El Club Baloncesto Gran Canaria prepara un cambio de imagen para la próxima temporada. La entidad claretiana pondrá fin a su vinculación con la marca estadounidense Spalding, que ha acompañado al club durante once años (en dos etapas diferentes), para iniciar una nueva etapa junto a la firma italiana Macron, una de las compañías deportivas con mayor crecimiento en el mercado europeo durante la última década.
La operación confirma una posibilidad que ya avanzó Atlántico Hoy el pasado mes de marzo, cuando la empresa con sede en Bolonia intensificó los contactos para convertirse en el nuevo proveedor técnico del conjunto amarillo. Finalmente, la apuesta de Macron ha terminado fructificando y será la encargada de diseñar y suministrar las equipaciones oficiales del Granca en una temporada marcada por la profunda reconstrucción deportiva e institucional que afronta la entidad tras el descenso a Primera FEB.
Fin de la relación comercial
El acuerdo supone el final de una de las relaciones comerciales más estables de la historia reciente del club. Spalding ha vestido al Gran Canaria desde 2013 en dos etapas diferentes (entre 2913 y 2016 y desde 2018 hasta ahora), acompañando al equipo en algunos de los momentos más relevantes de su trayectoria contemporánea. Bajo el paraguas de la marca estadounidense, el conjunto claretiano disputó competiciones europeas de máximo nivel, alcanzó la histórica participación en la Euroliga y conquistó la EuroCup de 2023, el mayor éxito deportivo de la entidad.
La llegada de Macron se enmarca dentro de la estrategia de expansión internacional de la compañía italiana, que en los últimos años ha incrementado de forma notable su presencia tanto en el fútbol como en el baloncesto profesional. La firma equipa actualmente a la selección nacional de Italia y ha reforzado su posicionamiento en el baloncesto europeo con acuerdos de relevancia creciente.
Más contratos
En España, Macron ha ganado peso dentro de las principales competiciones deportivas. La empresa mantiene contratos con numerosos clubes profesionales y, en el ámbito canario, también se convertirá en proveedor técnico del CD Tenerife, reforzando así su implantación en el Archipiélago.
El interés de Macron por el Gran Canaria no es nuevo. La compañía ya había intentado alcanzar un acuerdo con la entidad amarilla años atrás, aunque aquellas conversaciones no llegaron a concretarse. En esta ocasión, la propuesta presentada por la firma italiana ha terminado por imponerse, permitiendo a la empresa incorporar a su catálogo a uno de los clubes con mayor tradición y estabilidad del baloncesto español.
El relevo también añade un nuevo capítulo a la historia de las marcas que han vestido al conjunto claretiano desde su fundación. A lo largo de las décadas, el Granca ha lucido equipaciones de firmas como Grazzia, Adidas, New Balance, Pony, Austral, KS, AND1 y Spalding, reflejando la evolución comercial de una entidad que ha pasado de ser un proyecto insular a consolidarse como un referente del baloncesto nacional y europeo.
Más allá del cambio estético, la llegada de Macron coincide con un momento especialmente delicado para el club. El descenso a Primera FEB ha abierto un proceso de redefinición deportiva que incluye la elección de una nueva dirección deportiva, la configuración de una plantilla competitiva y la recuperación de la ilusión de una afición golpeada por uno de los mayores reveses deportivos de la historia de la entidad.
En ese contexto, el estreno de Macron simboliza también el inicio de una nueva etapa para el Granca. Un cambio de proveedor técnico que trasciende la mera cuestión comercial y que acompañará la reconstrucción de un proyecto obligado a reinventarse para intentar regresar cuanto antes a la élite del baloncesto español.
