El presidente de la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Santa Cruz de Tenerife, Santiago Sesé, ha considerado que el repunte del 0,7 % del Índice de Precios de Consumo (IPC) registrado en diciembre confirma que la tendencia alcista de los precios iniciada durante el segundo semestre del año, un hecho que puede afectar a la competitividad de la economía de Canarias.
Sesé ha señalado en un comunicado que esta evolución confirma una pérdida progresiva del diferencial favorable de precios respecto al conjunto del territorio español, lo que supone el riesgo de perder una ventaja competitiva para el archipiélago.
Efecto en los precios
Según ha explicado, el crecimiento de los costes asociados al consumo y a determinados insumos empresariales se aproxima a la media nacional, lo que limita el margen de atracción basado en precios.
El presidente de la Cámara ha destacado también el incremento de la tasa interanual, tras cerrar el ejercicio con una inflación del 2,8 %, un nivel muy próximo al registrado en el conjunto de España, donde la tasa se situó en el 2,9 %, el valor más elevado desde julio de 2024.
Subidas sectoriales
En cuanto a la evolución de los precios en el último mes del año, las principales subidas se produjeron en los grupos de Ocio y cultura, con un aumento del 2,3 %; Transporte, con un 1,4 %, y Restaurantes y hoteles, con un 1 %.
Sesé esgrimió que, en el caso de la restauración y el ocio, el encarecimiento coincide con la temporada alta turística, un periodo en el que el mayor nivel de actividad y demanda suele trasladarse a los precios.
Impacto económico
Según Sesé, los datos evidencian que el crecimiento de los precios afecta de forma amplia al consumo cotidiano de los hogares, provocando una pérdida de poder adquisitivo en las familias y un incremento de los costes para las empresas.
El presidente de la Cámara ha apuntado que esta dinámica de precios refleja también, en parte, el buen comportamiento de la economía canaria, impulsado por el aumento de la demanda interna, el crecimiento del consumo, los positivos datos de empleo y la entrada de turistas a lo largo del pasado año, factores que han favorecido un incremento generalizado de la demanda de bienes y servicios.