El CD Tenerife se queda sin regalo de centenario

La derrota por 1-3 ante el Girona en el Heliodoro impide al Tenerife celebrar sus cien años de historia con un ascenso a Primera División

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Los jugadores del Girona celebran con abrazos el ascenso a Primera División ante la desolación de los futbolistas del CD Tenerife./ EFE
Los jugadores del Girona celebran con abrazos el ascenso a Primera División ante la desolación de los futbolistas del CD Tenerife./ EFE

El CD Tenerife se quedó a las puertas del ascenso con una dolorosa derrota en el Heliodoro por 1-3 ante el Girona. El partido definitivo en la lucha por alcanzar la Primera División se decantó del lado del cuadro visitante, que abrió el marcador al final de la primera parte con un gol Stuani de penalti, provocado por una mano de Sergio González. Los tinerfeños consiguieron el empate en el minuto 59 con un cabezazo de Carlos Ruiz pero, apenas diez minutos después, el Girona logró el 1-2 con un gol en propia meta de José León, que desvió un centro de Alex Baena. La sentencia llegó en el 80, en un saque de falta que remató Arnau Martínez para conseguir el definitivo 1-3.

Dominio del Girona

El choque empezó muy similar al de Montilivi. El Girona tenía el balón y la iniciativa mientras que el Tenerife se defendía con solvencia. El cuadro catalán atacaba principalmente la banda de Mellot, buscando las posibles carencias del lateral francés al jugar en la costado contrario al que está acostumbrado. Los de Ramis sufrían pero el Girona no tenía claridad para romper el muro blanquiazul, ni siquiera con los córners o faltas ejecutados por Aleix García, que no encontraban rematador o eran despejados.

Así transcurrió la primera media hora, sin apenas presencia del Tenerife en ataque, con pases imprecisos que malograban los contragolpes. Pero, poco antes de la pausa de hidratación, Mellot progresó por banda izquierda y sirvió un pase a Mario González, que recortó en el área y disparó, ya casi sin ángulo. Pegado al palo, Juan Carlos detuvo sin problemas pero, al menos, el Tenerife se asomó a la meta gerundense. En la siguiente jugada fue Moore el que entró por el costado derecho y su centro lo encontró Gallego, pero su remate fue con la mano y se ganó la amonestación. 

El Tenerife había despertado en ataque pero el Girona nunca llegó a dormirse. Así lo demostró Samu Sáiz con un disparo colocado hacia la escuadra derecha, que Soriano despejó con una buena parada. En la siguiente jugada, otro disparo desde fuera del área, en este caso de Juanpe, se encontró con Sergio González. En su intento de despeje el defensor dio al balón con la cabeza y después le rebotó en la mano. Penalti y amarilla. De esta forma, en el minuto 42, Stuani engañó a Soriano desde el punto fatídico y convirtió la pena máxima para adelantar al Girona en la primera parte.

Carlos Ruiz gol
Carlos Ruiz celebra el gol del empate./ EFE

Diez minutos de alegría

Los papeles se intercambiaron a raíz del gol. El Girona atrasó sus líneas, con una defensa de cinco, y el Tenerife se vio obligado a mejorar su juego ofensivo. Primero fue Carlos Ruiz, que sustituyó al amonestado Sergio González, con un disparo desde fuera del área y posteriormente un remate de cabeza de León a centro de Aitor Sanz. Los blanquiazules necesitaban mejorar sus prestaciones en ataque, y así lo hicieron hasta encontrar premio en el minuto 59 con un centro de Corredera cerrado hacia el área que Carlos Ruiz remató en el segundo palo. Aunque llegó a tocar el balón, Juan Carlos no pudo detener el potente cabezazo y el Heliodoro celebró con rabia el 1-1.

Al Tenerife le valía el empate para forzar la prórroga y pelear en el tiempo extra para que corriera el cronómetro. Pero la alegría duró apenas diez minutos para la grada del Heliodoro. En una jugada desafortunada, un centro de Álex Baena rebotó en la defensa del Tenerife y despistó a Soriano. El portero intentó despejar el balón pero no logró evitar el gol en propia meta de José León, que supuso el 1-2 en el minuto 68. Por si fuera poco, en la celebración del gol, una botella lanzada desde la grada impactó en Stuani que, dolorido, aprovechó para rascar minutos al reloj.

Arnau Mtinez
Arnau Martínez en la jugada del definitivo 1-3./ EFE

De nuevo a contracorriente

Los blanquiazules volvían a remar contracorriente, aunque a tan solo un gol de diferencia de conseguir un empate que les favorecía. Con la inclusión de Shashoua el ataque del Tenerife ganó en frescura pero, a pesar de su velocidad y desequilibrio, el inglés tan solo dispuso algún disparo a portería con poco peligro. En el minuto 80 fue el Girona el que encontró el acierto para desterrar definitivamente el sueño del ascenso del Tenerife. Un saque de falta de Aleix García fue a parar a Arnau Martínez, que se coló a la espalda de la defensa del Tenerife para batir a Soriano con su pie derecho.

La esperanza se desvaneció en el Heliodoro y ni siquiera la participación de Álex Muñoz y Andrés Martín consiguió levantar el ánimo de una grada que sabía del poco tiempo que restaba para reaccionar. El árbitro añadió nueve minutos y la afición tinerfeña amagó con celebrarlo, pero el Girona supo gestionar los últimos minutos sin sobresaltos y acabó imponiéndose. La fiesta se desató en el sector que ocupaban los apenas 150 aficionados rojiblancos. El resto, cerca de 22.000, veían cómo se escapaba un sueño y el Tenerife se quedaba sin el regalo del ascenso en el año de su centenario. La próxima temporada será el cuadro catalán el que milite en la élite del fútbol nacional.

 

CD Tenerife

Soriano; Moore, Sergio (Carlos Ruiz, 46'), José León, Mellot (Muñoz, 77'); Mollejo, Corredera (Andrés, 81'), Aitor, Bermejo (Elady, 64'); Mario (Shashoua, 64') y Enric.

Tarjetas amarillas: Corredera (13'), Enric (31') y Sergio (41')


Girona FC 

Juan Carlos; Arnau (Jairo, 90'), Bueno, Bernardo, Juanpe, Valery; Aleix, Lozano, Iván Martín (Samu Saiz,18') (Víctor Sánchez, 84'); Baena (Terrats, 90').

Tarjetas amarillas: Juanpe (31'), Baena (68') y Aleix García (89').