comienza la demolición de las torres, pero la gran obra —más de 100 millones— aún debe licitarse y adjudicarse

Martín Alonso

La reforma integral del Estadio de Gran Canaria, una obra clave para adaptar el recinto a los requisitos del Mundial de 2030 y modernizar la casa de la UD Las Palmas, avanza entre anuncios administrativos y actuaciones previas. Sin embargo, muchos aficionados siguen preguntándose qué está realmente en marcha y qué pasos quedan antes de que empiece la gran obra.

La situación actual es clara: ya hay proyecto arquitectónico, comienzan los primeros trabajos y se ha activado la estructura técnica que supervisará la obra, pero el contrato más importante —el de construcción— todavía no se ha licitado.

Proyecto arquitectónico adjudicado

El Cabildo de Gran Canaria ya adjudicó el proyecto de ampliación y reforma integral del Estadio de Gran Canaria, conocido como La Nube, al estudio internacional L35 Architects, en colaboración con Estudio 0710. Se trata del mismo despacho que participó en la remodelación del Santiago Bernabéu, uno de los estadios más innovadores de Europa tras su transformación.

La propuesta plantea una transformación completa del estadio actual, acercando las gradas al terreno de juego y dotando al recinto de una gran cubierta ligera que envolverá el estadio, inspirada en la luminosidad y el cielo de Las Palmas de Gran Canaria.

Grada desmontable

El proyecto contempla que el estadio alcance un aforo de aproximadamente 45.000 espectadores durante el Mundial de 2030, que es el mínimo exigido por la FIFA para los estadios sede.

En la imagen, Antonio Morales, Aridany Romero y Juan Torres, durante el acto de presentación para transformar el Estadio de Gran Canaria. / DAVID DELFOUR-CABILDO DE GRAN CANARIA
En la imagen, Antonio Morales, Aridany Romero y Juan Torres, durante el acto de presentación para transformar el Estadio de Gran Canaria. / DAVID DELFOUR-CABILDO DE GRAN CANARIA

Sin embargo, ese aforo no será permanente. Tras el torneo, el estadio reducirá su capacidad para los partidos de la UD Las Palmas mediante un sistema específico: el anillo superior de la Grada Curva será desmontable.

Esto permitirá retirar parte de las localidades una vez finalice el Mundial, adaptando el recinto a un aforo más acorde con el uso habitual del estadio en competiciones domésticas, sin renunciar a la capacidad exigida para el torneo internacional.

Demolición de las torres

Mientras se preparan los grandes contratos de obra, el Cabildo ya ha activado las primeras actuaciones físicas dentro del estadio. La demolición de las torres ya está adjudicada y será ejecutada por una empresa especializada que ha participado en derribos complejos como el del Camp Nou o el Benito Villamarín.

Sport Bar proyectado para la reforma del Estadio de Gran Canaria. / AH
Sport Bar proyectado para la reforma del Estadio de Gran Canaria. / AH

Los trabajos comenzarán con la torre situada entre las gradas Sur y Naciente, una estructura que debe desaparecer para permitir la futura ampliación del estadio y la reorganización de los espacios interiores. Los robots de demolición ya se encuentran en Siete Palmas, lo que indica que estos trabajos preliminares arrancarán este lunes.

Se trata de una fase preparatoria imprescindible antes de que empiece la reforma integral del recinto.

Asistencia técnica presupuestada

Otro paso relevante ya aprobado es el gasto plurianual destinado al contrato de asistencia técnica PMO (Project Management Office) que acompañará todo el proceso de ejecución de la obra. El Consejo de Gobierno del Cabildo ha autorizado 3.394.816 euros para el periodo 2026-2030.

Esta PMO funcionará como una herramienta independiente de la dirección facultativa de la obra y servirá de apoyo técnico al Instituto Insular de Deportes durante toda la ejecución del proyecto. Su función será revisar el proyecto, garantizar el cumplimiento de plazos y objetivos económicos, controlar los hitos técnicos e introducir metodologías avanzadas de digitalización y gestión de obra.

El equipo estará compuesto por arquitectos, ingenieros y especialistas en accesibilidad, tecnología, sostenibilidad, certificación medioambiental, seguridad o grandes eventos, perfiles habituales en proyectos de infraestructuras deportivas de gran escala.

El gran paso pendiente: licitar la obra

A pesar de estos avances, la fase clave del proyecto todavía está por llegar. El Cabildo debe ahora licitar la ejecución de la obra, es decir, sacar a concurso público el contrato para construir físicamente la reforma del estadio. Este será el mayor contrato de todo el proyecto y superará los 100 millones de euros.

Los técnicos del Cabildo ya trabajan en la redacción de los pliegos y el objetivo es publicar la licitación durante esta primavera.

Después vendrá la adjudicación

Una vez publicado el concurso, se abrirá el proceso habitual de contratación pública: presentación de ofertas por parte de constructoras, evaluación técnica y económica y resolución del contrato.

La previsión del Instituto Insular de Deportes es resolver la adjudicación durante el verano, aunque los plazos dependerán del desarrollo del procedimiento administrativo.

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Aridany Romero, esta semana, en los estudios de UD Radio. / AH

En este tipo de contratos también existe la posibilidad de recursos por parte de empresas que no resulten adjudicatarias, algo que puede alargar los plazos. De hecho, ocurrió durante la construcción del Gran Canaria Arena.

Inicio: el objetivo es final de verano

Si el calendario administrativo se cumple y no se producen impugnaciones que retrasen el proceso, el objetivo institucional es que la obra de reforma integral del Estadio de Gran Canaria comience entre agosto y septiembre.

Será entonces cuando empiece la verdadera transformación del recinto de Siete Palmas, un proyecto que deberá ejecutarse por fases para compatibilizar las obras con la actividad deportiva de la UD Las Palmas.

En otras palabras, la idea del nuevo estadio ya está definida y los primeros trabajos comienzan a verse, pero la gran obra aún depende de la licitación y adjudicación del contrato principal, el paso que marcará realmente el inicio de la reforma.

Aridany Romero en UDRadio

En este sentido, el consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, Aridany Romero, explicó recientemente en el programa Arriba Las Palmas de UDRadio, dirigido por Lito Jiménez, que el objetivo del proyecto no es competir con los grandes estadios europeos, sino adaptar la infraestructura a las necesidades reales de la isla y del club.

"No es construir un Nou Camp o Bernabéu y sí que sirva para Gran Canaria y para la UD Las Palmas", señaló. Romero insistió en que el estadio debe seguir siendo útil una vez finalice el Mundial: "Queremos que cuando acabe el Mundial y se vaya la FIFA sea una instalación que nos siga sirviendo. Por ello, no haremos más inversiones que las estrictamente necesarias".

Romero añadió que el objetivo es convertir el recinto en un espacio activo durante todo el año, más allá de los partidos. "La idea es hacer una nueva catedral del fútbol y que se contextualice, que sea amable con el entorno y que no se abra cada quince días, que tenga usos diarios y se amortice", afirmó. En ese sentido, el proyecto contempla restaurantes, cafeterías, parte de la sede de la UD Las Palmas, el museo del club y otros usos abiertos a la ciudad, con la intención de que el estadio se convierta en un lugar de encuentro y un tractor de la economía en Siete Palmas.