El Granca cierra el curso del descenso sin un presupuesto aprobado. En la imagen, Sitapha Savané, presidente del club hasta el 30 de junio. / ÁNGEL MEDINA-EFE
El Granca cierra el curso del descenso sin un presupuesto aprobado. En la imagen, Sitapha Savané, presidente del club hasta el 30 de junio. / ÁNGEL MEDINA-EFE

El Granca cierra el curso del descenso sin un presupuesto aprobado

Savané abandonará la presidencia ejecutiva el próximo 30 de junio sin haber llevado al consejo de administración las previsiones económicas de la temporada 2025-26, un ejercicio marcado por el descenso a Primera FEB

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Martín Alonso

El próximo 30 de junio no solo concluirá la etapa de Sitapha Savané al frente del Club Baloncesto Gran Canaria. Ese día también finalizará oficialmente la temporada 2025-26, un ejercicio marcado por el descenso a Primera FEB, la posterior renuncia del presidente ejecutivo y la apertura de un proceso de reconstrucción institucional que aún no ha comenzado a definirse por completo. El cierre de curso, de momento, también deja asuntos pendientes, uno especialmente relevante desde el punto de vista de la gobernanza: el consejo de administración no ha aprobado aún el presupuesto de la campaña que está a punto de concluir.

Según ha podido saber Atlántico Hoy, el documento presupuestario correspondiente al ejercicio 2025-26 nunca fue elevado por la presidencia ejecutiva para su aprobación formal por parte del máximo órgano de gobierno de la entidad. La circunstancia resulta llamativa porque no se refiere a una campaña futura, sino a una temporada que comenzó el 1 de julio de 2025 y que expirará dentro de apenas unos días.

Presidente ejecutivo 

En cualquier sociedad mercantil, y especialmente en una entidad cuyo accionista único es el Cabildo de Gran Canaria, el presupuesto constituye la principal herramienta de planificación económica. Es el documento que fija las previsiones de ingresos y gastos, determina los márgenes de actuación y permite al órgano de administración ejercer su función de control sobre la gestión ejecutiva.

Sin embargo, el Granca ha recorrido prácticamente la totalidad del ejercicio sin que ese instrumento haya sido sometido a la consideración del Consejo.

Panorámica del Gran Canaria Arena. / M. HENRÍQUEZ-ACB PHOTO
Panorámica del Gran Canaria Arena. / M. HENRÍQUEZ-ACB PHOTO

La situación adquiere aún más relevancia si se tiene en cuenta que Savané no desempeñaba una presidencia meramente representativa. Desde su nombramiento asumió funciones ejecutivas dentro de la estructura del club y percibe una retribución anual por ese desempeño —110.000 euros brutos anuales—, siendo el máximo responsable de la gestión ordinaria de la entidad.

Dificultades económicas

La ausencia de un presupuesto aprobado coincide con un ejercicio en el que el propio club reconoció dificultades financieras y tensiones de tesorería.

El 19 de noviembre de 2025, el Gran Canaria remitió al Instituto Insular de Deportes una solicitud de modificación de crédito en la que advertía de problemas de liquidez y de la necesidad de reforzar su capacidad financiera para atender las obligaciones previstas durante la temporada. En ese documento, la entidad reconocía que presentaba un fondo de maniobra negativo de 754.219 euros, una situación que reflejaba que el activo corriente no era suficiente para afrontar todos los compromisos a corto plazo.

Crédito de medio millón

La documentación entregada al Cabildo detallaba además la existencia de incertidumbres asociadas a determinados cobros pendientes, retrasos en ingresos previstos y la necesidad de recurrir a diferentes mecanismos de financiación para garantizar el funcionamiento ordinario del club. Entre las medidas contempladas figuraban la utilización de una póliza de crédito de 500.000 euros y una línea de confirming cercana a los 200.000 euros. 

Paradójicamente, mientras la entidad elaboraba previsiones de tesorería, proyectaba ingresos y analizaba necesidades financieras futuras, el Consejo seguía sin disponer de un presupuesto formalmente aprobado para el ejercicio en curso.

Final de una etapa

La campaña acabó convirtiéndose en una de las más difíciles de la historia reciente de la entidad.

El pasado mes de mayo, el Gran Canaria consumó el descenso a Primera FEB, poniendo fin a una permanencia ininterrumpida de 31 temporadas en la ACB. Apenas 72 horas después de confirmarse la pérdida de la categoría, Savané anunció públicamente su renuncia a la presidencia ejecutiva.

Su salida se hará efectiva el próximo 30 de junio, coincidiendo con el cierre del ejercicio económico.

Isaiah Wong lanza a canasta en la visita del Granca al UCAM Murcia. / MARCIAL GUILLÉN-EFE
Isaiah Wong lanza a canasta en la visita del Granca al UCAM Murcia. / MARCIAL GUILLÉN-EFE

Liquidación

Para entonces, el Consejo de Administración confía en haber recibido y aprobado al menos el documento que cerrará definitivamente el ejercicio: la liquidación de la temporada 2025-26. Será ese informe el que permita conocer con exactitud cuál ha sido el resultado económico real de un curso que se ha cerrado en catástrofe.

Las últimas cuentas anuales disponibles, correspondientes a la temporada 2024-25, reflejaron unas pérdidas de 197.007 euros, frente al beneficio de 41.117 euros registrado el ejercicio anterior. Los gastos de personal superaron los siete millones de euros y el patrimonio neto de la sociedad se redujo hasta los 2,43 millones. 

Dimiten Pepe Alvarado y Jaime Cabrera

La crisis deportiva también ha tenido consecuencias en la estructura de gobierno de la entidad. En las últimas semanas, dos miembros del Consejo de Administración han puesto sus cargos a disposición del Cabildo de Gran Canaria.

El consejero Jaime Cabrera comunicó por escrito que el descenso representa "el fracaso colectivo de un proyecto que no supo leer a tiempo las señales que la realidad emitía con insistencia creciente a lo largo de la temporada" y ofreció su salida para facilitar la reconfiguración de la gobernanza del club.

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Palco del Gran Canaria Arena durante un derbi canario en la ACB. / AH

En términos similares se expresó Pepe Alvarado, quien también puso su puesto a disposición de la propiedad al considerar que debía asumir la responsabilidad que le correspondía como integrante del órgano de administración tras el descenso.

Reorganización

Ambas decisiones se producen mientras el Cabildo prepara una profunda reorganización de la entidad para afrontar el reto del regreso a la élite. El primer objetivo es cerrar la contratación de Francesc Solana como director deportivo para luego encarrilar el fichaje de un entrenador —que podría salir de la terna compuesta por Bruno Savignani, Víctor García e Israel González—.

Antes de comenzar esa reconstrucción, sin embargo, el Granca deberá cerrar una temporada que termina con más preguntas que respuestas. Entre ellas, una especialmente significativa: cómo una campaña completa pudo llegar a su final sin que el consejo de administración aprobara el presupuesto que debía servir de guía para gestionar el club.