El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP) contempla en su sesión de este jueves un movimiento estratégico importante en el sector de las reparaciones navales del Puerto de La Luz: la autorización para transferir la concesión demanial de Hamilton y Compañía SA a favor de Astilleros Canarios SA (Astican).
Con esta operación, la compañía que lidera Germán Suárez pasará a controlar una superficie de 8.076 metros cuadrados situada en el muelle Reina Sofía, donde Astican dispone de otra terminal y se asientan competidores de la industria offshore como Hidramar y Zamakona, todos especializados en la reparación a flote gracias al calado y la maniobrabilidad que ofrece ese tramo del puerto.
La parcela está calificada expresamente para reparaciones navales y terminal polivalente destinada a graneles sólidos no alimentarios, como la barita, la bentonita o el cemento. También es apta para mercancías menores, quedando excluida la gestión de contenedores.
Enclave estratégico
La incorporación de este espacio supone un importante paso adelante para Astican, que consolida y amplía su perímetro operativo en una zona neurálgica del recinto portuario especializada en el sector del oil & gas.
Los materiales para los que está autorizada la parcela no son fortuitos: la barita, la bentonita y el cemento constituyen los insumos esenciales para la preparación de los lodos de perforación empleados por los buques perforadores y las plataformas petrolíferas (drillships y rigs).
Al hacerse con la gestión directa de esta superficie contigua a sus instalaciones de reparación, el astillero refuerza de forma notable su capacidad de acopio, logística pesada y respuesta técnica ante el atraque de grandes estructuras offshore en la capital grancanaria.
La empresa, además, gana espacio para atender a dos barcos o estructuras de estas características a la vez, al tiempo que refuerza su colaboración con Hamilton, una de las consignatarias históricas del Puerto de Las Palmas, cuyo equipo se encargará de gestionar los servicios tradicionales solicitados por los armadores de estos buques de grandes dimensiones.
Una parcela con historia
La concesión fue otorgada originalmente por la Autoridad Portuaria en febrero de 2019 a la alianza de Hamilton y Cía. con Tecnavin. El objetivo era satisfacer las necesidades logísticas de la consignataria para abastecer a la flota de perforación marítima y poder competir con las grandes del sector en los servicios de reparación, pero la imposibilidad de contar con acceso fijo a la lámina de agua complicó las operativas y las hizo menos rentables.
Y es que la parcela se otorgó en régimen terrestre. Esa falta de concesión sobre la lámina de agua anexa y la zona de maniobras desencadenó fricciones en el Reina Sofía a la hora de coordinar los atraques frente a otros competidores, pero la APLP rechazó la modificación del título concesional solicitada.
Ante este escenario, tras la reestructuración de otros espacios de mayor envergadura, Hamilton ha optado por traspasar la titularidad de la terminal polivalente a Astican, que sí dispone de lámina de agua permanente y, en caso de necesitarlo, puede pedir autorizaciones temporales para las operaciones que requieran más línea de atraque.
Subrogación total
Tras la ratificación del acuerdo que irá este jueves al Consejo de Administración, Astican se subrogará en todos los derechos y obligaciones contemplados en el título de 2019.
Tras verificar la solvencia técnica y el encaje pleno con la actividad del astillero, todo indica que la Autoridad Portuaria dará luz verde a un movimiento que reordena el dique Reina Sofía y consolida a Las Palmas como el hub de reparación naval de referencia en el Atlántico Medio.
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