Convertir los residuos plásticos del mar en materiales descontaminantes y en nuevas fuentes de energía no es una idea futurista, sino una realidad en la que Canarias tiene un papel destacado.
El Cabildo de Tenerife y varias cofradías de pescadores del Archipiélago participan en el proyecto Polybris, liderado por el Centro Tecnológico ITG, en colaboración con el Instituto de Investigacións Mariñas (IIM-CSIC) y distintas entidades del ámbito científico y pesquero.
Economía azul
Los resultados se presentaron este viernes, 20 de febrero, en el Museo do Mar de Vigo, en una jornada que reunió a investigadores, representantes del sector marítimo-pesquero y autoridades públicas.
Todos ellos conocieron de primera mano los avances logrados y el potencial de aplicar los nuevos materiales en actividades relacionadas con la economía azul.
Presentación de resultados
A nivel técnico, el proyecto ha conseguido generar unos 20 kilos de sólido carbonoso (“char”) por cada 100 kilos de plástico tratado, mediante procesos termoquímicos desarrollados en los laboratorios del ITG.
El material resultante se perfila como un filtro natural de gran eficacia para eliminar contaminantes en aguas costeras y en efluentes de piscifactorías o plantas de procesado de productos marinos.
Eficacia
Los análisis realizados por el IIM-CSIC confirman su potencial: en apenas ocho horas, el sólido logra retener cerca del 100 % de los PFAs -compuestos persistentes y altamente contaminantes-, demostrando su eficacia como herramienta para descontaminar y devolver el agua limpia al mar.
Además de su valor ambiental, el proceso recupera más del 65 % de la energía contenida en los residuos plásticos, principalmente a través del gas de síntesis o “syngas” generado durante la gasificación. Este gas puede utilizarse para producir calor, electricidad o biocombustibles, como hidrógeno, metano, amoníaco o metanol.
Recursos útiles
Polybris integra así recogida, transformación y aplicación final en un ciclo que convierte los residuos extraídos del mar en recursos útiles para el propio entorno marino.
El proyecto ha contado con la participación de 13 cofradías de pescadores de Galicia y Canarias, fortaleciendo la colaboración entre ciencia, administraciones y sector pesquero en favor de un océano más limpio y sostenible.