El Ingreso Mínimo Vital se ha convertido en un apoyo esencial para miles de hogares en Canarias y en el conjunto del país. Sin embargo, este 2026 llega con un endurecimiento en los controles que puede tener consecuencias inmediatas para quienes no cumplan con un requisito clave.
La Seguridad Social y Agencia Tributaria han advertido de que omitir un trámite administrativo, aunque parezca menor, puede suponer la pérdida total de esta prestación económica.
La declaración de la Renta
Aunque muchas personas con bajos ingresos no están obligadas a presentar la declaración del IRPF, quienes perciben el IMV sí deben hacerlo obligatoriamente.
La normativa vigente establece que todos los beneficiarios deben presentar la declaración anual, independientemente de que no alcancen el mínimo exigido o incluso aunque no hayan tenido ingresos durante el año.
Un error frecuente que puede salir caro
Uno de los fallos más habituales es pensar que, al no superar ciertos ingresos, no es necesario cumplir con Hacienda. Sin embargo, esta interpretación puede tener consecuencias directas.
La campaña de la Renta comenzará el 8 de abril y se prolongará hasta el 30 de junio, periodo en el que los beneficiarios deberán realizar correctamente este trámite.
Suspensión inmediata
En caso de no presentar la declaración, la Seguridad Social puede suspender automáticamente el pago de la ayuda.
Si esta situación se mantiene durante un año completo, la prestación se extinguirá de forma definitiva, obligando a iniciar de nuevo todo el proceso de solicitud, con la consiguiente pérdida de ingresos durante ese tiempo.
Qué parte del IMV debe declararse
Aunque el IMV está considerado una ayuda exenta de tributación, esto no elimina la obligación de incluirlo en la declaración. Solo las cantidades que superen determinados límites —como cuando se percibe junto a otras ayudas o complementos— deberán reflejarse como rendimientos del trabajo.
Para este ejercicio, la cuantía base anual para una persona beneficiaria individual se sitúa en 8.803,20 euros, una cifra que aumenta en función del tamaño de la unidad familiar.
Estos datos permiten a Hacienda comprobar si el hogar sigue cumpliendo con los criterios económicos exigidos y ajustar, si es necesario, la prestación mensual.
Riesgo de devolución del dinero cobrado
El incumplimiento reiterado también puede acarrear consecuencias más graves. Si un beneficiario no presenta la declaración durante dos años seguidos, no solo se suspenderá la ayuda, sino que se podrá exigir la devolución de las cantidades percibidas.
Esta situación puede generar un importante impacto económico en familias que dependen de esta prestación para cubrir gastos básicos.
Cómo evitar perder la ayuda
Para mantener el IMV, es fundamental cumplir con las obligaciones fiscales dentro de los plazos establecidos.
Los expertos recomiendan revisar con antelación el borrador de la declaración y asegurarse de que toda la información está correctamente presentada, evitando así que un descuido administrativo termine afectando a un ingreso clave para muchas familias en Canarias.
