Canarias se consolida como la comunidad autónoma con mayores dificultades económicas de España, según los últimos datos disponibles de Eurostat correspondientes a 2025.
Los indicadores clave de solvencia de los hogares —retrasos en pagos y capacidad para afrontar gastos imprevistos— sitúan al Archipiélago en una posición de clara desventaja respecto al conjunto del país y de buena parte de Europa.
Porcentaje más alto
El dato más significativo es el de retrasos en pagos, que incluye hipoteca o alquiler, facturas de suministros y compras a plazos. En Canarias, el 16,1% de la población declara haber incurrido en impagos, el porcentaje más alto de todas las comunidades autónomas.
Esto supone que uno de cada seis canarios tiene dificultades para hacer frente a sus obligaciones económicas básicas, una cifra muy superior a la registrada en territorios como Asturias (10,3%), Castilla y León o La Rioja, que se mueven en torno al 10%.
Repunte
La evolución en los últimos años confirma una tendencia de fondo preocupante. Aunque tras la pandemia se registró una ligera mejora, el indicador ha vuelto a repuntar con el aumento del coste de la vida.

En paralelo, otras comunidades como Cataluña (16%), Andalucía (15,8%) o la Región de Murcia (15,2%) también presentan niveles elevados, pero ninguna supera a Canarias, que se mantiene de forma persistente en cabeza.
En el contexto europeo, la comparación también resulta reveladora. Mientras regiones como Toscana o algunas áreas de Alemania presentan niveles similares a los de territorios intermedios españoles, Canarias se sitúa en el grupo de regiones con mayor presión económica, más cercana a las zonas del sur de Europa con mayores dificultades estructurales.
Imprevistos
Pero el indicador que mejor refleja la fragilidad económica del Archipiélago es la capacidad para afrontar gastos imprevistos.
En 2025, el 49,9% de los canarios asegura no poder hacer frente a un desembolso inesperado, lo que implica que prácticamente la mitad de la población carece de un colchón económico mínimo.
Se trata del peor dato de España, muy por encima de comunidades como Galicia o Castilla y León, donde la proporción es sensiblemente inferior.
Deterioro progresivo
La evolución de este indicador también muestra un deterioro progresivo. Tras situarse en niveles más contenidos en los años posteriores a la pandemia, el porcentaje ha ido aumentando de forma constante hasta rozar ese 50% actual.

La tendencia apunta a una pérdida de capacidad de ahorro y liquidez en los hogares canarios, en un contexto marcado por la inflación y la presión sobre los precios de la vivienda.
Duplicar a Asturias
El contraste con otras regiones españolas es evidente. Mientras Asturias registra un 29,8% de población con dificultades para afrontar gastos imprevistos, Canarias prácticamente duplica ese dato.
Comunidades como la Región de Murcia (47,9%), Andalucía (46,5%) o Castilla-La Mancha (41,5%) también presentan cifras elevadas, pero el Archipiélago vuelve a situarse en la posición más desfavorable.
Estos indicadores forman parte de la estadística europea EU-SILC sobre condiciones de vida, que mide la salud financiera de los hogares en toda la Unión Europea.
Región expuesta
En este marco, Canarias no solo presenta mayores tasas de vulnerabilidad, sino también una menor resiliencia ante shocks económicos, lo que la convierte en una de las regiones más expuestas a cambios en el ciclo económico.
El problema, además, trasciende lo coyuntural. La economía canaria arrastra históricamente debilidades estructurales —menor renta disponible, mayor dependencia del empleo estacional y menor capacidad de ahorro— que amplifican el impacto de cualquier crisis.

Así, factores como la subida de tipos de interés, el encarecimiento de la cesta de la compra o el aumento del coste de la vivienda tienen un efecto más intenso en los hogares del Archipiélago.
Desafío de primer orden
Las consecuencias van más allá del ámbito doméstico. Una población con menor capacidad de gasto y ahorro limita el consumo interno y condiciona el crecimiento económico, afectando al tejido empresarial y a la estabilidad social.
En este sentido, los datos de Eurostat no solo dibujan una realidad social compleja, sino también un desafío económico de primer orden.
Escenario claro
En conjunto, las cifras reflejan un escenario claro: Canarias sigue encabezando los indicadores de dificultad económica en España y mantiene una brecha significativa respecto a otras regiones europeas.
El repunte de los impagos y la elevada proporción de hogares sin capacidad de respuesta sitúan al Archipiélago ante un reto estructural que, por el momento, continúa sin resolverse.


