Canarias ha tenido que negociar una tercera prórroga hasta el 31 de diciembre de 2026 (el plazo original era hasta el 31 de diciembre de 2024) para justificar la ejecución los fondos europeos Next Generation destinados a la modernización de su modelo turístico. La última adenda a los convenios ha ampliado los plazos por tercera vez tras reconocer la propia Comunidad Autónoma que la formación turística no se está ejecutando al ritmo previsto.
El documento señala que, en una reunión de la comisión de seguimiento celebrada el 8 de abril de 2025, el Gobierno canario planteó “la necesidad de abordar un segundo reajuste de la financiación de las actuaciones al haberse producido una infraejecución en el eje 1 (Formación)”, una propuesta que fue aceptada por el órgano de control. En ese momento, el convenio iba por su segunda prórroga (ahora se ha aprobado una tercera) y fijaba el plazo en junio 2026.
Aunque la adenda afecta al conjunto de los fondos de la Estrategia de Resiliencia Turística —100 millones de euros—, según reconoce el Gobierno canario, el problema concreto es la formación, uno de los pilares del discurso oficial sobre el cambio de modelo turístico.
Un dinero disperso y difícil de ejecutar
La formación no cuenta con un programa único ni con una cifra cerrada en los documentos oficiales. Está repartida en tres convenios a través de los cuales se articula la inyección de estos fondos. El convenio principal, el de mayor volumen económico (50 millones, la mitad del total), es el único que menciona la formación como “eje 1” (la nomenclatura referida en la justificación de la adenda) con una dotación de cuatro millones de euros destinada a recualificación profesional, formación dual y modernización de la oferta educativa vinculada al turismo.
Junto a ese bloque central, los otros dos convenios incluyen partidas educativas más pequeñas: programas de colaboración con centros de formación, iniciativas de formación dual y proyectos ligados a Hecansa. Sumadas, esas partidas elevan el volumen total de fondos con finalidad formativa hasta alrededor de nueve millones de euros, aunque la adenda no especifica si la infraejecución se refiere solo a los cuatro millones del convenio mayor o a la suma de todas las acciones de formación.
Hecansa y FP Dual
Entre las actuaciones previstas con cargo a los fondos europeos figuraba la transformación de Hecansa en una pieza central del nuevo modelo formativo turístico. Los convenios hablan expresamente de Hecansa Innova, un programa destinado a crear un campus digital especializado, detectar nuevas necesidades formativas del sector y diseñar especialidades adaptadas a la digitalización y la sostenibilidad. El objetivo no era ampliar la oferta tradicional de cursos, sino convertir a la empresa pública en un laboratorio de innovación educativa al servicio del empleo turístico.
Otra de las líneas clave era la implantación real de la Formación Profesional Dual en el sector turístico. Los fondos debían servir para financiar programas en los que los alumnos combinaran formación teórica con trabajo efectivo en empresas, con tutores formados y planes de recualificación vinculados a necesidades concretas del sector. Los convenios contemplaban incluso el acompañamiento a las empresas para integrar estos programas y facilitar la inserción laboral de jóvenes en hoteles, restauración y actividades turísticas auxiliares.
Acuerdos con centros
Los documentos también preveían acuerdos con centros públicos de formación, universidades y escuelas internacionales de hostelería, tanto españolas como extranjeras. Estas colaboraciones incluían intercambios de alumnado y profesorado, actualización de contenidos educativos y adaptación de los planes formativos a un turismo más tecnológico, sostenible y orientado a mayor valor añadido. No se trataba de subvencionar cursos aislados, sino de reformar la oferta formativa turística desde su base.
Además, los fondos de formación incorporaban un enfoque específico hacia la formación juvenil vinculada al turismo, con programas orientados a jóvenes desempleados o sin cualificación previa. El objetivo declarado en los convenios era mejorar la empleabilidad y facilitar la entrada al mercado laboral en un sector que, pese a su peso económico, arrastra históricamente problemas de precariedad y rotación.
Todas estas actuaciones aparecen recogidas de forma explícita en los anexos de los convenios, pero comparten una característica común: dependen de una ejecución compleja, basada en acuerdos con empresas, centros educativos y administraciones.