Blackstone vuelve a mover ficha en una de las mayores operaciones hoteleras de Europa y Canarias aparece en el centro de la estrategia. El fondo estadounidense, junto al fondo soberano de Singapur GIC, analiza desde hace varios meses distintas alternativas para facilitar la desinversión de Hotel Investment Partners (HIP), la plataforma hotelera que controla cerca de 70 establecimientos y más de 22.000 habitaciones en el sur de Europa. Entre las opciones que se estudian figura la creación de una nueva sociedad independiente con parte de los activos, donde los hoteles canarios podrían tener un peso determinante.
El tamaño de HIP, con presencia en España, Italia, Francia y Portugal, ha sido hasta ahora el principal obstáculo para una venta total de la compañía. El fuerte encarecimiento del dinero entre 2022 y 2023 enfrió el apetito inversor y frustró los planes iniciales de Blackstone para traspasar el grupo en bloque. Para ganar tiempo y liquidez, el fondo dio entrada en 2023 a GIC, que adquirió un 35% del capital de la plataforma.
Fórmulas intermedias
Con la relajación de la política monetaria y el buen momento del turismo, el escenario ha cambiado. Blackstone ha reactivado su hoja de ruta para salir del capital de HIP, pero sin renunciar a fórmulas intermedias. En este contexto cobra fuerza la posibilidad de un carve out, una operación financiera que consiste en escindir una parte del negocio para crear una nueva compañía que pueda venderse o incluso salir a bolsa.
Canarias destaca como uno de los territorios con mayor concentración de activos dentro de HIP, lo que explica que varios de sus hoteles se estén analizando como núcleo potencial de esa futura división. La cartera en el Archipiélago incluye establecimientos en Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura, con una presencia especialmente significativa en destinos turísticos consolidados y de alta ocupación.
Hoteles en Canarias
En Gran Canaria, HIP controla hoteles como Corallium Beach, Corallium Dunamar, Dunas Don Gregory, Abora Continental, Abora Catarina, Abora Interclub, Barceló Margaritas, Dunas Mirador Maspalomas y Dunas Maspalomas Resort + Suites & Villas. En Tenerife, la cartera incluye The Ritz-Carlton Abama, Barceló Tenerife, Dreams Jardín Tropical, Meliá Jardines del Teide y Allegro Isora. A ellos se suman activos en Lanzarote, como Barceló Lanzarote Active Resort y Barceló Teguise Beach, y en Fuerteventura, donde figuran Secrets Bahía Real, Barceló Fuerteventura Beach Resort, Alua Village Fuerteventura, Alua Suites Fuerteventura, Occidental Jandía Mar y Occidental Jandía Playa.
Los hoteles que Blackstone posee en Canarias a través de Hotel Investment Partners (HIP) no están gestionados directamente por el fondo, sino que operan bajo contratos de gestión con grandes cadenas hoteleras internacionales y nacionales, una fórmula habitual en el sector. En el Archipiélago, la explotación de estos establecimientos recae en grupos como Barceló Hotel Group, Hyatt (a través de sus marcas Alua y Secrets), Marriott, Meliá, Dunas Hotels & Resorts y Lopesan, que se encargan de la gestión diaria, la comercialización y la experiencia del cliente, mientras que Blackstone, como propietario, mantiene el control sobre la inversión, el reposicionamiento de los activos y la estrategia a largo plazo.
La posible creación de una nueva división con hoteles canarios no implica, por ahora, decisiones operativas inmediatas, pero abre un escenario relevante para el sector turístico del Archipiélago. Cualquier cambio en la estructura de propiedad de estos activos puede tener efectos a medio plazo en inversiones, reposicionamiento de establecimientos y relaciones con grandes cadenas internacionales, con las que HIP mantiene acuerdos de gestión.
Inversión millonaria
Desde su creación en 2015 y su posterior integración con la antigua Hispania, Blackstone ha invertido más de 600 millones de euros en la modernización y mejora de los hoteles de la plataforma, apostando por subir categoría y reforzar marcas internacionales. Sin embargo, el impacto del covid y la posterior subida de tipos obligaron a replantear los tiempos de salida.
Ahora, con el turismo en máximos y el interés inversor recuperándose, Canarias vuelve a situarse en el radar de las grandes decisiones financieras, en una operación que podría redefinir el mapa de la propiedad hotelera en uno de los principales destinos turísticos de Europa.
