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Imagen de Pedri / EFE

Pedri, futbolista canario: "Hago dos comidas al día, el almuerzo y la cena"

El jugador de Tegueste ha incorporado el ayuno a su rutina y cambia el patrón en los días de partido, cuando sí incluye un desayuno completo

La alimentación de Pedri González ha cambiado casi tanto como su preparación física desde que llegó al fútbol profesional. El jugador tinerfeño ha explicado que actualmente concentra su alimentación habitual en dos comidas diarias y practica ayuno entre la cena y el almuerzo del día siguiente.

Su propia forma de resumirlo es sencilla: “Hago dos comidas al día, el almuerzo y la cena”.

La pauta, sin embargo, cambia cuando hay partido. En esos días sí incorpora un desayuno más completo antes de afrontar la competición.

El futbolista de Tegueste ha relacionado esta modificación de sus hábitos con la evolución de la preparación física que ha seguido durante los últimos años para ganar fortaleza y conseguir mayor continuidad sobre el terreno de juego.

Dos comidas diarias

Pedri ha contado que el ayuno intermitente llegó a su rutina a través de Ferran Torres, compañero suyo en el FC Barcelona.

El atacante ya seguía ese sistema y animó al canario a probarlo. Pedri asegura que sus sensaciones fueron positivas y decidió mantenerlo.

En una jornada habitual, concentra así sus ingestas en el almuerzo y la cena.

Durante los periodos de ayuno mantiene la hidratación con agua y prescinde de otras comidas hasta que llega la primera ingesta del día.

La situación es distinta cuando el calendario incluye competición.

Los días de partido

Cuando tiene encuentro, la rutina cambia y sí aparece el desayuno.

El propio futbolista ha explicado que ese día realiza una primera comida más abundante antes de afrontar el esfuerzo de la competición.

No se trata, por tanto, de una pauta idéntica durante toda la semana, sino de una organización de la alimentación que adapta a las exigencias deportivas.

La dieta forma parte además de una transformación física mucho más amplia.

En los últimos años, Pedri ha incrementado considerablemente el trabajo de fuerza y ha seguido una alimentación diseñada para aumentar su masa muscular y reducir el impacto que las exigencias del fútbol de élite tienen sobre su físico. Una información publicada este mismo verano señala que el cambio acumulado ronda los siete kilos de masa muscular, acompañado de dobles sesiones de trabajo y una dieta orientada a sostener ese aumento.

Más hidratos y pescado

El nuevo Pedri tampoco ha construido su alimentación simplemente eliminando comidas.

Su pauta nutricional incorpora una cantidad importante de hidratos de carbono, necesarios para afrontar el elevado gasto energético de entrenamientos y partidos, y ha aumentado la presencia de pescado.

Entre los alimentos que ha introducido con mayor frecuencia aparece el salmón, pese a que no era uno de sus favoritos inicialmente.

La combinación de alimentación y gimnasio forma parte del trabajo desarrollado para reforzar su cuerpo y mejorar aspectos físicos como la potencia en los giros y las arrancadas.

Las croquetas de Tegueste

Hay, sin embargo, un alimento que conecta directamente esa disciplina profesional con su infancia en Tenerife.

Son las croquetas de jamón de su madre.

Pedri ha contado en distintas ocasiones que son uno de los platos que más asocia a su casa y a su infancia, pero su consumo ha quedado ahora mucho más restringido dentro de su planificación nutricional.

La relación no es casual. El futbolista creció en Tegueste, donde su familia regenta Tasca Fernando, y la gastronomía familiar ha formado parte de numerosos recuerdos del jugador antes de marcharse primero a la UD Las Palmas y posteriormente al Barcelona.

Las croquetas se han convertido así casi en el reverso de su alimentación actual: uno de sus platos favoritos frente a una rutina marcada por la planificación deportiva.

Un cambio físico

La evolución de Pedri durante los últimos años ha estado especialmente condicionada por la búsqueda de continuidad.

Después de diferentes periodos afectados por problemas físicos, el centrocampista modificó su preparación, reforzó el trabajo en gimnasio y prestó todavía más atención a la nutrición y la recuperación.

Él mismo ha vinculado ese proceso a la posibilidad de competir con mayor regularidad.

Actualmente su rutina se resume en una fórmula bastante poco habitual para alguien que desarrolla una actividad física tan exigente: dos comidas durante una jornada normal y una excepción cuando llega el partido, momento en el que el desayuno vuelve al menú.

Una costumbre que el jugador canario ha incorporado a una preparación diseñada específicamente alrededor de las necesidades del fútbol profesional y que contrasta con aquellas croquetas de jamón que siguen conectándolo con su casa de Tegueste.

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