El arte barroco ha servido como moneda de cambio con Hacienda en Canarias. La principal familia noble del archipiélago, el condado de la Vega Grande de Guadalupe, saldó en 2021 parte del Impuesto de Sucesiones entregando una docena de obras de arte, entre ellas lienzos atribuidos a Bartolomé Esteban Murillo y dos grandes pinturas del napolitano Luca Giordano.
Según ha publicado El País, el lote, que ahora es propiedad del Gobierno de Canarias, incluye también una obra de Juan Carreño de Miranda.
Pago con obras de arte
El actual conde, Alejandro del Castillo y Benítez de Lugo, y sus hermanos acordaron con la Hacienda canaria la entrega de las piezas como pago en especie tras el fallecimiento en 2020 de su padre, Alejandro del Castillo Bravo de Laguna.
La legislación española permite liquidar deudas tributarias mediante la entrega de Bienes de Interés Cultural, generalmente obras de arte o antigüedades, previa valoración y autorización administrativa.
No ha trascendido el importe exacto de la deuda ni la tasación final de las obras. Sin embargo, atendiendo a referencias del mercado internacional, el valor estimado del conjunto podría situarse entre 3,5 y 5 millones de euros, según fuentes del sector citadas por el diario nacional.
Contexto fiscal en Canarias
Cuando se produjo el fallecimiento que dio origen al expediente sucesorio (2020) y el posterior acuerdo con la Hacienda autonómica (2021), el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en Canarias no se encontraba bajo el régimen actual. En ese momento gobernaba el llamado Pacto de las Flores, presidido por el socialista Ángel Víctor Torres, y el impuesto acababa de ser reformado mediante la Ley de Presupuestos autonómica para 2020.
Esa reforma supuso la eliminación de la bonificación general del 99,9% que había estado vigente en etapas anteriores. En su lugar, se implantó un sistema progresivo de bonificaciones en función del importe de la cuota resultante. En términos prácticos, el modelo protegía especialmente las herencias de menor cuantía —con bonificaciones elevadas en los primeros tramos—, pero reducía ese beneficio a medida que aumentaba la cuota tributaria.
El escenario cambió de forma sustancial tras el relevo político en 2023. Con la llegada del nuevo Ejecutivo autonómico presidido por Fernando Clavijo (Coalición Canaria) en alianza con el Partido Popular, se aprobó el Decreto-ley 5/2023, que recuperó una bonificación general del 99,9% de la cuota para los grupos de parentesco más habituales en sucesiones (padres, hijos, cónyuges y otros familiares directos). En la práctica, el impuesto volvió a configurarse como una figura casi testimonial en la mayoría de herencias familiares.
La diferencia entre ambos modelos es notable. Bajo el esquema vigente en 2020–2021, una cuota elevada podía traducirse en un pago efectivo relevante debido a la pérdida progresiva de bonificación en los tramos altos. Con el régimen actual, esa misma cuota, en un supuesto equivalente devengado hoy, quedaría reducida prácticamente a una cifra simbólica al aplicarse la bonificación del 99,9%.

Los cuadros de Giordano
Las dos obras más destacadas son Neptuno y El rapto de Proserpina, pintadas por Luca Giordano a finales del siglo XVII. Se trata de grandes lienzos mitológicos de más de dos metros de alto por tres de ancho.
Durante siglos estuvieron colgados en el comedor de la casa condal de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria. Ahora pasarán a formar parte del patrimonio público.
El Cabildo de Gran Canaria prevé exponerlas en el futuro Museo de Bellas Artes de Gran Canaria (Mubea), cuya apertura está prevista para 2026.
Restauración en marcha
Antes de su exhibición, ambas obras deberán ser restauradas. El Ministerio de Cultura ha adjudicado los trabajos al restaurador Abraham Reina por 151.251 euros.
Los informes técnicos detectan alteraciones físicas y químicas, especialmente en El rapto de Proserpina, afectado por filtraciones de agua que han provocado levantamientos y exfoliaciones en la capa pictórica. También se han identificado daños por xilófagos en los marcos.
Una dinastía clave
El condado de la Vega Grande de Guadalupe no es solo uno de los títulos nobiliarios más relevantes del archipiélago. La familia Del Castillo ha desempeñado un papel decisivo en el desarrollo económico de Gran Canaria desde el siglo XVIII.
Fueron impulsores de cultivos como el tomate y el plátano, y protagonizaron la transformación del sur de la isla en los años sesenta, cuando destinaron más de 1.000 hectáreas agrícolas al desarrollo turístico de Maspalomas y Playa del Inglés.
Aquella decisión convirtió a San Bartolomé de Tirajana en uno de los principales destinos turísticos internacionales. Hoy Canarias recibe cerca de 19 millones de visitantes anuales.
Con la cesión de estas obras, el patrimonio artístico privado de una de las familias más influyentes del archipiélago pasa a integrarse en la colección pública de la comunidad autónoma.